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El Premio

  • Foto del escritor: Gastón  Lemark
    Gastón Lemark
  • 25 abr 2025
  • 5 min de lectura
Relato Erótico El Premio, Gastón Lemark
Relato Erótico El Premio, Gastón Lemark


Me sentía cansado, particularmente cansado, llevaba portándome como un hombre ejemplar mucho tiempo, quizás años, levantarme temprano, preparar los desayunos, ir a dejar a los niños al colegio, trabajar, volver a cocinar para el día siguiente, ayudar a mis hijos con las tareas, hacer el aseo de la casa...

- jajaja, bienvenido a la vida de una madre soltera... Me dijo Ignacia con cierto tono de ironía...

- sé que ustedes siempre lo hacen, pero la verdad es que me siento agotado...

- bueno, eso nos pasa a todas...

- y que haces tú para recargar energías?

- mmm pues cada 15 días me doy un día para mí... Salgo de compras, voy a un spa... Me hago un rico masaje, ya sabes pepinos en los ojos, toallas blancas... Me pinto las uñas...

- suena bien...

- si quieres te doy el número de mi masajista, se llama Marcos... Tiene unas manos...

- jajaja no, paso...

- jajajaj Ok, pero quizás sea bueno tener un día para ti, cuando ya los niños estén en el colegio, cuánto tiempo llevas sin hacer algo por ti?

- desde que murió Laura...

- ya son tres años amigo... Y hoy por qué no te vas de compras?

- tengo que llevar a mi hijo a un cumpleaños, y mi hija tiene un trabajo... Además no alcance a tender la ropa...

- mírate... Estas hecho una vieja de mi3rda! Jajaja

- Ok, sí... Ya no te rías...

- la vida es corta... Los niños se irán... Y que vas a hacer después que pase eso, y cuando ya hayan pasado tus mejores años?


Pasé toda la mañana pensando en eso... Ignacia tenía razón... Y no se si fue coincidencia o es verdad que los celulares espían a la gente, cuando revisé mi celular, lo primero que me apareció fue un anuncio, se llamaba cuarto rojo, un salón de masajes para hombres... En la publicidad la foto de una hermosa chica llamada Emily... Quedaba cerca de mi trabajo...

- jefe... Podría irme antes?

- que pasa Garrido?

- tengo que ir a buscar a mi hija al colegio, se siente enferma...

- mmm Ok... Solo porque la Laurita me cae muy bien...

- gracias jefe...


Agendé la hora y fui a aquel lugar, entré con un poco de susto, pero al ver a Emily todo se me pasó...

- buen día soy Emily, primera vez que vienes?

- hola! Soy Alberto... (Me quedé mirando a Emily una mujer de cabello cobrizo, y curvas a destajo) ... Sí, primera vez...

- bueno... Ponte cómodo Alberto... Yo vengo enseguida...


Cuando la chica salió me comencé a desvestir, me miré en el espejo, me veía de mil años, fofo, y lo más alejado que se podía del concepto de guapo... Resignado con mi realidad me acosté en la camilla... Me había tapado solo con una diminuta toalla blanca, según las indicaciones que me dieron al entrar...


Cuando entró Emily ya me estaba quedando dormido...

- estás cómodo?

- sí... Le dije un poco adormilado

- quiero que te relajes...

- difícil con usted... (De verdad dije eso?)

- jajaja como te llamas?

- Alberto (aunque ya se lo había dicho)

- Ok Alberto, trata entonces de relajarte... Me dijo vertiendo el aceite de masaje en mi pecho, y luego en mis piernas...


Emily comenzó a esparcir con sus manos el aceite, mientras a mí se me pasaba el sueño, y en ves de eso comenzaba a tener una taquicardia...

- raláaaajate... Me dijo Emily al oído al sentir mis pulsaciones con sus manos...

- eso intento... Le dije mientras comenzaba a sentir en mi frente el contacto de su busto... Su aroma... Sus manos en mi estómago... Ella parada atrás en mi cabeza...


Sus manos eran tan suaves... Abrí los ojos y ella me estaba mirando, cerré los ojos... Conté hasta 10 y volví a abrirlos ella me seguía mirando ahora con una sonrisa... Su cabello caía levemente sobre sus mejillas... Una leve erección empezó en mi p3ne... Angustiado cerré los ojos y me concentré...

- jaja relájate... Déjalo fluir... Tranquilo, esto le pasa a todos...


Abrí los ojos... Y ella tenía más cara de risa...

- disculpa... No es voluntario...

- jaja no te preocupes... Es natural...


Emily se movió a mis pies... Y me los comenzó a masajear, y luego fue subiendo por mis pantorrillas, mis rodillas, mis muslos...

- tienes lindas piernas...


Era primera vez que me lo decían.

- gracias... Le dije sin poder controlar la erección que tenía...


Luego ella tomó mis manos y también las empezó a masajear... Hasta que llegó a mis hombros...

- date vuelta... Me dijo y le hice caso, al menos así no vería mi erección...


Me volvió a poner aceite y me comenzó a masajear la espalda, sus dedos hacían la presión precisa para que yo me sintiera cada vez más relajado...

- estás tenso...

- sí...

- mucho trabajo?

- pues... Sí, y las cosas de la casa...

- mmm ya veo, y tú señora no te hace masajes?

- no... Ella murió hace 3 años...

- ohh lo siento... No quise... (Sus manos se detuvieron)

- no, tranquila... Esta bien, no te preocupes...

- desde cuándo que no te das un regalo como éste?

- es la primera vez...

- Ok, date vuelta...


Me volví a dar vuelta... Y ella aplicó el doble de aceite... Se volvió a poner detrás de mi cabeza y me comenzó a masajear la frente... Luego el pecho, luego el estómago, y de pronto sentí que ella se subió a la camilla... Sus manos seguían bajando ahora por debajo de la diminuta toalla blanca, su entre pierna quedó frente y a escasos centímetros de mi nariz... Ese olor... Ese exquisito olor que sentía, ahora se intensificaba... Sus manos masajeaban mi pubis y llegaban hasta la base de mi p3ne, sin tocarlo... Luego sus dedos se metían en la ingle... Hasta que sentí que algo rozaba sutilmente la punta de mi gl4nde...


Salté...

- tranquilo... Solo relájate... Le escuché decir mientras sentía ese calor abrazando la cabeza de mi v3rga... Eran sus labios... Que chupaban con dulzura solo la punta... Los labios de Emily eran tan suaves... Y sentir el aroma que emanaba de su entrepierna... Las manos de Emily comenzaron a jugar tranquilamente con mis t3sticul0s sus dedos amasaban mi escr0to... Sus labios llegaban cada vez más abajo, el sonido de los ahogos por tener ahora la cabeza de mi v3rga en su garganta... No aguanté y ey4cul3... Y Emily siguió chupando, lamiendo, besando... Hasta que mi p3ne se ablandó...

- te gustó?

- ufff... Estuvo delicioso...

- que bueno... Me dijo bajándose de la camilla...


Emily se sacó el pantalón y el calzón y se volvió a subir como estaba...

- ahora es tu turno... Me dijo...



La sesión demoró más de lo que tenía previsto, y aunque iba tarde a buscar a la Laurita al colegio, iba feliz, con ese cosquilleo en la v3rga, y con mi plan de tratamiento de al menos 10 sesiones más para partir…

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