Mi adorada ROOMIE
- Gastón Lemark
- 14 feb 2024
- 10 Min. de lectura
Actualizado: 8 feb

No podía creer que semejante mujer existiera, era sin duda la mujer más bella que mis ojos habían visto y verían jamás, en sus reels parecía inalcanzable, esbelta, deportista, simpática, con un sentido del humor ácido, un sueño... El mejor sueño...
Hacía un mes que la seguía, el mismo tiempo que la conocía, y debo confesar que la belleza que mostraba en sus redes, no era nada comparado a la belleza de verla todos los días al levantarse, se veia hermosa hasta cuando aparecía recién levantada, con el cabello revuelto, y pidiendo un poco de jugo, recién hecho de alguna fruta...
- me estás mal acostumbrando!! Uy qué rico!!
Yo solo la podía mirar, admirar, en un silencio reverencial... A veces unas gotas de jugo resbalaban por su comisura y caían en su pecho... Sentía tanta envidia de esas gotas...
- ya!! Listo!! Qué hora es??
- las 7:50...
- qué?! Estamos atrasados!! Ya vamos! Me visto y salimos!
- yo ya estoy listo! Le dije mostrándole mi outfit deportivo...
Era sagrado, ya llevábamos dos semanas saliendo a trotar por la playa, cuando ella me dijo que amaba salir a correr yo no siquiera lo pensé, le dije que a mí también... Y la verdad era que en mi puta vida había salido a trotar, pero ya estaba un poco más acostumbrado, de hecho me sentía hasta más energético...
El frío matinal y el olor a sal eran nuestros compañeros... Ella trataba a mi ritmo, y conversábamos larga y distendida mente... A veces alguno que otro madrugador lleno de músculos se nos atravesaba en la marcha, afortunadamente ella siempre andaba con un buzo ancho y con poleron, era muy difícil adivinar que a mi lado se encontraba la mismísima afrodita...

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