La Selfie
- Gastón Lemark

- 27 nov 2024
- 8 min de lectura
Actualizado: 14 mar

Era la cuarta vez que recibía la solicitud de amistad de esa página de relatos, ya me estaba hartando y le contesté:
- no te cansas? No quiero nada! Déjate de joder! Que insoportable!
- disculpa por la insistencia, pero tu hermana me pidió que intentara conversar contigo...
- deja de molestar!
Cuando mencionó a mi hermana, me subió un calor a las mejillas... hacía dos meses que ya no pensaba en ella... no, desde que había intentado... nunca más supe de ella... ni tampoco quería saber...
La última vez que mire a Nadia a los ojos, estaba arriba mío tapándome la boca con una mano para que no gritara, y con la otra me desabotonaba la camisa del colegio, yo en estado de shock no me movía, como el conejo que va a ser comido, me quedé quieta... aceptando mi destino... después de chuparme las tetas Nadia me miró, no sé que vió en mi cara pero salió corriendo... quedé ahí tirada, con las tetas al aire, mientras escuchaba cerrarse la puerta...
Nadia no volvió nunca más... y ahora esta persona tras la pantalla me la estaba mencionando... dejé el celular a un lado y me puse a llorar… ¿Cómo fue que todo había llegado hasta este punto?
Se suponía que ella era mi hermana, la única familia que me quedaba, la persona que me debía cuidar, y ahora se había convertido en mi abusadora...
La señora Irma, me golpeó la puerta
- Anita! Está servido! Lávate las manos y baja! Anita?! Anita!! Ay por dios esta niña!! Se encierra!!
- ya voy señora Irma...
Desde ese acontecimiento con Nadia, la señora Irma, la nana que Nadia había contratado, era la única persona que me cuidaba, y la única que se comunicaba con Nadia, le había dicho que estaba de viaje, le pagó el sueldo de 6 meses, y le pidió que me cuidara bien....
Eso es todo lo que sé, eso es todo lo que quiero saber...
Bajé a cenar, con la sensación de que una tormenta se avecinaba... y que venía directo a mí.
Cuando subí a mi cuarto, vi el celular en mi cama, lo tomé y me di cuenta que esa persona seguía enviándome mensajes.
- tu hermana me ha hablado mucho de ti, y está bastante confundida...
- ¿Puedes decirle que se vaya la mierda? Y aprovecha tú también de irte con ella a la mierda!
- tranquila, si no quieres conversar le diré a tu hermana, que tengas buena noche…
Luego de eso los mensajes pararon, y juro que intenté dormir, pero la curiosidad fue más fuerte...
Me puse a ver la página de esa persona y tras ver una que otra foto de chicas mostrando el culo, le escribí…
- ¿Cómo conociste a mi hermana?
No tardó en responder...
- hace varios meses, ella me habló, me contó lo que había pasado contigo
- ¿ah sí? ¿Qué te contó? ¿Que me abusó?
- me contó que te quería mucho y que se había equivocado terriblemente...
- si es así como le llama a abusar... sabes qué? No debí haberte escrito, tú debes ser de la misma calaña...
- bueno, que pases una buena noche entonces...
Apagué el celular, y me estiré en la cama mirando el techo, todo estaba oscuro esa noche ni la luna iluminaba mi habitación... No podía sacarme a Nadia de la cabeza... ¿cómo es que ella habría pensado que me gustaban las mujeres? ¿Acaso parecía ser una chica así? Inevitablemente me acordé de Hugo...
- chúpala!
- suéltame imbécil!
- tú provocaste esto, puta!
- déjame!!
- si no lo haces por las buenas te voy a violar! ...
Una lágrima de pena por la pobre Ana de 11 años rodó por mi mejilla, me levanté para no seguir recordando, me había tomado años sentir que había superado lo de Hugo, lo de mi tío Ernesto, y ahora mi única amiga, mi propia hermana me hacía lo mismo, quería desaparecer, que nadie más me pudiera ver... fui a la cocina las pastillas de la señora Irma estaban ahí, sabía que tomándome más de 4 podría salir al fin de este cuerpo, que lo único que hacía era darme dolor y desilusión, abrí la caja y solo quedaban dos... “yo y mi puta mala suerte!”...
Respiré hondo y me acosté, el segundo piso tampoco era suficientemente alto para saltar y dejar esta pesadilla atrás... tomé mi celular y lo prendí...
- ¡eres un hijo de perra! Le escribí a ese desconocido.
- lo siento, te pido perdón por todo lo que te ha pasado... me hubiese encantado que nada de lo que te pasó te hubiese pasado, pero te pasó y eso de verdad me hace lamentarlo...
Al leer esas palabras entré en razón...
- disculpa... no es tu culpa...
- no lo es, pero de verdad lo siento y si nadie te ha pedido perdón yo te lo pido...
- tranquilo, gracias de todas formas... una tímida sonrisa se posó en mis labios, era la primera vez que alguien me pedía perdón, era la primera vez que me sentía un poco comprendida...
- solo quiero ayudarte...
- bueno gracias, pero es difícil que puedas cambiar el pasado...
- es verdad, pero tú sí puedes cambiarlo...
- jaja a si? Y como a ver?
- primero necesito que leas mis relatos y me digas que te parecen, leelos sin miedo, son solo historias, letras en papel, tú estás en la seguridad de tu casa, estás sola y sin peligro, lee y me dices que piensas...
- jaja, muchas gracias pero no... no me gusta ese estilo de literatura...
- ¿Qué estilo te gusta?
- ninguno... no me gusta leer...
- bueno, dame una oportunidad, hay relatos de todo tipo, elije el que más te guste...
- mmm bueno, mira te agradezco pero no va conmigo... ¿vale?
- vale... tú mandas...
Esas palabras resonaron fuerte en mi cabeza... y es que era verdad, yo mandaba, si quería leía, si quería no leía, si quería dormía, o si quería me mataba, era mi decisión... estaba en una zona segura...
Miré a mi alrededor... estaba todo en silencio, la luna apenas comenzaba a aparecer...
Tomé el celular y comencé a ver la página hasta que un relato muy corto me llamó la atención... lo leí... me reí... me parecía absurda la historia de una mujer despechada mirando arriba de un árbol y siendo penetrada por un chico cartero que no conocía... no estaba tan mal esa historia.
Seguí leyendo, mi próxima lectura fue de una chica que iba a ver a su mecánico... esa historia me gustó, y para mi sorpresa me comencé a calentar... solo un poco, el sueño de las 4 am. me tomó y me quedé dormida...
Esa misma noche soñé con ser yo la chica que conocía a un guapo mecánico, y que estando debajo del auto, podía ver por debajo de mi falda el colaless que estaba usando.
Me gustaba la sensación de estar expuesta, y cuando me senté en la cara de ese apuesto mecánico me despertó la señora Irma...
- ¡Son las 10! ¿No tienes clases?
- ¡ay... mierda!
Ya no alcanzaba a ir... y así sin preocuparme más, me dí media vuelta y seguí durmiendo tratando de retomar el sueño en donde lo había dejado... a las 14 la señora Irma tocó mi puerta, llevaba una mascarilla puesta y me trajo una bandeja con sopa de pollo y arroz con pollo...
- ¿estás muy resfriada Anita?
- no, pero me siento muy cansada…
- es que mi vecina anda con esa cosa de la corona... ojalá que no tengas eso...
- jaja no creo, ¡pero gracias por el almuerzo!
- ya mi niña, te dejo ya hice todo, pero como soy de población de riesgo te voy a pedir que te quedes acá para que no andes soltando el bicho por todas partes...
Después de comer, seguí con mis lecturas, y la verdad es que cada vez las iba sintiendo más intensas, no me di cuenta cuando me estaba masturbando con la historia de angel, la sobrina de un dentista...
Algo nuevo estaba pasando, hacía mucho tiempo que no me masturbaba, y estos relatos eran mi mejor terapia para sentirme caliente, y no correr ningún riesgo...
- están buenos los relatos... tienes bastante imaginación...
- así dicen... ¿así que te gustaron?
- sí, o sea, no los he leído todos...
- no te preocupes...
- dime algo... ¿mi hermana trabaja contigo en esto?
- no, ella solo me escribió, para que conversara contigo
- ¿de que?
- de lo que salga en la conversación...
- ¿Ella te contó lo que hizo?
- sí, y lo que antes te había pasado...
- ¿y tú pretendes curarme con estos relatos?
- no, pero si pretendo curarte...
- jaja a ver ¿y cómo?
- las víctimas de abuso, pierden algo, el placer por su cuerpo, por el cuerpo de otras personas, por el erotismo y tratan de jamás llamar la atención... y yo quiero que tú vuelvas a sentir el placer, con lo que sea, pero que no dejes de experimentarlo por las situaciones vividas...
- es difícil… sabes?
- sí... Es difícil volver a confiar, el placer sale a flor de piel cuando nos sentimos cómodos, cuando nos sentimos seguros, cuando nos podemos expresar...
- es verdad... y tú sigues siendo un desconocido...
- sí lo sé...
- ¿Te puedo preguntar algo?
- sí, claro...
- ¿por qué mi hermana te escribió a ti, y no me habla a mí?
- porque tiene vergüenza de enfrentarte y porque quiere saber qué tan caliente eres...
- jajaja pues ella debería saber...
- eso es lo que ella no sabe, dice que le dabas señales de que eras muy caliente, pero a veces parecías ser otra persona...
- me dijo que hablabas dormida y que decías cosas, que te encantaba cuando tu tío abusaba de ti o ese chico del colegio
- ¡¿que?!
- que te había descubierto tomándote fotos... que tú le habías dicho que tu fantasía era estar con ella, y que de pronto cambiabas....
- no espera, ¿estamos hablando de Nadia?
- sí Anita... Y tú misma me has hablado muchas veces para contarme historias... pero al parecer las olvidas, y olvidas lo que haces...
- ¿acaso crees que soy tonta?
- tonta no, solo caliente, como Nadia... ¿Acaso no te acuerdas que anoche me mandaste varias selfies?
- jaja estás loco...
Miré mi celular y este tipo tenía razón... a las 3 me había tomado varias fotos masturbándome...
- estas son las fotos que me has enviado...
El tipo me comenzó a enviar un montón de fotos... ¡era yo! ¡No había duda! Estaba en posiciones que no sabía que podía hacer... mostrando mi vagina, mis senos... mi cara con la lengua afuera...
Me quedé en silencio... no entendía nada... pero de pronto me acordé... esa noche con Nadia, yo le había dicho que me gustaba, le pregunté si me quería chupar las tetas, ella me dijo que le encantaba mis tetas... me tiró a la cama, me abrió la camisa, me puse a gritar que era una puta y que me estaba follando a mi hermana... ella me tapó la boca para que no gritara mientras me chupaba las tetas...
Luego recordé que yo le enviaba fotos a ese chico de la escuela, que yo le pedía fotos de su pene, que yo quería que él la sacará para chupársela... y también comencé a recordar cosas con mi tío... ¡había sido yo! La única culpable de lo que me pasaba... ¡era ambas personas! La caliente y la que sufría por los abusos... me sentí mareada... me sentí caliente, me saque una nueva selfie y le mandé las fotos a ese Gastón...
- ven a culearme!!! Le escribí...
Desperté arriba de un tipo que no conocía…




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