Kath y Julián
- Gastón Lemark

- 26 sept 2024
- 6 min de lectura
Actualizado: 8 mar

Con Kath ya teníamos ciertas rutinas, nos gustaba hacerlo con los pacientes ahí dormidos por la anestesia, aún recuerdo cuando llegó un chico, de inmediato vi a kath sonrojarse al verle, era un chico de unos 25 años la misma edad que Katherine, alto y bien parecido, la verdad es que era bien agradable este chico, Julián se llamaba, al ver a kath así de coqueta, supe que mi rubia asistente le había echado el ojo.
Pasé a este paciente, lo senté en el sillón y le puse el gas con la mascarilla para dormirlo y poder trabajar, mientras lo atendíamos kath lo miraba con ojos de deseo
- te gusta lo que ves kath? Le pregunté
- mmm sí doc. es de todo mi gusto!. Y se mordió los labios
- mmm tan cochinita es usted señorita! Vamos tóquelo, aproveche su oportunidad, él no lo sabrá...
- kath un poco tímida, puso su mano en el abdomen del chico, y bajó la mano hasta su miembro.
- qué siente señorita?
- un bulto gigante doctor!... Y eso que está dormidito
- bueno, quizás no esté tan dormido, yo seguía haciendo mi trabajo
- puedo verlo doc.?
- si claro, mientras no me mueva al paciente, puede hacer lo que quiera
- levantó su pantalón para ver sus dotes, y vi su cara... se le hizo agua la boca
- doc. es grande... se ve sabroso, dijo Katherine mordiéndose los labios
- y cómo sabe eso señorita, si no lo ha probado? - mmm, tiene razón dr. lo puedo probar?
- pásame primero las puntas de pulido, y luego lo puedes probar, le dije
- si doctor...
Una vez que me pasó lo que necesitaba para terminar, ella se fue directo a su pene y lo sacó, aún blando lo olió y saco la lengua... lo probó
- está bien rico doc.
- que bueno kat, me alegro
Ella siguió probándolo, y se comenzó a frotar por encima de su traje clínico sus pechos. Sin que se diera cuenta mi asistente, le bajé un poco la dosis al gas anestésico.
Katherine lamía y chupaba aquella verga que, poco a poco, se iba poniendo dura
- Doc... se le está parando al paciente, que hago?
- señorita kath, no ve que estoy ocupado acá? solucione usted ese problema...
- Kath se abrió su delantal y se bajó el sostén, comenzó a acariciar ese pene con sus suaves y blancos senos... verla así caliente me provocó una erección.
- quieres probarlo completo no kath?
- mmm sí doc. quiero sentir está preciosura dentro mío
- Ok, te dejare hacerlo, pero primero quiero probar que tan mojada estás, ya había terminado, y me aleje para pararme, y mostrarle mi verga parada a kath, ella me miro la verga y volvió a morder sus labios, sonrió y dejó el pene de Julián un rato para acercarse al mío.
Katherine bajó mi pantalón... chupo y lamió, yo la levanté, la apoyé en el mesón y puse mi cara en su trasero, bajé lentamente su pantalón clínico, para ver su vulva.
La toqué, estaba bien mojada, la olí, su olor era exquisito como siempre, la lamí, su sabor era aún más sabroso.
Ella me miraba para atrás mientras mi lengua jugaba en su interior...
Entonces con mi cara incrustada en su trasero, kath se empezó a masturbar por delante, sus dedos algunos adentro de ella y otros afuera, los cuales me convidaba para que chupara y lamiera, luego se metía esos dedos recién lamidos por mí y me pasaba los dedos que había tenido dentro de ella.
Me paré y me senté un mi silla, kath se sacó los pantalones de su tenida clínica pero quedó con el delantal clínico abierto, sus pechos apretados había arriba por el sostén que no se había sacado, se le veían grandes y parados, ella acarició con su mano mi glande, y me miraba como siempre lo hacía momentos antes que fuera penetrada por mi pene que tanto le gustaba, incluso más que el de su novio, el policía.
Pero ahora sabía que otro pene le gustaba, el de mi paciente adormilado.
Kath por fin levantó su pierna blanca y se sentó con decisión en mi verga, mientras yo le mordía los pezones, kath saltaba arriba mío.
Sin que ella lo notara volví a bajar la dosis del gas anestésico de Julián, y le dije a Katherine
- por qué no pruebas esa verga que tanto quieres?
- kath me miró y dijo.. en verdad que puedo hacerlo?
- por favor señorita kath, no solo de mujeres puedes disfrutar, no soy celoso como tu noviecito, anda quiero verte disfrutar al pobre Julián
- ella agradecida que le diera permiso, se levantó de mi, su vulva estaba babosa y pegajosa y chorreando un poco de líquido se fue al sillón dental, corrió el braquet del sillón y como pudo bajó los pantalones de Julián, luego me miró con cara de vencedora, y mientras me miraba se iba sentando en el miembro de Julián, lentamente, ella quería que la viera disfrutar.

Mientras el pene de Julián se metía en ella, kath me mostraba sus caras de placer, sonreía y me miraba, arrugaba su frente y ponía cara de dolor, y además sus ojos se ponían por breves momentos blancos de placer, esa polla sí que le excitaba!
Una vez completamente apoyada en las caderas de Julián se comenzó a mover, lo miraba a él como no creyéndolo, y me miraba a mí, yo en mi silla la observaba mientras me masturbaba, saqué mi celular y le tome una foto, esta después se la voy a mandar a tu noviecito le dije con una sonrisa, y aunque bromeaba, entre jadeos, ella se rió
- ay, doc. usted y sus bromas... Ay...ay...
- O mejor se la mando a todo el cuartel de tu novio, que diría Oscarito el paquito...
- dr! Déjeme disfrutar! No se ponga pesadito, y me arrugó la nariz
Paré de molestarla, ella estaba concentrada cabalgando a Julián sus manos estaban en el pecho del paciente y sus tetas golpeteaban una contra la otra. Katherine jadeaba y se movía con fuerza, de pronto las manos de Julián tomaron las caderas de kath, y la comenzaron a apretar y a dirigir su ritmo, kath si dejar de moverse me miró asustada...
- que hago!? Su cara de pánico me hizo gracia.
Julián estaba semi dormido como en un sueño.
- señorita kat, haga su trabajo, sea profesional, la inquirí, tranquila está con la mitad de la dosis, se moverá como si estuviera soñando
- seguro dr.?! Porque me aprieta bastante fuerte, ella me miraba aproblemada, pero no bajaba el ritmo
- dile lo que quieras para que estés segura
kath se acercó a su oído, "tu pico me encanta", le dijo, Julián solo balbuceó algo de que se le iba el tren. Kath y yo nos reímos
- ves kath, todo bien, quizás lo único que recuerde es que tenía ganas de follarte
- eso me gusta, dijo kat mientras seguía su cabalgata
- yo me paré entonces de mi silla, y me fui a la espalda de kat, también me subí a las piernas del paciente, y le dije al oído a kat
- por lo menos yo lo voy a recordar completamente
- mmm, le gusta como me veo dr?..
- sí querida, esa verga en tu conchita te hace ver muy sexy, lamí mis dedos y se los metí en el culito q kat, ella cambió su cara de juego, por su cara de porno... cerro hasta la mitad sus ojos y dijo
- mmm, que me va a hacer dr.?
- esto, le dije mientras le metía toda mi verga en su aún apretado, blanco, depilado, e infiel culo, ella gimió de placer
- ay qué rico se siente, suspiro con sinceridad, le puse los dedos que habían estado hace un momento en su ano ahora en su boca y ella los chupó.
Agarré sus tetas mientras la follaba y ella saltaba arriba de mi paciente, y nuestros penes en su interior la hicieron acabar a ella y a Julián que soltó un gemido soñoliento, yo al verlos acabar le di más fuerte y también terminé dentro del culo de Kath... La miré, ella me miró de perfil... estaba satisfecha por esa jornada de trabajo.
Sus dos agujeros estaban rellenos del líquido de ambos, nos quedamos ahí un rato, disfrutando, enchufados los dos en ella, después me bajé de ella y ella se salió de Julián, la tomé del brazo y la senté en mi silla, le dije ábrete de piernas, y muéstrame, kath se tomó las piernas y se las abrió, para mostrarme como salía el semen de Julián y el mío por sus agujeros, le tomé una foto así.
- sonríe que es para Oscarito jaja
Katherine me volvió a arrugar la nariz mientras sonreía para la foto.
Luego ella limpio a Julián con su boca, también me limpio a mí con su boca tragándose todo rastro de maldad incluso un poco de leche que había caído en el sillón entre las piernas de Julián lo succionó y se lo tragó, se arregló el sostén, se puso sus pantalones, le subió los pantalones a Julián, yo me subí los míos, y ordenó todo para preparar el escenario cuando Julián despertara, por último antes de ponerse el tapabocas me dio un beso y me dijo, "gracias jefecito lo quiero mucho!".
Despertamos a Julián y le di el presupuesto de su atención sin ningún descuento, creo que esta vez no se podía quejar del servicio.
Mientras pagaba miraba a kath, como intentando reconocerla, como si la hubiera visto en otro lugar o quizás en sueños...

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Nos leemos pronto!!
Gastón Lemark.




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