Kath: Estocolmo

Escuché el ruido de la puerta abriéndose, me extrañó que Julián volviera, seguramente se le había quedado algo...
—Espera Debie... Algo se le tuvo que haber quedado al Julián...
Me paré y fuí a la puerta de entrada de mi casa, no había nadie, miré por el pasillo, nada... me devolví a mi cuarto y tomé el celular...
—¿Qué se le quedó? Me preguntó Débora.
—No había nadie... Debo estar medio loca...
—Estás loca entera amiga...
—Ja... ja... Y bueno, ¿en qué estaba? ¡Ah sí!... Y el tipo que te contaba se me hacía un poco familiar... Pero no es paciente de la clínica, tampoco es amigo de Julián... Pero estoy segura que lo he visto.
—¡Uy! Quizás en tus sueños amiga...
—Jajaja oye ya se me hace tarde... Tengo que ir a bañarme.
—El doc pregunta dónde quedó el papel del seguro de la señora Elena...
—Está en su escritorio... Se lo dejé al frente...
—Sí... Te creo... Ahí lo encontró... Ya Kath, disfruta tus vacaciones bella...
—Gracias ¡Ya los extraño!
—Jajaja, no te creo pero le diré al doc...
—Jaja ¡bye!
Me paré de la cama y busqué mi ropa para irme al gym, llevaba ya dos semanas sin poder ir. De pronto cuando sacaba las cosas del ropero sentí que algo se caía en la cocina, fui a ver...
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