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La Amiga de mi Hija

  • Foto del escritor: Gastón  Lemark
    Gastón Lemark
  • 13 ene 2025
  • 13 min de lectura

Actualizado: 10 feb




Cuando recibí el mensaje de mi hija quedé helado, en ese mensaje me decía que había vuelto a recordar... a recordarlo todo.

Entonces entendí que nada se puede hacer sin consecuencias, a pesar de que una tragedia me había dado un golpe de suerte, ahora tendría que pagar todo lo que había hecho.


Se suponía que eran unas vacaciones más, decidimos con mi hija irnos aunque mi señora no nos pudiera acompañar, las típicas razones de trabajo, una conferencia, un negocio, una buena o una mala racha, con mi hija ya estábamos acostumbrados a irnos solos de vacaciones, aunque esta vez en vez de irnos a caminar a algún bosque, a pescar a algún lago, a disfrutar del sol de alguna playa, mi hija solo quería ir de vacaciones con su mejor amiga... Una idea que en su momento encontré buena pero que poco a poco se fue tornando en una idea "poco conveniente".


- vamos de excursión! A la montaña!

- papá yo quiero descansar!

- pero si te la pasas cansada! Anda! siempre hacemos cosas entretenidas!!

- ya pero no sé si a Yosi le guste la idea...

- bueno si va a con nosotros ella va a tener que hacer lo que nosotros queramos!


No sabía cuánta razón tendrían las palabras que salían de mi boca.


Una cosa produjo la otra, la verdad, si me hubieran dicho que iba a sentirme así por una pendeja, me hubiera reído, pero ahí estaba yo, de vacaciones con mi hija y su mejor amiga Yosi, una morena de curvas cada vez más marcadas, yo siempre fui de esas personas que son de afecto fácil, con todos, pero cuando abrazaba a Yosi últimamente no podía controlar mis instintos más sucios, en un principio me daba vergüenza que ella notara mis erecciones cuando llegaban del colegio y me abrazaba, pero al poco tiempo, esos abrazos se habían convertido en lo más excitante de mis días, ella siempre se dejaba abrazar unos segundos más de lo que era necesario, y sobretodo cuando teníamos guerras en la piscina, ella siempre me elegía a mi para montarse en mis hombros y combatir contra mi hija y su primo.


Cómo Yosi era de la casa ya tenía hasta parte de su ropa en un cajón en el cuarto de mi hija, y cada vez que tocaba lavar la ropa y estaba ella, me ofrecía a lavar, con tal de poder oler sus calzones... Ese aroma exquisito, varias veces me fui al baño con una de esas prendas a masturbarme, Yosi se había convertido poco a poco en mi obsesión, y mi pecado menos confesable, ella me veía como un padre, al menos eso creí...


Y en mitad de la noche en ese cuarto, mientras de reojo la miraba dormir, no podía creer que ella estuviera a pocos centímetros de mí, y yo tieso como un tronco... Estaba en una de esas situaciones en que sabes que si no aprovechas la oportunidad, nunca más se repetirá y te arrepentirás por el resto de tu vida.


No sé por qué mi hija la habrá dejado durmiendo al medio de la cama, pero era esta vez o nunca, tragué saliva y me dije... ¿Qué es lo peor que puede pasar?


Ella estaba profundamente dormida, sentía como la sola idea de rozar sus nalgas "accidentalmente" con mis manos me provocaba una de esas erecciones que solo Yosi podía provocar...


Disimuladamente me giré hacia ella, pude sentir el aroma de su cabello, más allá mi hija dormía plácidamente, lentamente y con una taquicardia evidente, mi mano comenzó a recorrer el interminable camino entre mis piernas y las nalgas de Yosi, ella "casualmente" había llevado un pijama con un short que parecía más pantaletas que short, después de casi dos minutos en que mi mano llegó a milímetros de su piel, con muchísima cautela, logré hacer contacto con la piel de sus nalgas, para el calor que hacía esa noche, las nalgas de Yosi se sentían frías, el dorso de mi mano se movió lentamente, para comprobar lo que siempre había imaginado, esas nalgas jóvenes y turgentes eran las más suaves que existían, mi taquicardia empeoró, un calor me recorrió el cuerpo y mis glándulas salivales comenzaron a trabajar, seguí moviendo mi mano, y pude recorrer toda la extensión de una de sus nalgas, luego bajé la mano para llegar hasta la unión de sus nalgas, sentí el calor que venía desde dentro de Yosi, tuve que tragar saliva, el dorso de mi mano estaba apoyado entre ambas nalgas, y se sentía delicioso, mi pene duro como si fuera de mármol, se sentía absolutamente envidioso de mi mano, tomé una bocanada de valentía y di vuelta mi mano, ahora mi palma se había posado en una de sus nalgas y tocaba con propiedad el culo esponjoso de la amiga de mi hija, miré a Yosi y ella no se movía en lo más mínimo, estaba de suerte, comencé a acariciar las nalgas con más soltura, mi hija de pronto, se movió como dando un salto, yo quedé helado, mi hija no se movió más, y yo ya no podía simplemente quedarme satisfecho con solo "tocar" las nalgas de Yosi.


Mis manos entonces recorrieron los muslos de la morena, acariciándola de arriba a abajo, siempre pendiente que la chica no despertara.


Como no se movía, llegué hasta su cintura por el borde de su cuerpo, y luego mis dedos se colaron por entre el diminuto short de su pijama para tomar con mi mano su cadera, desde ahí fue fácil bordear su nalga hasta llegar a tener la mano metida levemente entre sus hermosos glúteos, volví a tragar saliva...


Intenté meter los dedos entre los glúteos de Yosi, pero me resultaba difícil, saqué mi mano y me lamí la mano hasta dejarla llena de mi saliva, rápidamente volví al sitio en donde había quedado, mis manos ahora sí podían entrar en las nalgas de Yosi, acaricie su ano, despacio, y luego bajé mi mano hasta tocar su vulva caliente, mis dedos resbalaban por entre los labios mayores de la amiga de mi hija, y sentí que ella suspiró...


Me detuve, Yosi no se movió más, estaba tan caliente, que seguí, poco a poco mis dedos fueron entrando en su vulva, poco a poco su humedad interna me ayudaba a resbalar por toda la extensión de esa conchita joven, poco a poco, milímetro a milímetro, entrando y saliendo, acariciando y masajeando, moviendo mis manos en forma circular, poco a poco mis dedos fueron entrando en la estrecha vagina de Yosi, ella volvió a suspirar...


Me volví a detener con los dedos metidos ya en sus profundidades, esperé y ella no hizo nada más, seguí indagando y acariciando su interior, me mordí los labios de desesperación y bastante poco sutil pero rápido le bajé el short a Yosi, me llevé la mano que había estado en el interior de la amiga de mi hija a la nariz, ese aroma, el mismo de sus calzones, me llené la mano de saliva y la llevé hasta mi pene, luego me bajé un poco el pantalón de mi pijama, mi pene estaba a centímetros de esas nalgas jugosas, solo nos separaba una fina capa de aire, entonces fue cuando Yosi carraspeo y se movió.


Se arrimó a mí y encajó perfectamente sus nalgas frías con mi pene lleno de saliva, me quedé quieto, pensando en que iba a eyacular de la pura emoción... Pasó un minuto, y entonces me comencé a mover, muy lentamente, mi verga resbalaba entre las nalgas de la morena y poco a poco el tronco de mi verga fue acariciando el ano y la vulva de la joven Yosi, intentaba respirar suave para no despertarla, pero sus suaves nalgas se sentían tan bien apretando mi verga, que no aguanté más y desesperado me separé levemente, para direccionar la punta de mi pene, ayudado con mi mano, la metí entre sus nalgas, y comencé a frotar la cabeza de mi pene en su vulva como lo había hecho con mis dedos, también froté la punta de mi verga con su ano.


Luego ya de tanto frotar, la cabeza de mi pene latía como si mi propio corazón estuviera allí, tomé de las caderas a Yosi posicioné mi pene en la entrada de su vagina, lentamente comencé a presionar, pero en ese momento sentí que Yosi llevaba su brazo hacia atrás, hasta mis caderas y mientras levantaba la cola, me empujaba para que la penetrara de una sola y continua embestida, no me lo esperaba, pero era todo lo que deseaba, la morena se seguía haciendo la dormida, solo me apretaba con su brazo.


Cuando entraba en ella, me apretaba y me soltaba cuando me retiraba, comencé a penetrarla cada vez con más intensidad, hasta que logré escuchar, las primeras respiraciones agitadas de la morena, quien me volteó a ver, con la frente arrugada y mordiéndose los labios, fue entonces cuando apreté a Yosi de la cadera, y con mi otra mano la abracé, para ir a acariciar sus tetas, la comencé a follar fuerte, ella comenzó a quejarse, tuve que meterle los dedos a la boca para que me los chupara y no despertara a mi hija.


La vagina expandida de Yosi me apretaba con fuerza el pene, estuvimos en esa posición varios minutos, hasta que sentí los dientes de Yosi mordiéndome los dedos... Ella estaba acabando, y yo aún quería seguirla follando...


Yosi no hizo ruido mientras tiritaba y su tierna vagina apretaba mi inflamado pene, solo su mano en mis caderas me apretaba fuertemente. Yo seguí sin bajar las revoluciones, y cuando sentí la relajación del cuerpo de la amiga de mi hija, paré unos segundos...

-Te gustó... Le susurré al oído...


Yosi me devolvió una chupada de dedos como queriendo decirme que sí le había gustado. Ante eso volví a moverme... La mano de Yosi salió de mi cadera, y se posó en las caderas de mi hija que estaba durmiendo, me detuve...

- no la despiertes... Que este sea nuestro secreto... Le dije.


Yosi volvió a chuparme con fuerzas los dedos que tenía en su boca. En la penumbra de la habitación podía ver que Yosi, colaba su mano por debajo del pantalón del pijama de mi hija, y aunque jamás lo pensé, ver la mano de la amiga de mi hija perderse dentro del pantalón de su pijama, y asumir que sus dedos también la acariciaban a ella, me provocó un morbo tan exquisito... Yosi colaboró con mi morbo moviéndose... Ella ahora era la que con sus movimientos metía y sacaba mi pene de su vagina, yo entre asustado porque mi hija despertara y esperando que justamente eso fuera lo que pasara me comencé a mover, mi hija no despertaba y Yosi le bajó el pantalón, las nalgas de mi hija iluminada por la tenue luz azul de la luna, se veían esponjosas y excitantes, Yosi entonces llevo su mano a mi boca, y me metió los dedos, los lamí intuyendo las oscuras intenciones de la chica, luego llevó su mano humectada con mi saliva hasta el culo de mi hija, y sus dedos se perdieron entre las nalgas blancas de mi hija, comencé a follar con más intensidad a la sucia Yosi, y luego ella sacó la mano del culo de mi hija, para ir a tomar mi mano que estaba en su cadera.


Yosi había adivinado mis oscuros pensamientos, tomó mi mano y la puso en el trasero de mi hija, yo con el susto de que ella despertara no la moví, pero ella tomó mi mano con decisión y la puso entre las nalgas de mi hija, y mientras ella me ayudaba a separar las nalgas de mi hija, yo podía hundir los dedos hasta alcanzar la vulva de mi propia hija...


Era surrealista, metí los dedos en la dormida concha de mi hija, ayudado por su mejor amiga.


Yosi se movía tan exquisitamente que me hizo acabar dentro de su apretada vagina... Ella sintió el semen caliente inundando sus entrañas, y me tomó la mano que tenía dentro de mi hija y la hundió con fuerza en su vulva, mis dedos entraron profundo y rápido... Yosi no me permitía sacar la mano desde dentro de la concha de mi hija, hasta que la última convulsión de mi pene hubo terminado...


Después de eso un escalofrío recorrió mi moral, había llegado demasiado lejos, nunca me imaginé que esto terminaría de este modo, y aún con la mano adentro de mi hija, me sacudió una sensación de arrepentimiento...


Esa sensación duró tres segundos, los tres segundos más largos de mi vida, hasta que comencé a sentir que mi hija se comenzaba a mover lenta y sutilmente, sus caderas se movían circularmente, y mis dedos entraban y salían de la concha de mi hija, sin que yo pudiera sacar la mano...


Mi hija levantó la cola, y se pegó a Yosi... Y puso su mano en las caderas de la morena, acariciando su piel... Yosi me tenía la mano agarrada de la muñeca, y comenzó a empujar y soltar mi mano, mis dedos entraban y salían de mi hija, y mi hija se movía... De pronto escuché...

- mi papá nos va a pillar! En un susurro casi inaudible...


Fue entonces que entendí que mi hija creía que los dedos en su interior eran los de su mejor amiga...


Entonces Yosi soltó mi muñeca y yo pude salirme de dentro de mi hija... Yosi me llevó la mano a mi boca, sin hacer ruido y yo chupé mis dedos mojados de los jugos de mi también, sucia hija...


Yosi entonces metió su mano en la vagina de mi hija, y comenzó a masturbar a mi hija, comencé a sentir la respiración agitada de mi hija, y mi verga se comenzó a endurecer, mi hija se pegó a su amiga y Yosi se comenzó a mover, mientras le metía los dedos a mi hija y por detrás de ella yo volvía a penetrar a la morena.


Mi hija se movía al mismo ritmo de Yosi y yo me movía al mismo ritmo de Yosi, y poco a poco a mi hija le comenzó a valer madre que su papá escuchara sus respiraciones agitadas, hasta que finalmente mi hija gimió y Yosi se remeció...


Se quedaron quietas... Y yo me sentía más caliente que nunca.


Esperé con mi verga hinchada dentro de Yosi que se siguieran moviendo, pero Yosi se volvió a dormir, en mi mente lo único que se escuchaba eran las respiraciones de mi hija y su gemido. Luego de casi media hora, las chicas dormían y yo no sabía qué hacer... Tomé a Yosi y la abracé con fuerzas y me di vuelta con ella así la pude dejar en el extremo de la cama en el que antes estaba yo, la morena amiga de mi hija no despertó, tampoco mi hija... Luego con cuidado me di vuelta de nuevo, ahora estaba justo al lado de mi hija quién aún tenía su pijama en sus muslos y comencé a tocar el culo de mi hija, aún se sentía resbaloso y frío... La piel del culo de mi hija era suave al igual que la piel de Yosi...


Mi verga comenzó a pararse de nuevo sin ninguna clase de arrepentimiento o sentimiento de culpa me acerqué al culo frío de mi hija y puse mi verga caliente en las nalgas de mi hija, froté la cabeza entre sus nalgas, y comencé a empujar... Poco a poco mi verga se fue abriendo paso entre los pliegues de mi hija, desesperado de tanta excitación agarré de las caderas a mi hija y le comencé a hundir mi verga con fuerza, poco a poco comencé a sentir los movimientos de caderas de mi hija... No volteó, no dijo nada, solo se comenzó a mover, mis manos se colaron por su pijama hasta sus senos, mi hija solo respiraba fuerte y se movía, mi pene entraba y salía de su tierna vagina sin dificultad.


Extendí mi mano hacia atrás y busqué las nalgas de Yosi, las encontré y hundí mis dedos entre esas dos masas de carne morena, mientras mi hija y yo fornicábamos, Yosi se despertó, y luego senti los senos de la mejor amiga de mi hija en mi espalda, acaricié el muslo de la morena, y ella comenzó a acariciar a mi hija y a mí... Después de un rato Yosi estaba arriba de nosotros y mi hija se había dado vuelta para que los tres calientes y sin nada más que ocultar nos fundieramos en un beso de lenguas, mordiscos, pieles, sudor, fluidos y calentura...


A las 6 de la mañana tenía a ambas chicas acostadas boca abajo una al lado de la otra, completamente desnudas, besándose, mientras yo follaba a una y luego a la otra... A las 7 de la mañana mi hija y su amiga dormían, yo volvía de fumarme un cigarro, las vi ahí tiradas, sobre un charco de fluidos, aún con las bocas pegadas, y volví a subirme a ellas, esta vez no despertaron...


Era la cuarta vez que eyaculaba ahora lo hacía sobre el ano de Yosi, y la mitad del semen lo metía en el culo de mi hija con la mano...


Cuando las chicas despertaron yo estaba dormido al lado de ellas, entre las dos comenzaron a chuparme la verga hasta que se me paró... Luego ambas jugaban a sentarse sobre mí... Ese fin de semana solo paramos para comer... La excursión que habíamos planificado con mi hija, se había ido al carajo, pero por muy buenas razones.


Cuando volvimos de nuestro viaje, el destino nos jugó una mala pasada, en uno de los tantos besos que se daban las chicas atrás yo me desconcentré de la vía, y me salí del carril...


Lo único que recuerdo fue el techo del auto aplastándose con casa vuelta que daba el auto mientras nos desbarrancábamos unos 10 metros...


Mi hija y sobretodo Yosi recibieron la peor parte...

A las dos semanas recién pude ir al cementerio a dejarle flores a la tumba de Yosi... Mi hija aún estaba en el hospital, yo tenía amnesia, no recordaba nada desde dos semanas antes del viaje, mi hija también estaba con amnesia...


Fue un accidente, dijeron todos, pero poco a poco yo comencé a recordar lo que había pasado, mientras tanto mi hija volvía a disfrutar de su vida... Aunque le había costado reponerse de haber perdido a su mejor amiga, se le veía cada día mejor... Yo sin saber bien si lo que creía recordar era verdad o mentira preferí callar, por el bien de mi hija, de mi familia...


Pero ahora que mi hija había vuelto a recordar las consecuencias de nuestros actos vendrían a cobrarnos la factura...

- hola...

- vine en cuento me enviaste el mensaje...

- se que tú también lo recuerdas...

- hija... Lo que pasó... No fue con mala intención...

- que parte de violar a Yosi y a mí no es mala intención??

- yo no te violé... No recuerdas que ese viaje estuvimos los tres metidos en la cama? Que ustedes me despertaban chupándome el pene?


La cara de mi hija, se volvió pálida... Se llevó la mano a la boca...

- Yosi era más que una amiga...

- sé que ella fue tu iniciadora... Ustedes me lo contaron... Mientras follábamos...

- pero... Yo no recuerdo lo que me estás diciendo...

- poco a poco, yo fui recordando poco a poco...

- ¿Cómo pudiste haberlo hecho conmigo?

- cariño, ustedes me confesaron que ambas querían hacerlo conmigo, que era una fantasía tuya y que Yosi te quería ayudar...


Mi hija se puso a llorar... Luego de eso poco a poco, como le había dicho, comenzó a recordar todo lo que vivimos... Yo también recordé cada vez más...


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Si llegaste hasta aquí y te gustó este relato, un remake de un relato antiguo déjame un comentario acá en el blog.








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