El papá de Sara
- Gastón Lemark

- 24 abr 2025
- 22 min de lectura

Por fin habían salido los papeles del divorcio, y Marcia me había pedido que viajara a firmarlos y para aprovechar de ver a los niños, bueno a ella y a la Sarita, porque Gaspar, mi hijo mayor, se había ido a mochilear al sur… ya se cumplían dos años de que no veía a Sarita, y luego de todo este tiempo las aguas se habían calmado con Marcia, incluso supe que tenía pareja. Por mi lado yo estaba bien con mi nueva pareja, incluso esperábamos un nuevo bebé, es incríble como el tiempo todo lo cura, pensé al bajarme del avión, y encontrarme con Marcia radiante, como hacia muchos años no la veía…
- hola!!! Me dijo Marcia dándome un abrazo
- hola! le contesté abrazándola de vuelta y soltando al fin los fantasmas de nuestras constantes peleas
- ¡Qué bueno verte!
- sí! es bueno volver, aunque sea por poco tiempo… ¿viniste sola?
- vine con la Sarita…
- ¿y dónde está?
Una tos carraspeada a mi lado me hizo voltear…
- Sarita?? pero qué grande! No te había reconocido con ese color de cabello!
- Hola papá!!!! me dijo mientras se me tiraba a abrazarme, y yo impactado miraba a marcia y le decía en silencio “creció!!”
Marcia solo me miraba y se reía afirmando con la cabeza, cuando la Sarita por fin me dejó de abrazar le pasé el peluche de Hello Kitty que le había comprado…
- disculpa, no es mucho, no imaginaba que estabas tan grande!..
- ay! me encanta! me dijo y me volvió a abrazar…
- Sarita me estás ahorc…
- ya sara!! deja a tu papá se esta poniendo morado! jajaj
Me senté en el asiento de copiloto mientras conversábamos de mi vida en la selva, desconectado de todo, sin acceso a televisores o señal de celular.
- ay no! me muero! dijo Sara
- jajaja no es tan malo hija, sabes? te acostumbras a lo simple que en realidad es la vida…
Marcia me miraba como si no creyera lo que estaba diciendo… cuando estacionamos Sara se bajó del y Marcia me tomó del brazo…
- no le he dicho que vienes por el divorcio…
- pero ella va a entender… ya está grande, además tu estás bien, también ellos y yo también…
- sí pero quería que nosotros dos se lo dijéramos, sabes a veces aun tiene actitudes de niña…
Ok… Le dije a Marcia con una sonrisa de empatía, aunque ambos habíamos hecho nuestras vidas, Sara como cualquier hija siempre querría vernos juntos, era algo natural…
Y antes de bajarme le dije a mi inminente ex esposa…
- gracias por alojarme en tu casa, espero no molestarte a ti y a Néstor…
- jajaj, pero si la casa es tuya… y yo creo que te vas a llevar bien con él, es buen tipo aunque un poco disperso, y a veces infantil, pero me alegra el día…
Miré a Marcia y me alegré de su forma tan serena de responder, era tan extraño conversar como adultos, aunque era sanador.
- Ven, te vas a quedar en el cuarto de Gaspar.
- gracias, respondí. Y dejé mis cosas en el cuarto de mi hijo, era extraño, pero de alguna forma no me sentía incómodo.
Cuando bajé venía llegando Nestor, hacía poco que se había mudado con Marcia y se notaba un tipo con un aire bonachón…Nos saludamos como caballeros, el pobre estaba más nerviosos que yo, pero después de la cena ya habiamos pasado ese momento incómodo.
- Ey Raul, quieres ver la Champions?
- no gracias…
- a Raul no le gusta el futbol, explicó Marcia.
- Qué?
- jaja, no me gusta mucho, aunque puedo mirar, no se me van a caer los ojos… dije para defenderme
- papá ven a mi cuarto? …
Sara había llegado con un pijama ancho y rosado, decorado con ositos de peluche… Realmente mi niña seguía siendo mi niña… La niña de mis ojos…
- Disculpa Nestor, voy a subir con Sarita…
- Sí claro! pasa! siéntete como en tu casa!...
- Es su casa! dijo mi hija, y Nestor se quedó callado…
Sara me arrastró a su cuarto, el cual estaba lleno de todos los peluches que le había regalado, cuando aún vivíamos todos juntos…
- Mi vida ya tranquila, no tenias que responderle así a Nestor, dime… qué me querías mostrar?
- esto es para ti…
Sara me pasó una caja, en ella habían cartas sin estampilla
- y esto?
- son las cartas que te escribí, pero que no te pude enviar, no sabía donde…
- awww… abracé a Sara y ella me abrazó.
Estuvimos largo rato así abrazados ella no me quería soltar… yo ya me estaba asfixiando de nuevo…Miré el espejo que tenia en su cuarto, y que estaba justo delante mío, nuestro abrazo se reflejaba en él… nuestro abrazo y un trasero extremadamente perfecto… bajé la mirada… ¿qué diablos? … acaso… le había mirado el culo a mi hija? otra vez?
Llevaba mirándole el culo a mi hija por más de dos minutos, y ella me seguía abrazando… como si nunca se quisiera despegar de mí, un poco confundido y acalorado tuve que decirle:
- hija… hija… calor!!
- jajaja que no quieres abrazar a tu hija? me dijo con tono burlesco…
- no es eso mi amor… es que me da calor!
Sara me soltó entre risas y ya sentía que me faltaba la respiración
- Las vas a leer?
- sí mi vida
- más te vale…
- y tú, ya hiciste las tareas?
- me quedan unas pocas…
- bueno termínalas y luego te duermes, que mañana tienes que ir a clases…
- me puedes ir a dejar tú?
- si obvio… aún sigues de amiga con la Juli y con la Emi?
- sipi… como siempre!
- que bueno… y tienes novio o algún chico que te guste?
- papá!! jaja eso no te lo voy a contar…
- pero hija!!...
- jajajaj, no… y no insistas…
- ok…
Sara volteó para sacar sus cuadernos de la mochila que estaba en el suelo, y mis ojos volvieron a posarse en ese trasero… pero si ella… no era así… Ahora tenía mejor trasero incluso que Marcia cuando la conocí, y eso es mucho…
- ok… dije golpeándome los muslos para salir del trance y parándome de la cama…
- buenas noches papi…
- buenas noches cielo
Esa noche, después de habernos tomado una botella de vino con Marcia, y de revisar entre otras cosas el papel del divorcio, me acosté en la cama de Gaspar… y entre el leve mareo del vino, se me venía a la mente el culo perfecto de Sarita… una sensación extraña me asaltaba, no quería volver a ser lo que alguna vez fui.
Intenté dormir, pero esa extraña sensación, que no había sentido hace muchos años, me volvía a confundir, me daba vueltas en la cama, al final prendí la luz del velador, y tomé la caja que mi hija me había entregado, habían más de 50 cartas y una nota que decía "leerlas en orden"
Tomé la primera carta, tenía un dibujo de Hello Kitty...
" Papito te extraño mucho, como no tengo forma de saber de ti, te escribo esta carta, espero que estés bien, me da mucha pena y rabia que te fueras por mi culpa... Ayer mi mamá me llevó a comprar, elegí un peluche de Hello Kitty, te hice el dibujo para que lo veas.
Sara."
Una sonrisa nostálgica me invadió la cara, mi partida había sido abrupta, y gatillada por las peleas con Marcia, me dió pena que Sarita pensará que era culpa de ella... Abrí la segunda carta...
" Papito espero que estés bien, quisiera estar contigo, en la selva, ayer pelicanos con mi hermano, y no me habla, tengo pena, desearía que estuvieras aquí"
Comencé a leer las cartas de mi pequeña hija una a una, cuando ya iba en la mitad me comenzó a dar sueño... Tomé la última carta que podía leer...
" Tuve un sueño, no sé realmente si fue un sueño, o un recuerdo, o algo que quiero imaginar... Estaba yo chica, tú estabas también, ambos estábamos en el baño, y me tenías la tina llena de agua con espuma, y mi Hello Kitty de goma... Y mientras tú me bañabas, yo me sentía tan protegida, tan querida, tus manos... Me jabonaban por todos lados... Sentí una cosquilla en mi rajita... Habrá sido un sueño? Te extraño... Sara"
Mi corazón dió un vuelco... Parecía que el corazón se me iba a salir por la boca, ¿será que Sarita está recordando? Las imágenes del baño, el olor a las burbujas que le preparaba... Todo se vino a mi mente... Me sentí tan culpable, tan miserable... Tan despreciable...
De pronto sentí la puerta del cuarto de Sara cerrándose... ¿Será que ella habrá despertado? ¿Será buena idea ir a hablar con ella? Más que mal se lo debía, más que mal yo me lo debía, afrontar la verdad por muy oscura que sea... Lo pensé... Varios minutos lo pensé... Luego me levanté sin hacer ruido... Y salí del cuarto de Gaspar, me paré en frente de la puerta de Sara que estaba cerrada... El corazón me latía aún más fuerte... Si estaba despierta debía darle alguna explicación, y que no fuera una mentira sino la verdad... Tomé la manilla la giré sin hacer ruido y entré al cuarto de mi hija...
Estaba durmiendo, podía escuchar su profunda respiración, la luz de la luna entraba sutilmente por entre sus cortinas, cuando mis pupilas se acostumbraron a la oscuridad pude ver que estaba destapada, me acerqué sin hacer ruido, y para cuando estaba a su lado la miré estaba acostada de lado mirando hacia la pared, la sábana solo tapaba sus brazos y tobillos, tenia la cola destapada y a medida que podía ver más, me di cuenta que estaba con el pantalón de su pijama de ositos abajo, en las rodillas, la tenía luz de la luna se hizo más brillante y pude ver en tonos azulados las n4lgas desnudas de mi hija...
¿Se habrá quedado dormida así? Me dió la sensación de que estaba así a propósito, que sabía que iba a leer las cartas... Que sabía que iba a ir a verla...
Meneé la cabeza, ¿Pero qué carajos estoy pensando? Miraba el cu1o de mi hija, ahí parado sin saber qué hacer... Una voz me decía que la tocara... Esa voz que volvía a mi mente después de tantos años... Otra voz me decía que la tapara y que me fuera...
Tomé la sábana y las corrí para tapar ese trasero perfecto, los bordes de mis dedos rozaron la piel fría de las n4lgas de Sara, un chorro de perversión me empapó como un balde de agua fría, apreté los dientes cerré los ojos y respiré profundo... Me mordí el labio, delicadamente, mis dedos rozaron casi sin tocar la piel suave de mi hija, sentí sus microscópicos bellos, el dorso de mi mano, sentía la suavidad, esa suavidad... Una erección se comenzó a manifestar en mi entrepierna, mis manos seguían rozando las frías n4lgas de mi hija... Escuché a Néstor toser en el cuarto que antiguamente mío y de Marcia... Salí de ese trance, y asustado terminé de tapar a Sara y salí rápido y sin hacer ruido de su cuarto, mi corazón estaba a mil, esa sensación de hacer lo incorrecto, lo prohibido, la volvía a sentir... Tomé una pastilla para dormir...
Desperté a medio día, nadie me había molestado, la casa estaba vacía... Miré la caja de cartas, no sabía se era prudente seguir leyendo... Me bañé y salí... Fui a ver a mis papás... Tenía que aprovechar de verlos también a ellos...
- hijo!! Estás acá!!
- hola mamá...
- Raúl!! Raúl!! Mira quién está acá!! Raulito!!
- hola papá le dije a papá... El me miró y me dio la mano cortésmente...
- tío!! Dijo el Mati cuando me vio....
- pero que grande estás!! Mati!! Ya hablas bien!!
Esa tarde olvidé lo de la noche anterior, nos pusimos al día con mis papás mientras mi sobrino me mostraba sus juguetes...
- y mi hermana?
- está trabajando, pero ya debe estar por llegar, espérala, se va a poner contenta cuando te vea...
- y en qué está trabajando?
- encontró un trabajo muy bueno! De día! No como en ese hotel... Me dijo mi mamá...
- que bueno! Me alegro!
- sí! Nos ha cambiado a todos la vida con este nuevo trabajo de la Nico...
En ese momento el ruido de la chapa que se abría...
- hermanita!!
- pero... Tú!! Ay dios!! Estás acá!! Cuando llegaste!! Me dijo mi hermana mientras me abrazaba...
- llegué ayer, estoy donde la Marcia con los niños...
- hermanito!! Que alegría!!
- mamá, mamá! ¿Que me trajiste?
Nicole sacó un juguete de su cartera... Y Matías salió corriendo con el juguete
- que grande está...
- igual que los tuyos imagino...
- sí... Sarita está muy grande... A Gaspar no lo he visto porque anda de viaje...
Esa tarde también nos pusimos al día con mi hermana... Luego de conversar con ella y mis papás ella y yo salimos al patio, a sentarnos debajo del antiguo roble...
- quieres? Me dijo ofreciéndome un cigarrillo...
- bueno, no fumo mucho pero ahora me dan ganas de fumar, será el lugar?
- jaja te acuerdas cuando jugábamos arriba de este árbol?
- lo veíamos inmenso... Bueno lo es...
- sí...
- así que estás trabajando bien...
- sí!! Tengo un muy buen jefe...
- te puedo preguntar algo que puede sonar un poco raro?
- claro... Dijo mi hermana soltando el humo de sus pulmones...
- recuerdas que cuando chicos jugábamos mucho... A la escondida...
- jaja a la escondida y al doctor...
- lo recuerdas?
- claro! Jaja
- éramos bien chicos...
- nos duró hasta que mi papá nos pilló...
- sí... Y que pasó después?
- pues... Nada...
- segura?...
- ay Raúl, por qué me preguntas eso ahora?
- Nicole... Un día te vi jugando con mi papá... Tu sabes que no era un juego...
- hermano, eso ya pasó... Yo no lo recuerdo como algo malo, además, así son los hombres...
- bueno sí... Supongo que sí... Y tú qué sentías?
- pues... Nada, supongo que bien, no le doy muchas vueltas a eso... Ya fue...
- papá nunca te...
- ay Raúl!! Las cosas que dices!...
- no quiero armar problemas, solo quiero entender...
- no recuerdo bien, pero ya pasó tanto tiempo que hay cosas que es mejor no volver a ver...
- Ok... Disculpa...
- jaja no te disculpes, para mí no es tema, no recuerdo haberlo pasado mal, quizás hasta lo pasé bien... Éramos chicos Raúl... Tu sabes que los niños aceptan mejor las cosas que los adultos...
Al volver a la casa me daban vuelta las palabras de mi hermana, ¿sería más sabio dejar todo como estaba?
- hola!! Me dijo Marcia abriéndome la puerta...
- papito!! Me dijo Sarita abalanzándose arriba mío...
- ay hija ya deja a tu papá... ¿Tienes hambre?
- hola hija... Sí un poco...
- y a dónde fuiste papá? Preguntó Sara...
- a ver a tus abuelos y a tu tía Nicole...
- ¿en serio?... Vaya... Dijo Marcia.
- ¿qué? No nada... Pensé que estabas medio enojado con tu papá... O pensé que fueras para allá...
- bueno, todo evoluciona en la vida... ¿Y ustedes? ¿Cómo les fue?...
- ¡¡tengo la cara anestesiada!! Dijo la Sara riéndose...
Yo miré a Marcia sin entender mucho...
- la llevé al dentista... Me dijo que tenía varias caries... Así que va a tener que seguir yendo...
- ay y ¿te dolió mucho?
- pues... Un poco pero me gustó ir...
- ¿lo llevaste donde el viejo que nos atendía? Le pregunté a Marcia...
- no, otro... Se lo recomendó a Sara una amiga...
- y que tal?
- bien... Sara salió súper contenta... No como salíamos nosotros...
- la Juli se lo recomendó?
- no la kishy... Es una amiga nueva...
Sara, que se había ido volvió a la cocina, y abrió el refrigerador y se agachó a buscar algo... No pude evitar mirar el cu1o de Sara, andaba con una falda cortísima y sus piernas se veían muy bonitas... Noté que su vestido estaba manchado atrás...
- hija, tienes una mancha en la falda...
- ¿en serio? Dijo Sara tapándose el trasero y levantándose asustada...
- jaja sí... Pero es solo una mancha... No es tan grave...
- ya vuelvo!! Dijo Sara corriendo al segundo piso...
- jajaja sigue siendo del estilo "antes muerta que sencilla" le dije a Marcia...
- jajaja eso siempre!
Después de un rato Sara volvió... Ahora traía unos jeans que dejaban resaltar más su hermosa silueta...
- vas a alguna parte? Le pregunté...
- no es que estos pantalones me quedan cómodos... Cómo me quedan?
- bien... Hija... Dije tragando un poco de saliva... Sara se fue a la sala y se puso a hacer las tareas en el sillón acostada boca abajo, y mientras meneaba las piernas yo estaba hipnotizado con el cuerpo tan desarrollado de mi hija...
- mañana voy a salir con Néstor... Así que tú podrías ver a Sara?
- mmm?
- me estás escuchando? Me dijo Marcia...
- sí, no hay problema, yo la veo...
- está grande verdad?
- mmm? Sí... Muy grande...
- creo que está saliendo con un chico...
- un chico??
- sí... Creo que es primo o algo de esa amiga nueva... El otro día fueron de paseo con Néstor y llegó mensajeándose con el chico...
- con un chico?...
- jaja así es la vida... No siempre va a ser la niña de tus ojos...
Eso me quedaba más claro a medida que miraba las curvas de mi hija... Sara aún tenía la cara de niña, pero su cuerpo había crecido y muchísimo.
- papá ¿me ayudas con mi tarea? Me dijo Sara...
- claro! De qué trata?...
- es un ensayo de literatura, tenemos que inventar un cuento...
- Ok... Y de qué quieres que trate ese cuento?
- ese es el problema, no se me ocurre...
Me acompañas a mi cuarto? Acá hay mucho ruido y cuando llegue Néstor va a poner el partido de fútbol seguramente...
Seguí a mi hija y mientras subíamos las escaleras miraba su diminuta cintura que contrastaba tan sensualmente con ese cu1o tan bien formado, comencé a salivar y sentí esas cosquillas incipientes en mi v3rga de la excitación que no se puede controlar...
Entramos al cuarto y ella se volvió a tirar en la cama en la misma posición en la que estaba en el sillón de la sala, yo me senté en su escritorio, y tuve que cruzarme de piernas para que mi erección no se notara...
- Ok... Tengo una idea, pero no sé qué opinas tú... Me dijo Sara...
- a ver, dímela... Le dije mientras mis ojos seguían mirando su trasero y su jeans...
- es una historia de un rey... Y una princesa... El rey había quedado viudo y la princesa era la única heredera... El rey estaba aproblemado porque según las leyes del reino, ella no podía reinar sola, sino que la corona se le daba al primer hijo varón... Y la princesa lo quería tanto, que le ofreció a su padre darle ese hijo y luego ella casarse con él... Con su hijo... ¿Se entiende?
- Sarita... Pero eso... Eso es...
- es solo un cuento papá, no te espantes, hay muchos cuentos así en la mitología griega...
- no es que me espante...
- es que tienes una cara...
- dime... ¿A ti te gustan ese tipo de historias?
- ¿las medievales?
- las de relaciones entre familiares...
- ah sobre incesto? Pues es que quiero hacer algo que llame la atención... ¿Crees que sería una buena historia?
- no sé...
- mmm, crees que el rey aceptaría a su hija? Eso solucionaría muchas cosas...
- no lo sé...
- ¿y si pongo que al rey siempre le gustó su hija, que siempre se sintió atraído por ella?
- pues...
- y que incluso cuando ella estaba chica, el rey tenía pensamientos con ella... Por ejemplo cuando la bañaba...
- Sara, yo quiero pedirte disculpas... Le dije
- ¿por qué papi?
- leí tus cartas...
- todas?
- bueno no todas, llegué hasta la mitad...
- hasta cual?
- hasta la que me contabas de un sueño de cuando eras chica y yo te bañaba...
- ahh... Y por qué me quieres pedir disculpas?
- eso no fue un sueño... Es un recuerdo...
- si se que me bañabas cuando chica, eso es lógico... Quien más lo iba a hacer mi mamá trabajaba todo el día...
- pero...
- pero qué?...
- no sé cómo decírtelo...
- quizás el rey nunca hizo lo que hizo con maldad... Solo sentía cariño por su hija, y su hija lo amaba, de todas las formas en que se puede amar...
- tú crees que eso que hizo el rey está bien? Le pregunté a Sara
- pues... Todo o que se hace no es ni bueno ni malo, solamente pasa... Y si el rey y la princesa sintieron rico... ¿Por qué iba a estar mal?
Me quedé pensando un momento en lo que estaba pasando... Ella se puso a escribir...
- ¿sabes lo que me pregunto? ... Me dijo después de un rato escribiendo...
- ¿qué?
- si al rey le gustaba su hija o solo sentía amor de padre... Ya sabes si alguna vez sintió deseo pasional...
- creo... Que el rey luchaba por dentro con su deseo por su hija, y con lo que la sociedad le había enseñado sobre lo que era bueno y malo...
- ojalá el rey entendiera algún día que nada es bueno o malo... Simplemente es... Y que el universo es tan perfecto, que si algo es... Es porque debe ser...
No me atreví a decir nada más... Solo me quedé mirándola... Y recordé esas tardes en que Sarita me pedía que la bañara, y una vez que estaba en la tina, rodeada de burbujas, me pedía que la jabonara... Y que a medida que crecía, eso se volvía más inmanejable para mí, hasta que un poco antes de irme de casa, ella se metió a la ducha conmigo...
- ¿Quieres que te jabone? Le pregunté... Ella se dió vuelta... Sin decir nada, era nuestra rutina secreta, se había vuelto tan natural...
- papi, te puedo jabonar yo?
- Ok...
Sarita se puso jabón en las manos y la llevó directamente a mi v3rga... Mi pene creció...
- ¿Por qué te crece?
- es que lo que haces me dan ganas de orinar...
- me gusta cuando se te pone así... Me hace sentir cosquillas...
- donde?
- acá... Me dijo tomando mi mano y poniéndola en su conchita... Esa fue la última vez que nos bañamos juntos, mis dedos entrando en su vulva, sus manos frotandome, ese deseo que me emborrachaba, su respiración entrecortada...
Luego de eso tomé la desición de irme, no podía manejar esto que me pasaba, me fui donde nadie más me encontrara... Le eché la culpa a las peleas con Marcia, pero quizás por eso Sarita pensaba que había sido su culpa...
- no fue tu culpa... Le dije...
- mmm?
- no fue tu culpa que me haya ido...
- ¿seguro?...
- con tu mamá peleábamos mucho...
- siempre peleaban... Pero bueno... Gracias por decírmelo... Aunque no te creo...
- Sarita yo...
- no digas nada que no hayas pensado... Quiero que me digas la verdad... No que me hagas sentir bien, ya no soy una niña...
- si de eso me doy cuenta... ¿Y que es eso de que estás saliendo con un chico?
- ¿en serio vas a llevar la conversación para allá?
- ¿eres su novia?
- yo no soy de nadie... Y no tienes que cambiar el tema... Solo dime que no ves a tu hija como tú hija te ve a ti...
- lo siento... No puedo ayudarte con la tarea...
Salí del cuarto de Sarita con el pecho apretado, ¿que mi3rda era todo esto? No podía manejarlo, así como no pude manejarlo antes, e hice lo que siempre hago... Huir...
Salí a caminar, necesitaba aire, no sabía cómo habíamos escalado hasta ahí, Sara me provocaba con cada cosa que decía, tenía un bebé en camino, me estaba divorciando del que pensé sería para siempre el amor de mi vida... ¿Realmente era algo de hombre o tenía sentimientos por ella?
Mientras caminaba recordé a mi hermana jugando al doctor con mi papá, veníamos de una familia con una carga sexual entre padres e hijas, estaba repitiendo el patrón, después de varias horas me calmé... Y volví a la casa, era de noche y Néstor estaba viendo el partido... Comí algo y subí al cuarto de Gaspar...
Saqué la caja de cartas, si buscaba respuestas aquí las encontraría... Muchas de las cartas eran las normales de una chica se la edad de Sara, algunas decían que extrañaba la forma en que jugábamos, pero después las cartas se fueron poniendo más intensas...
"¿Qué habría pasado si te hubieses atrevido? Quizas aún estarías acá conmigo, yo sería por siempre la niñas de tus ojos como tú me decías, ¿Sabes cuántas veces esperé que me hicieras algo? Pero tú y tu estúpida moral... Y ahora busco a mi papá en cada hombre mayor que veo... Es tu culpa... Tu p&ta culpa..."
" Amanecí con ganas de bañarme junto a ti, de que sintieras la humedad que me provoca el pensar en ti, que no solo tus dedos entrarán en mí, sino que toda tu hombría, espero algún día poder probar la carne que me dió la vida..."
" Siento envidia sabes... Mi amiga la kishy tiene un vecino que se lo hace todos los días, yo también merezco algo así, de ti, por qué te fuiste tan lejos? Si me vieras ahora abierta, mis dedos adentro, las imágenes de mi mente, esperando que tú entres por esa puerta, para hacerme sentir tuya..."
Mi erección era máxima, a pocos metros estaba mi hija, con ese cuerpo increíble, tan joven tan inexplorado... Me levanté de la cama y esta vez no iba a arrepentirme...
Me paré en la puerta de Sara y suavemente la abrí, eran las 2 am. Vi un bulto moverse... Era Néstor... Estaba ahí con Sara... Un estallido de rabia me invadió... Pero a la vez no me pude mover... Él se movía mientras Sara dormía... Recordé las palabras de mi hija, buscaba en cada hombre a su papá... Esto era mi culpa... O ese maldito hijo de perra abusaba de ella durante sus sueños... Sentí envidia... Y luego sentí placer... Un placer que nunca había experimentado, de saber que estaban abusando a mi propia hija, y que ella no lo sabía... Quería vengarme, y estúpidamente me fui al cuarto de Marcia... Ella también dormía...
Me acerqué por detrás de ella y sin mucho preámbulo subí su camisa de dormir no tenía calzones, nunca dormía con ropa interior, escupí mi p3ne y lo frote contra esas n4lgas que ya conocía de memoria... Mi p3ne se hundió rápidamente en ella, y comencé a foll4rla lentamente, pensando que ella era nuestra hija, Marcia no despertaba, trabajaba tanto que nunca despertaba, muchas veces la foll3 así sin que ella se diera cuenta, en las sombras... Me excitaba la idea que ambas estuviesen siendo abusadas... El cu1o de Marcia era más grande, que el de mi hija, pero vaya que se sentía bien, era como que siempre había estado metido en ella... Eyacul3 y la llené de s3men... Luego salí del cuarto...
Esperé un poco y desde el cuarto de Gaspar vi salir sigiloso a Néstor... Unos segundos más tarde estaba en el cuarto de Sara... La encontré nuevamente destapada igual que la noche anterior... Ahora me daba cuenta que Néstor lo hacía siempre... Ni siquiera porque estaba yo se había calmado... Y con justa razón si mira nada más ese cu1o perfecto...
No me importó que Néstor hubiera estado acá, lo único que quería era fornic4rla como un depredador salvaje... Me acosté a su lado... Mi v3rga estaba otra vez dura... La puse en las n4lgas resbalozas de Sara... Y el propio s3men de Néstor me facilitaba el roce, y también en un par de movimientos sentí ese calor abrazador de las paredes v4ginales de mi hija... Me comencé a mover... Y Sara comenzó a agitar su respiración... Yo ya no me preocupaba de que mi hija despertara mientras era abus4da por su padre...
- Gastón... Dijo mi hija... Y me detuve... ¿Sería el nombre de ese chico?
Volví a sentir rabia y envidia... Y comencé a follarla más fuerte...
- ay si... Decía pero en sueños... No despertaba...
La llene de leche pero con la imborrable sensación que mi hija, la niña de mis ojos era la más put4 de las p$tas... Me sentí devastado, no quería que esto fuera así, debí haberme quedado, debí haberme atrevido... Ahora todos la usan como yo siempre quise usarla... Me levanté y la tapé... Sentía rabia contra mí...
El despertador sonó y apenas abrí un ojo... Cuando bajé Marcia estaba llevando los bolsos a su auto...
- ay qué bueno! Mira estas son las llaves de la casa, la azul es para...
- Marcia recuerda que viví aquí...
- ay sí que tonta jeje...
- van a pasar el partido del Real Madrid a las 4 por si lo quieres ver...
- Ok Néstor... Le dije... Sin ánimos de nada...
- la Sarita sale temprano hoy... Así que debería llegar a las 13:00 aprox...
- ay qué bueno que nos tocó día caluroso!! Dijo Néstor...
Cuando se fueron la casa quedó en silencio...
Me preparé desayuno y mientras me comía mi tostada, llegó Sara con uniforme...
- y tú? Le pregunté...
- suspendieron las clases... Alguien dió un aviso de bomba...
- ¿en serio? Y estas bien?
- jaja sí papá... Siempre lo hacen cuando hay exámenes...
- bueno...
- está lindo el día... ¿Te quieres bañar conmigo?
El corazón me dió un salto... Y no sé qué cara habré puesto...
- en la piscina... Dijo Sara con una sonrisa en sus ojos...
- ahh sí, está rico el día... Le respondí.
Sara partió a ponerse el traje de baño... Cuando bajó llevaba un sugerente bikini negro, me quedé con la boca abierta viéndola...
- ¿Te gusta?
- te ves bien... Mi niña...
- y tú? No te vas a poner traje de baño?
- es que no traje nada...
- mmm bueno, si quieres puedes bañarte sin nada... No le diré a nadie...
Su cara de inocencia mezclada con el de una diablita me excitaba... A esas alturas ya tenía una excitación...
Sara se acercó y me comenzó a desvestir, me sacó la polera y luego me sacó mi pantalón de pijama...
- uy... Parece que alguien está bien despierto... Jijijijiji
- es que estás muy bonita...
- gracias papi... Me dijo tomando con su mano mi v3rga dura como roca...
Comenzó a mover su mano por el tronco venoso de mi miembro, como recordando los juegos que teníamos...
- ¿te acuerdas esa vez que nos bañamos juntos?
- sí... Le dije tragando saliva...
- hubiera querido hacerte esto...
Sara me miró abrió su boquita y sin despegar sus ojos de los míos sacó su lengua para rozar la punta de mi p3ne, su lengua era tan suave y caliente como lo había estado su conchita en la noche anterior...
- ¿te hubiera gustado sentir la lengua de tu hija?
- sí... Le dije mirándola a los ojos y acomodando su cabello detrás de su oreja... Mi hija siguió paseando su lengua ahora por el tronco de mi pene... Y sin dejar de mirar mi cara...
- luego me habría encantado hacer esto... Dijo Sara, metiendo todo mi gl4nde en su pequeña boca... Adentro de su boca su lengua rodeaba en círculos la cabeza de mi p3ne...
- ay... qué delicia mi niña... Le decía acariciando su cara de inocencia...
- ¿te gusta como lo chupa la niña de tus ojos?...
- me encanta...
- me he vuelto muy p$tita papi...
- lo sé mi vida...
- me encanta como se siente tu v3rga... Tiene rico sabor...
Mis manos acariciaron las t3tas de mi hija mientras ella seguía chupando mi v3rga cómo si fuera su máximo trofeo...
- ¿te gustan mis t3titas papi?...
- son perfectas...
Sara se desabrochó el top del bikini y dejó salir sus s3nos hermosos en seguida ella se incorporó y puso mi p3ne entre sus s3nos... Los apretó con las manos mientras yo empujaba y tiraba mi v3rga... Sara sin dejar de mirarme sacó su lengua para que contactara con la punta de mi p3ne cada vez que yo subía por entre sus t3tas... El ventanal actuaba como un espejo y me dejaba ver las n4lgas abiertas de mi hija, agachada mientras me daba la mejor ruda de mi vida... No aguanté más y la di vuelta mirando al ventanal, la arrodillé y la incline hacia adelante, desaté el nudo de la parte abajo de su bikini negro, el cual cayó al piso de la terraza...
Le metí con fuerza mi p3ne hasta donde ya no podía avanzar más, y luego volví a hacerlo, y luego de nuevo otra embestida... Sara se miró en el reflejo del ventanal y me miró hacia atrás...
- ¿te gusta la rajita de tu hija?
- es deliciosa... Perfecta!!
- tu p3ne se debe ver grande entrando en mi pequeña conchita... ¿Me puedes tomar una foto para ver?
Tomé el celular que estaba en el sillón y la comencé a grabar... Luego le mostré el vídeo a mi hija...
- mmm que rico se ve... ¿Te imaginas cómo se hubiera visto este p3ne de hombre adulto, en mis nalguitas cuando estaba más chica?
- ¿te hubiera gustado sentir este pene a esa edad?
- desde que tengo recuerdos lo quiero... Sentir tu v3rga entrando y saliendo de mí, haciéndome tuya... Porque soy tuya...
Le di con tantas fuerzas que Sara no pudo seguir hablando...
- me vas a hacer acabar! Me dijo...
- aún no... Le dije sacando mi v3rga de ella... Luego me agaché y escupí dentro de su 4no rosado... Y luego le metí mi v3rga sin contemplaciones...
- ay mi3rda!!! Que rico se siente!!!
- ¿Te gusta sentir el pene de tu papá rellenando te el cu1o hija?
- ¡¡nací para esto!! Párteme el cu1ito papi!!
Le dí con tanta fuerza que su cabello se movía, y sentía los temblores de placer en sus piernas...
- dios!! No aguanto!! Me dijo ella y se desplomó... Me caí sobre ella y seguí perforandole el c1lo sin piedad...
- lléname papi!! Me dijo mientras recuperaba la respiración...
- la llené... Y caí sobre ella...
Jadeando nos seguimos moviendo, no contentos con haber sentido el orgasmo más cómplice y morboso del mundo...
- no dejes nunca de hacerme esto papi...
- no mi vida... Estaré siempre pegado a ti...
Fin.




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