El Diario de Lu
- Gastón Lemark
- 20 dic 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 7 mar

Había ido a la casa de Sara a dormir, siempre iba era una más de la familia, pero ese día fue la primera vez que su nuevo padrastro también se quedó, era un tipo de unos 45 años, algo canoso, su mirada me incomodaba y Sara no estaba contenta con su presencia.
Si estábamos en la alberca y él llegaba, Sara me tomaba de la mano y me tiraba para que nos saliéramos, él nos quedaba mirando, siempre llevaba gafas de sol, pasábamos rápido por su lado, estábamos en la cocina conversando y el aparecía para sacar una cerveza, otra vez Sara ponía esa cara de molesta y me tomaba de la mano y nos íbamos, parecía ya un juego, donde el aparecía Sara terminaba yéndose y arrastrándome...
- ya Sara! Quizás no sea tan malo...
- olvídate que voy a estar con él en el mismo lugar...
- lleva un año con tu mamá, ya es hora que te hagas la idea...
- no me gusta... ¿Te fijaste como nos mira?
- jaja sí...
- ¿no te molesta?...
- pues... La verdad... Jajaja
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