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Mi Primer Trío



El timbre sonó, y Cristian me miró, en ese momento por primera vez pensé "¿que es lo que vas a hacer?", era demasiado tarde, Ángela, la amiga de Cristian estaba tocando por segunda vez...

- ¿Lista? Me preguntó Cristian...

- sí, le contesté aún con ciertas dudas...

Cristian salió del cuarto, y fue a abrir, yo aproveché de mirarme por última vez al espejo, me veía linda, extrañamente sensual, hacía años que no sentía estos nervios...


Mientras me miraba, y mis manos recorrían ese babydoll rojo de seda, escuché la voz de Ángela, no la conocía aún, solo sabía que era la amiga con derechos de Cristian, me dió un poco de risa la contradicción de todo esto, y me pregunté si hubiera accedido a hacer esto con Rafael.


Recordé el día en que me dió la contractura en la espalda, y tuve que irme del gym, y así, adolorida subí las escaleras a mi cuarto, cuando vi a Rafael con una de sus estudiantes en mi cama, ella arriba de él, el mirándola con ojos de amor, con una mirada que hace años ya no me daba... Me pareció lógico, esperable, cai que justo... Él nunca pudo perdonar que yo lo hubiese engañado... Nunca se me pasó por la mente en ese momento unírmeles, quizás las cosas hubieran sido diferentes...

Después de que me separé, y me vi de nuevo con mi amada libertad, hice tantas cosas... Algunas memorables, otras para olvidar... ¿Y esta nueva aventura?... Respiré y salí a saludar a Ángela.


Parada con las manos cruzadas, luciendo una mini cortita, y mostrando sus generosas piernas, me miró... Su sonrisa fue más bien tímida, algo nerviosa, me sentí segura, ella también tenía nervios... Me sentí acompañada, me sentí comprendida...

- Ángela, ella es Alma...

- ¡hola Ángela! Le dije acercándome a ella, y saludándola como si hubiera sido mi mejor amiga... Su cuerpo estaba tenso... Eso me provocó un cierto morbo, inmediatamente me sentí con cierto poder, y con ganas de hacerla sentir relajada...

- hola... Me dijo Ángela, tímida... Tendría quizás dos años más que mi hija mayor, la misma edad que Cristian, yo en cambio, llevaba a cuestas todas las vivencias buenas y malas, de una mujer de 42, historias de abusos, historia de amores imposibles, historias de violencia...

Entendí en ese momento que yo no tenía porqué estar nerviosa...


Cristian nos invitó a sentarnos en el living, nos preparó pisco sour, poco a poco, viña Ángela cada vez más suelta...

- y dime... ¿Esta también es tu primera vez?

- no... Le dije a Ángela... Pero si con chicos tan jóvenes...

- jajaja ay pero Alma, si tú debes ser solo unos añitos mayor que nosotros...

- jajaj no... Tengo 42, lo que pasa es que me cuido, como sano, voy al gym, medito...

- vaya... Pensaba que tenías 30...

- jajaja ¡ay que eres linda!, ¡Me cayó bien! Le dije a Cristian cerrándole un ojo...

- jajaj te dije que te iba a gustar, me dijo Cristian sintiéndose amo y señor de todo lo que estaba pasando...



Cristian dejó su copa en la mesa de centro y se paró, tomó a Ángela de las manos y la invitó a pararse, comenzaron a bailar... La música que había seleccionado Cristian era bastante hot, el dueño de casa, comenzó a recorrer el cuerpo de Ángela con sus manos, mientras sus ojos incendiados me miraban, yo los miraba con atención mientras seguía bebiendo de mi copa...


Cristian elevó su mano e hizo que Ángela se diera una vuelta, como mostrando la mercancía, que ambos íbamos a disfrutar... Las manos de mi amigo, le comenzaron a subir la falda a Ángela, dejándose ver el colaless de encaje capipso que traía... De glúteos firmes, Ángela se movía tan sensual, que algo en mi se comenzó a encender... Cuando Cristian le sacó el top, y pude ver los pechos de la chica, y sus areolas rosadas, la chica también comenzó a mirarme con ojos de fuego...


Luego Cristian la dejo sentada al lado mío en el sillón y me tomó a mí, también comenzó a bailar conmigo, y poco a poco me comenzó a desnudar... Mientras giraba mostrándole mi cuerpo a Ángela que estaba semidesnuda y con su copa en la mano, sentía que el babydoll de seda resbalaba por mis senos, para dejarme ver desnuda frente a los ojos de Ángela... El babydoll cayó en la alfombra, y Cristian aún con ropa se puso detrás mío, encajando su bulto duro entre mis nalgas, y amasando mis senos, me dejó mirando a Ángela, mientras sentía que sus manos apretaban mis tetas y sobretodo la punta de mis pezones... Un escalofrío me recorrió el cuerpo.


Ángela sentada con la minifalda en la cintura y los pechos al aire, solo sonreía, dejo su copa en la mesita lateral al lado del sillón, se abrió de piernas y me mostró su colaless, con los dedos lo corrió hacia un lado, y me dejó ver su vulva, se veía tersa, esponjosa... La chica se comenzó a masturbar mientras Cristian me mordía el cuello y me amasaba las tetas.


Sentí unas ganas locas se probar el sabor de Ángela, pero solo la miré mordiéndome el labio... Mientras tanto Cristian bajaba el cierre de su pantalón, y sacaba su deliciosa verga, y la puso entre mis nalgas... Fue en ese momento en que me agaché, con mis piernas rectas me incliné, tengo a buscar la seductora vulva de Ángela, Cristian atrás mío se divertía frotando su duro pene en mi trasero...


Ángela me miró, yo la miré como pidiendo permiso, ella reaccionó tomando mi cabeza y empujándome contra ella, mis labios y mi lengua se comenzaron a dar un festín con la exquisita vulva de Ángela...


Luego sentí el miembro de Cristian, entrando en mí... Sentí mi primer orgasmo... Ángela con la cadera levantada, para que mi lengua la probará hasta bien al fondo inclinaba su cabeza hacia atrás, los ojos cerrados, sus manos empujándome contra ella, el pene de Cristian rozando mi cuello uterino... Todo muy lento, al ritmo de la música.


Después de unos minutos así, cambiamos. Ahora Cristian se sentaba en el sillón completamente desnudo, Ángela que también ahora estaba desnuda se sentaba sobre Cristian dándole la espalda y yo, que había corrido la mesa de centro, estaba hincada lamiéndolos a ambos, mi lengua justo en el borde de la vulva de Ángela, sentía en movimiento penetrante de Cristian y lubricaba su tronco ya lleno de venas... Lamía también sus testículos, Ángela se movía lento, para no golpear mi nariz bruscamente...


Me levanté, y con mi lengua recorrí el cuerpo de Ángela hasta llegar a sus pezones, los chupé suavemente, y luego seguí hasta su boca, me acomodé con las piernas abiertas sobre los muslos de Cristian, rozando mi vulva con la conchita de Ángela, sentía el roce de ella y de Cristian... Ángela se levantó un poco y dejó salir el pene de su amigo... Ambas comenzamos a frotarnos con esa dureza, llenándolo de nuestros fluidos y besándonos salvajemente mientras intentábamos sentir el roce de nuestras vulvas, separadas por la verga de Cristian... Tuve mi segundo orgasmo, y Ángela me mordió el labio, en señal de que ella también tenía un chorro de placer recorriendo le el cuerpo...


Compartimos el pene de Cristian, un rato dentro mío, otro rato entre nosotras y otro tanto dentro de Ángela... El atrás de Ángela, se sabía un utensilio de nuestro frenesí... Después de un rato, Ángela y yo estábamos una almladonde la otra, mientras nuestro anfitrión se deleitaba follándonos sin piedad por detrás, ambas con la cola parada, los besos seguían, esperando nuestro turno para ser destruidas, por la gruesa y aún firme verga de Cristian... Los dedos de Ángela dentro de mí, cuando Cristian estaba con ella, mis dedos dentro de Ángela acariciando su vulva y ano, mientras sentía la verga de Cristian cada vez más adentro...


Cristian no acabó, pero estaba tan cansado que tuvo que darse un respiro... Nosotras seguimos, y mientras él tomaba un poco de pisco sour, con Ángela nos seguíamos frotando, como si nuestras pieles se necesitaran para seguir existiendo.


Al amanecer nos encontré tirados en mi cama, los tres desnudos y la sensación de haber cruzado un límite exquisitamente prohibido.

Fin.

Gastón Lemark.

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