Gang Bang
- Gastón Lemark

- 14 mar
- 4 min de lectura

Y mientras sentía la verga de mi marido llenándome de su exquisito semen de pronto miré para atrás y estaba grabando con su celular...
- ¿Pero que coño haces?
- se ve deliciosa tu cola desde acá...
- mmm... Le dije y aunque me sentí un poco invadida, cuando él seguía convulsionado dentro mío me mostró el celular...
Lo miré mientras jadeaba...
- vaya... ¡Sí que tengo buen culo! Jaja
- ¡pero si te lo he dicho tantas veces!
- bueno, bueno, ya pero lo vas a borrar... ¿verdad?
- ¿De veras quieres que lo borre? Mira nada más... ¡Es perfecto!
- jajaj, me encanta que nunca te canses de mí...
- ¡nunca podría cansarme de este culazo!
- querrás decir de mí...
- jaja siiii...
Desde ese día cada vez que hacíamos el delicioso, el ponía su cámara, luego de un tiempo Javier se compró una cámara profesional... Y luego luces... Ya era demasiado tarde para cuando le quise decir que me daba un poco de vergüenza que me grabara...
Además el estaba tan ilusionado, desde que comenzó a grabarme el estaba mucho más pasional, no es que fuera aburrido antes, pero en comparación a como se comportan ahora...
- Quiero subir tus fotos a redes sociales...
- ¡¿Qué?!
- Tranquila Cami, solo del cuello para abajo...
- Pero amor... No sé...
- ¡Anda, eres hermosa! ¡Me casé con una diosa!
- jaja, ay ya, no exageres...
- no es exageración, mira... ¿Ves?
La verdad es que sí me veía bien...
- Lo que pasa amor, es que tú tienes talento para las fotos...
- mi vida... ¡Eres una diosa, no entiendo cómo no te das cuenta de eso cada vez que te miras al espejo!
Así era Javier conmigo, siempre adulándome, siempre viendo mis mejores cualidades... Me sentía tan privilegiada de tener un marido así, que me fue imposible negarme y aunque tenía un poco de vergüenza, poco a poco, comencé a aceptar las fantasías de mi marido de verme convertida en una mujer sensual... una vez más...
Estuve tentada desde antes de casarnos de contarle todo, pero en un principio Javier se veía tan recatado... Y ahora con esto de hacer fotos y vídeos lo veía diferente... Mucho más resuelto, mucho más seguro, mucho más hombre... Así que un día, llena de ansiedad, le conté...
- Amor... ¿Podemos hablar?
- ¡Mira! Estoy viendo que te queda mejor la luz azul, aunque con la roja no se te ve mal el cu...
- Javier...
- ¿Pasó algo, cielo?
- hay algo que te quiero contar...
- mi vida, yo sé que te puede dar vergüenza todo esto, pero... ¡Mírate! Eres una...
- Es algo que me pasó...
Javier se quedó mirándome...
- Ok... Te escucho...
Tragué saliva y comencé a hablar...
- Antes de conocerte, mucho antes, cuando estaba por salir del colegio, tuvimos la gira de estudio, fuimos a Río... En ese tiempo era un poco... Alocada...
- Ok...
- Una de la noches, tuvimos una fiesta... Ya sabes una disco, primeros tragos con alcohol, mucha gente, y unos chicos que no eran de mi curso me comenzaron a seguir, mis profesores se dieron cuenta y se quedaron conmigo, para protegerme...
- Ok... ¿Y pasó algo?
- cuando quise ir al baño de la disco, algunos de esos chicos ya estaban dentro... Cerraron la puerta con llave y me comenzaron a tocar, decían cosas en portugués que no entendí, me comenzaron a empujar entre ellos, y yo gritaba en el baño, pero por el ruido de la música nadie me escuchaba, cuando me tomaron entre varios, los otros me comenzaron a sacar la ropa a tirones, pensé que estaba perdida, hasta que uno de mis profesores rompió la puerta de una patada, y entró con 5 compañeros más, se agarraron a golpes, y los brasileños se arrancaron...
- ¡uff! Lo lamento amor, ¿Por qué no me contaste esto?
- Javier... Aún no termino
- Ok... Sigue
- Ok... Cuando pensé que todo había acabado, para tranquilizarme mi profesor mandó a traer un trago... Cuando llegamos al hotel... El profesor y los cinco compañeros, me llevaron hasta mi habitación, yo estaba bien mareada... Y ahí ellos me comenzaron a desvestir...
- ¿Qué?
- yo estaba un poco eufórica...
- pero...
- el profesor dijo que lo que correspondía era que mis compañeros me probaran en vez de los brasileños... Y yo... Acepté... Me sacaron la ropa y ellos también, e hicieron una fila... Uno a uno comenzaron a meterme sus penes, mientras el profe me grababa...
- ... No sé qué decir...
- me lo hicieron de a uno primero, luego de a dos... Pero el profe nunca me tocó... Solo grababa...
Y eso me tenía más caliente que el hecho de que mis compañeros estuvieran penetrándome... pensaba que en algún momento mi profesor no aguantaría... Pero, aunque veía que su pene estaba hinchado, nunca hizo nada más que alentar a mis compañeros y grabar mi cola y mi cara...
La cara de mi marido, se fue iluminando, creo que él tenía la misma fantasía el verme asaltada por una manada y simplemente grabarme...
- ¿Y te gustó esa experiencia?
- cuando lo hicimos sí, cuando vi el vídeo me gustó más, pero cuando mis compañeros filtraron el vídeo... Tuve que salirme del colegio, además esa no fue la única vez...
- ¿No?
- en recreos me encerraban en la sala y me lo hacían, el profe organizaba todo... Después de eso, de que se supo todo, al profe lo echaron, y a mí me sacaron del colegio...
La verga de mi marido se notaba hinchada, me recordó a mi profesor...
- Javier... Por eso no me gusta grabarme... Porqué me recuerda eso, y me pongo a fantasear...
- ¿Qué clase de fantasías?
- que tú eres como mi profesor que graba... Mientras otros tipos me lo hacen y tú simplemente miras...
- ¿Eso te gustaría? Me dijo Javier con un hilo de voz...
- no sé si tú querrías
- pero... ¿Tú querrías?
- siempre que tú quieras...
A la semana siguiente, Javier ajustaba la cámara y los focos mientras yo saludaba a los chicos que él me había buscado para hacerle vídeo...
- Ok... Ya saben el guión... Dijo Javier emocionado, me miró y ambos nos sonreímos... - uno dos tres... ¡Acción!
La Manada
Gastón Lemark




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