Efebofilia
- Gastón Lemark

- 23 nov 2024
- 16 min de lectura
Actualizado: 7 mar

Alondra cerró su laptop, estaba cansada, el juicio comenzaba en una semana y aún no podía sacarse de la cabeza las imágenes del chico que había visto.
- disculpa, te está llamando un periodista, es sobre el caso Serrano... Dijo su asistente interrumpiendo esos escasos segundos de meditación, en donde intentaba dejar su mente en blanco.
- dile que no estoy, o que no estoy dando declaraciones...
- ha sido muy insistente...
- Martina, no tengo cabeza para dar más declaraciones...
- dice que son solo dos minutos...
Alondra entendiendo que el caso Serrano tenía connotación nacional y que si no daba declaraciones la poca buena imagen de su cliente se iría al carajo aceptó la llamada...
- hola?
- buenas noches, abogada Mathews?
- si con ella...
- gusto de saludarla, soy Mateo Julio, periodista del canal 4, la llamo porque una fuente anónima se contactó conmigo por el caso Serrano...
- sí?... Dígame
- esta fuente... Me dijo que su cliente es inocente, y tiene pruebas...
Alondra se inclinó hacia adelante de su asiento, como si ese milagro que había pedido 3 días atrás estuviese a punto de cumplirse...
- lo escucho... Dijo Alondra entre ansiosa y extrañada.
- no puedo darle la información por este medio, asumo que sus líneas están intervenidas...
El tipo tenía razón, Alondra sabía que por la importancia del caso, la inteligencia de la policía estaba escuchando...
- podemos encontrarnos en el café que está a dos cuadras de su oficina?
- disculpe señor Julio, pero es muy tarde...
- esto podría hacer la diferencia entre ganar o perder su caso.
La intriga de la información hizo a Alondra aceptar el encuentro con el afamado periodista, uno de los pocos, según su criterio, que seguía haciendo ese periodismo que busca encontrar la verdad.
Diez minutos más tarde, Alondra y Mateo se encontraban en la cafetería...
- buenas tardes, dijo ella, tomando asiento frente a Mateo, un tipo canoso y que iba vestido de traje formal.
- señorita Mathews, por fin nos conocemos!
- señor Julio, disculpe tengo poco tiempo, me podría decir que le dijo su fuente?
- Ok, directo al grano, eso me gusta... Mi fuente dice que Fernanda Inostroza fue realmente quien orquestó todo para que el ministro Serrano tuviera relaciones con ella.
- ... Disculpe, pero tiene alguna prueba?
- sí, tengo pruebas, y se las daré a cambio de que yo sea el primer medio en cubrir la noticia...
- usted entiende que esto es un caso público y que es ilegal lo que me está pidiendo?
- absolutamente, y también soy consciente que sin mi información no podrá salvar a su cliente de los 15 años de cárcel que la fiscal Aranda quiere obtener... Vamos... Usted y yo sabemos que el señor Serrano es inocente...
El caso Serrano estaba en su momento más álgido de la agenda pública, un ministro de estado acusado de haber forzado a una chica de 17 años para acostarse con él, en un periodo de elecciones presidenciales, en donde cualquier paso en falso cambiaría el destino de todo un país, pero las circunstancias alrededor de este caso eran extrañas, Jaime Serrano, el ministro de justicia, había sido siempre un hombre intachable, mejor evaluado según la opinión pública, el ministro Serrano nunca había temido decir lo que pensaba, eso había hecho que la gente lo considerara uno de los políticos menos corrupto les del aparato del estado, ahora y tras la acusación de Fernanda Inostroza, la menor de edad involucrada en este escándalo nacional, Jaime Serrano se encontraba en prisión preventiva y sin hablar sobre lo que realmente había pasado. Cuando la abogada Mathews tomó el caso, lo que primero le preguntó al desaforado ministro fue qué había pasado exactamente...
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