La habitación se iluminaba cada vez que un rayo salía serpenteante de una nube enfurecida, lo que más miedo le daba a Hermione, era lo que venía después, el sonido sordo y creciente del trueno, por más que se tapaba con las sábanas no podía dormir, recordó aquel conjuro que su maestra le había enseñado "leviatum vitalae", tomó su barita y apuntó al gigantesco oso de peluche que Ron le había regalado antes de irse al campamento, conjuró al peluche para que actuara como su novi