Profesional
- Gastón Lemark
- 24 ene
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 7 mar

No me di cuenta cuando se subió al auto, esperaba que llegara desde la otra esquina de la calle, cuando escuché el sonido de la manilla de la puerta di un salto... Y luego la vi... No se notaba especialmente contenta, más bien se veía un tanto nerviosa... La saludé extendi ndole mi mano... Ella con suerte respondió mi saludo y retiró rápidamente la mano...
- ¿Estás segura que quieres hacerlo? Pregunté...
- sí... Vamos... Respondió ella.
Nos fuimos en silencio, ella estaba evidente incómoda con la situación, habíamos quedado de juntarnos para la sesión de fotografía dos veces antes y siempre pasaba algo que nos hacía cambiar la fecha.
De hecho ese día pensé que ella no iba a llegar, pero ahí estaba yo conduciendo al lado de una chica que se veía casi adolescente... Intenté conversar con ella, pero como típica adolescente contestaba con monosílabos
- ¡Ah!... Te quería pedir un favor, de pronto dijo ella
- ¿Sí?...
- ¿tú sigues conversando con mi mamá?
- la verdad no... Me bloqueó luego de insultarme por una historia en donde di mi parecer político... Así que desde la elecciones que no sé nada de ella...
- jajaja ah qué bueno...
La historia de Paz, la chica que iba a mi lado viendo su celular mientras nos dirigíamos al motel en que había reservado una habitación con jacuzzi, no comenzó con ella, sino que, como todas las cosas en la vida, se dieron por mera casualidad...
Resultaba que Paz era la hija de una de mis lectoras, a la que había conocido unos meses antes y con la que habíamos llegado a una relación de amistad, se podría decir.
Un día ella me mostró la foto de su hija, andaba de vacaciones con su papá y sus hermanos, y en ese momento conocí por fotos, a la chica que ahora estaba a mi lado, muchas veces con su mamá hablamos sin tapujos de nuestras experiencias y vivencias, y Paz creo que intuía el tipo de relación que llegué a tener con su madre...
- es acá, dije entrando a un motel cerca de donde la había pasado a buscar...
Luego de verificar mi reserva, entramos a la habitación, era una habitación de un solo ambiente, iluminada con focos y luces led de diferentes colores lo que le daba un ambiente y textura al fondo de mis fotografías que estaba buscando...
Me puse a acomodar los focos y la cámara, cuando la pequeña Paz salió quedé boquiabierto... Esta vez me había prometido ser estrictamente profesional, más que mal, está modelo era la hija de una ex buena, muy buena amiga...
- ya... ¿Como me pongo? Preguntó Paz...
- mmm, estaba pensando en que te acomodaras en la cama... Boca abajo para poder tomarle fotos a tu cola...
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