JetLag - EP. 1
- Gastón Lemark
- 2 mar
- 17 Min. de lectura
Actualizado: hace 3 dÃas

Eran las 3 am. cuando miré el reloj en la mesita del hotel, el jetlag me afectaba por tercer dÃa, en unas hora más tendrÃa que ir a hablar con los inversionistas taiwaneses, me levanté miré en mi computador el guión, me sabÃa todo... Ya no querÃa repasar más lo que les dirÃa para levantar los fondos que necesitaba, quizás un trago me relajarÃa, miré en el frigo bar, ya no quedaba nada, me vestà casual, y baje al lobby del hotel, el silencio solo era interrumpido por un grupo de turistas creo que eran gringos... Hablaban en inglés... Las risas de una chica eran todo lo que se escuchaba, sus amigos también reÃan pero no tan estridente como la chica, me sonreà y me acerque a la barra.
- buenas noches me dijo el barman, ya nos conocÃamos, aunque aún no sabÃa su nombre...
- hola! Respondà mirando al grupo de turistas, recordé la última vez que salà con amigos y la pasé tan bien... HabÃan pasado ya demasiados años...
- la pasan bien... Me dijo el barman intuyendo mi nostalgia por la alegrÃa de ese grupo.
- jaja, sÃ! Me da sana envidia... Disculpa... Ya hemos conversado por dÃas pero no me sé tu nombre... Le dije con una sinceridad poco común en mÃ...
- jaja soy Najal..
- ah qué bien, Najal dame un whisky...
- con tónica?
- jaja no... Esta vez quiero algo que me haga dormir...
Mientras Najal me servÃa, yo miraba de reojo al grupo de turistas, eran 6 personas, dos mujeres y 4 tipos, contaban y se reÃan, la risa de la chica en vestido fucsia era lo que más me entretenÃa...
- acá tiene... Me dijo Najal dándome el vaso...
- gracias! Le dije volteándome de frente a la barra... Aún podÃa seguir viendo a la alegres turistas por el espejo que tenÃa en frente...
- gran dÃa mañana? Me preguntó Najal...
- pues... SÃ... Tengo una reunión importante... Le dije buscando mis cigarrillos en mi chaqueta... Najal me pasó un cenicero...
Encendà el cigarro, y vi a través del espejo que la chica de vestido fucsia se paraba de la mesa entre risas... Luego de eso sentà el golpecito en mi hombro...
- hola... Me podrÃas vender un cigarrillo? Cuando volteé a verla, ahora que la chica estaba cerca, me si cuenta de dos cosas, lo hermosa que era ella, y la flor que usaba en su cabello...
- hola! Toma... Le dije ofreciéndole uno de mis cigarros, en seguida le ofrecà fuego...
- mmm... MorÃa por uno de estos... Te importa si me lo fumo acá contigo? A mis amigos no les gusta el humo...
- claro... Dije mientras ella se sentaba al lado mÃo...
- Najal, me das un vaso de agua?
- sà señorita... Respondió el siempre amable Najal...
- y bueno... Vienes por negocios? Me preguntó la chica soltando una bocanada de humo...
- sÃ... Y tú de vacaciones?
- jaja... Pues aunque no lo parezca también estoy por negocios... Solo que estamos en una celebración...
- ah sÃ? Pues que bien!
- sÃ! Logramos convencer a unos inversores asà que estamos celebrando...
- pues... Salud!
- jaja gracias! Me llamo Gabriella... Me dijo ella acomodándose el cabello detrás de su oreja...
- soy Frank... Le dije con una sonrisa...
Hubo un silencio incómodo pero de esos silencios en que te quedas mirando con alguien que te gusta...
- y tú Frank? Dijo ella para romper el hielo...
- pues se supone que deberÃa estar durmiendo... Mañana tengo una reunión pero el cambio de horario....
- ay sÃ!! Al menos a mà me pasa también, a mis amigos no, y menos mal que estamos celebrando llevaba ya varios dÃas despierta hasta las 5 en mi habitación sin hacer ruido para que mi compañera no se despertara... Es horrible esto de no poder dormir...
- jaja bueno, se pasa a los 5 dÃas...
- bueno, mañana cumplo 5 dÃas, asà que si no me ves por acá es porque estoy durmiendo! Jajajaja
La risa de Gabriella era una risa fuerte, contagiosa, sincera y sus ojos brillaban un poquito más...
- jajaja, Ok... Le dije un poco aturdido por el whisky pero sobretodo por la sonrisa de aquella extraña...
Gabriella apagó su cigarrillo, y me tocó sutilmente el antebrazo...
- gracias Frank... Me salvaste... Me dijo antes de pararse e incorporarse a la mesa con sus amigos...
Yo la miré irse a través del espejo de la barra, Gabriella no solo era dueña de una risa contagiosa, una sonrisa encantadora y ojos chispeantes... Sino que de un cuerpo que rozaba la perfección... Una de esas chicas inalcanzables... Al menos ya tendrÃa una historia para llevarme de regreso a casa... "Estuve fumando con una diosa"
Mi whisky aún estaba casi lleno... Y Najal me miraba con una sonrisa cómplice... Mientras secaba un vaso...
Saqué mi celular como acto de defensa involuntario cuando te ves pillado, hice como que revisaba mi correo... Najal se alejó y yo volvà a mirar al grupo de Gabriella... Me pareció ver que ella también me miraba a través del espejo, en un ataque de absurda timidez, me levanté para ir al baño...
Me lavé las manos y la cara, cuando salà miré a la mesa de Gabriella, ya no estaban ahÃ... El lugar estaba en silencio absoluto... Sentà un poco de decepción... Me volvà a sentar en mi silla en la barra... Aún me quedaba whisky en el vaso... Me senté mirando los hielos, la cara y los ojos de Gabriella seguÃan rondando mis pensamientos...
- hola... De nuevo... Escuché la voz de Gabriella... Era ella... - serÃa mucho que me convidaras otro cigarrillo?
- hola! Dije con una evidente emoción de alegrÃa, Gabriella apretó los labios para contener su sonrisa... - pensé que te habÃas ido...
- jaja... SÃ... Mis colegas se fueron a dormir... Pero yo aún no tengo sueño... Gracias... Me dijo mientras encendÃa su cigarrillo...
- pues somos dos... Le dije sin tener ninguna frase más cautivadora que decirle...
- es curioso...
- que cosa?
- que no tengamos sueño...
- bueno quizás yo estoy dormido y soñando esto...
- eso me convertirÃa en la chica de tus sueños?
Nos quedamos mirando... Los labios entreabiertos de Gabriella, sus pupilas dilatadas, el flujo repentino de calor que subÃa por mi rostro...
- pues... Ni en mis sueños podrÃa haber imaginado a una chica tan hermosa...
Gabriella se puso del mismo color que su vestido, estábamos empatados... Gabriella se acercó y me dió un beso corto, tÃmido, como de niños en los labios... Yo quedé estupefacto, cuando vió que no respondà vi en sus ojos miedo, a haber cruzado una lÃnea, a no ser correspondida... La vi vulnerable, perfectamente ella... Acaricié su rostro, y le di un beso dulce, suave... Ya no estaba tan seguro de que estuviera despierto...
Irrumpimos el ascensor, besándonos como adolescentes, con esa desesperación que desgasta los labios, ella metiendo su lengua en mi boca, yo recorriendo con mis manos su hermoso cuerpo...
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