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Vamos... Toca!

24 jul
4 min de lectura


Mis papás y yo habíamos arrancado del mal clima en chile y nos fuimos a República Dominicana, era un paraíso y mientras tomamos un tour por la playa, comencé a ver que un tipo, casi de la edad de mi papá me comenzó a mirar... No es que me guste que me vean señores de esa edad, pero algo en el ambiente me hacía imposible ignorar su mirada... El caballero tenía un cuerpo bien marcado, usaba un sombrero blanco y una camisa manga corta blanca abierta, mientras mis papás se fueron a bañar al mar yo me quedé en la arena "bronceándome".

El señor se paró de donde estaba sentado y se sentó justo enfrente de mí, mientras me seguía mirando me sonreía, me daba un poco de morbo pensar que yo, una pendeja lo tenía tan entusiasmado, de pronto comencé a mirar su abdomen, y un poquito más abajo, un bulto comenzó a notársele en su traje de baño también blanco.

Me hice la loca, y me mordí el labio, saqué mi celular, y haciendo como que estaba escribiendo, lo comencé a grabar, el zoom directo al bulto que crecía y crecía, el caballero miraba más atrás de mi espalda y se comenzó a tocar... Sin que le importara nadie.


—¿Quieres ver la punta? Me dijo de pronto, yo me quedé helada... No supe que hacer... Él me miró y subió un poco la parte de la pierna de su short blanco, y pude verlo...  Era... Gigante... 

Un susto me recorrió el cuerpo, pero a la vez la sensación de estar haciendo algo tan desquiciadamente prohibido me hizo erizar la piel.

De pronto el caballero se tapó y escuche que mis papás llegaban desde el agua, rápidamente me di vuelta y me puse de espalda...

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