La Deuda
- Gastón Lemark

- 8 dic 2024
- 7 min de lectura
Actualizado: 10 feb

Las luces de la patrulla iluminaban mis ojos por el retrovisor, mi corazón estaba a mil por hora, esa sensación inminente de que todo se iba a ir a la mierda, Julio no había alcanzado a volver a meter su verga dentro de su pantalón, y yo tenía el lápiz labial corrido, no había tiempo para nada, el policía tocó la ventanilla del auto...
- Buenas noches... Documentos por favor.
- Buenas noches oficial si acá los tengo! Dijo Julio con una sonrisa nerviosa, se agachó a recoger los documentos de debajo de su asiento y su billetera que estaba justamente tapando su verga aún llena de mi saliva resbaló...
El oficial se dió cuenta... Alumbró con su linterna la verga de Julio, y luego alumbró mi cara... No podía ver la cara del oficial, pero sabía que me reconocería...
- Ximena? Dijo el oficial de pronto… yo sonreí nerviosa.
- sí? ¿Quién es? La luz de la linterna en mis ojos no me dejaba ver a quien nos había detenido...
- soy Alan... Dijo, yo ahí supe que todo se había ido a la mierda...
- Alan!! Tanto tiempo! ¿Cómo has estado?
- bien y tú?? Qué haces tan tarde por acá?
La pregunta era retórica, Julio me miraba con ojos saltones... Él también sabía que ese oficial me conocía a mí y seguramente a mi esposo...
- pues acá ando, pagando una deuda le dije...
- ah sí? Me preguntó Alan con tono de querer saber más...
- sí... Le dije mientras pensaba en cómo se pondría mi esposo cuando Alan le contara lo que había visto...
- Ximena, ¿te podrías bajar del auto por favor? Me dijo Alan...
- oficial nosotros íbamos...
- silencio señor, quiero hablar con la dama acá presente, es la señora de mi mejor amigo ¿lo sabía? Además usted casi choca con un vehículo, imagino el por qué...
- oficial no es lo que usted...
- ¡silencio! Le dijo, si no quiere ir a cárcel...
- ¡Julio, déjame acá y ándate! Yo voy a estar bien...
- ¿segura?
- si, ándate por favor antes que esto se ponga peor! ...
Me bajé del auto y Julio se marchó... Alan me hizo un ademán para que lo acompañara a la patrulla, ahora sí que mi marido iba a estar como loco con lo que Alan seguramente me iba a obligar a decirle...
- Alan, lo único que te pido es contarle yo a Adrián.
- tranquila Xime, la noche es larga...
De la patrulla se bajó Pedro, otro de los amigos de mi marido... La noche no se podía poner peor desde ahora...
- Ximena!! Cómo estás??! ¿Te pasó algo?
- entra al auto por favor... Me dijo Alan con tono serio, sus rasgos estaban más duros que de costumbre…
Obediente entre a la patrulla, mientras veía por el retrovisor de la patrulla cómo Alan le contaba lo que había visto a Pedro, ambos me miraban y seguían conversando en voz baja... luego se subieron al auto, yo estaba en el asiento de atrás...
- a ver Xime, ¿me puedes contar eso de la deuda que estabas pagando?
- no es nada... Ya llévame a la casa... Le voy a contar a Adrián...
- wow wow wow, señorita ¡no tan rápido!
- si Xime, no te apures solo queremos saber tu historia... Dijo Pedro tratando de ponerle paños fríos a la situación
El tono de ambos de pronto fue más amable de lo que pensaba que sería...
- dale cuéntanos, más que mal nos conocemos ya dos años ¿no? También eres nuestra amiga... Dijo Alan, con un tono mucho más empático…
- bueno... Ese tipo es un típo que conocí y que me había prestado algo de dinero... Y no tenía cómo pagarle... Le dije inventando…
La verdad era que Julio era compañero de mi trabajo, y hace casi un año nos juntábamos a hacer maldades… no es que estuviera enamorada de Julio ni mucho menos, pero la monogamia siempre me había aburrido…
- mmm, ya veo... Dijo Alan mirando a Pedro con una sonrisita hipócrita…
- ¿¿qué diría nuestro amigo Adrián al saber que su señora es una putita?? Dijo Pedro mirando a Alan quién movía la cabeza en signo de desaprobación…
- uff de seguro le partiríamos el corazón, y el ¡¡tan buena persona que es!! Respondió Alan
- sí, sería una pena tener que enterarse de algo así...
- sobre todo después del infarto que tuvo…
Era verdad mi marido hacía un año había sufrido un infarto, estaba haciendo ejercicio y se desplomó fue Alan quién lo llevó al hospital en su patrulla…
Ambos por fin me miraron..
- Ok putita, me dijo Alan, esto es lo que haremos: tú nos vas a pagar por nuestro silencio las veces que sea necesario si no quieres que tu marido y todos los oficiales se enteren de lo puta que eres...
- uff! Si! Imagínate que todos sepan que Adrián tiene una esposa puta, ¡lo sacan de la policía! Sería el hazme reír de todos y probablemente tendría otro infarto…
- ¡que malo sería eso! Dijo Alan con una sonrisa en los labios...
Yo suspiré y acepté el trato... Encendieron el auto y me llevaron a un bosque, la luna llena dejaba ver algo los árboles, nadie pasaba por esa ruta, me bajaron del auto, me pusieron las esposas en las muñecas y me arrodillaron, luego cada uno de ellos se sacó la verga del pantalón, y yo con las manos esposadas a la espalda tuve que chuparles la verga, primero a Alan y luego a Pedro...
Fue en ese momento que me di cuenta que realmente era una puta...
Y a pesar de la humillación y el miedo de que todo esto llegará a los oídos de Adrián, las vergas de ambos se sentían deliciosas, y sentirme obligada me comenzó a humedecer más los calzones...
No les dije nada, pero sus vergas duras me calentaban cada vez más, Alan se quedó conmigo, mientras yo le seguía chupando y Pedro fue a la patrulla por unas sogas, cuando llegó ambos me comenzaron a desnudar, y me amarraron con las sogas el cuerpo, luego uno de ellos buscó una rama de algún árbol y tiró la cuerda, que enganchada ahora en el árbol sirvió para subirme…
Me dejaron colgando y desnuda en aquel bosque oscuro, las piernas abiertas, y mis manos esposadas por la espalda, Pedro se puso por detrás, me escupió la concha y me pasó la lengua con fuerza, luego frotó su cabeza contra mi vulva mojada y comenzó a meter su verga, se sentía enorme, Alan por delante de mi cara, me golpeaba su verga en las mejillas, diciéndome “esto te gusta, ¿Verdad putita?” Pedro me estaba follando fuerte y podía sentir cómo la punta de su pene llegaba hasta lo más profundo de mi ser, ninguno de ellos se había sacado el uniforme, solo sus vergas estaban afuera del pantalón...
Después de un rato follandome incansablemente y mientras me mantenía ocupada atragantándome con la verga de Alan, sentí explotar la verga de Pedro en mi vagina, llenándola de semen caliente, el semen comenzó a caer a la tierra, Pedro me siguió follando hasta que su verga ya estaba blanda…
Entonces Alan me dió la vuelta y mi concha llena de semen quedó a la altura de su pene… Pedro me metió toda su verga blanda pero aún hinchada a la boca y sentía que seguía botando esperma en mi garganta, Alan me escupió el culo y me comenzó a meter su verga en el culo, de a poco, y yo que casi no podía respirar por la verga de Pedro en mi garganta, lancé un chorro de squirt… cuando sentí que mi culo se expandía por la gruesa verga de Alan…
- mira lo que hiciste!! me ensuciaste el uniforme puta!!
Alan molesto conmigo no tuvo compasión por mi culo, y me lo comenzó a meter con fuerza, sus bolas cochaban contra mi vulva, que aún palpitaba por la era de Pedro, sentía como el esperma de Pedro que salía de mi vulva chocaba con las bolas de Alan... No pude aguantar un segundo Squirt y un abrazo estremecimiento total de mi cuerpo colgante... Esa electricidad acompañada de frío y calor, me recorría desde la cabeza a los pies...
- ¡mmm… parece que a la putita le gusta esto! Dijo Pedro aún con su verga en mi boca…
Y la verdad me encantaba! Yo había visto a Alan por primera vez en un paseo con piscina que hicimos, me encantaba su abdomen... Y ahora lo tenía follandome el culo... Alan acabó dentro de mi culo, Pedro ya tenía su verga blanda pero yo la seguía chupando... Estos dos me habían hecho acabar dos veces más, después del segundo Squirt...
Pedro entonces recobró la dureza de su pene al verme acabar, y me tomó de las piernas, sin que el pene de Alan se saliera de mi ahora estaba en posición vertical entre ambos oficiales… Pedro metió de nuevo su verga en mi concha que seguía con restos de su semen… ambos me subían y me dejaban caer en sus vergas, luego me volvían a subir y a dejar caer, sentía que con cada caída sus penes entraban más profundamente en mi culo y concha… acabé creo que dos veces más… ya no sabía cuándo estaba acabando, el placer era máximo! Ellos me rellenaron el culo y la concha de su leche policial tibia…
Finalmente me desataron... Y me pasaron mi ropa...
Me dejaron a una cuadra de la casa y se devolvieron a seguir patrullando, yo caminaba aún goteando el semen de Pedro y Alan, mi calzón estaba empapado... Cuando llegué a la casa Adrián me esperaba con la cena lista...
- y tú? ¡Tan tarde!
- es que me demoré en un taco...
- bueno, tengo todo listo para que celebremos!
- celebrar??
- jaja feliz quinto aniversario! Me dijo Adrián, mostrándome una flor que tenía escondida en la espalda.
- ay amor!! Se me fue! Disculpa!!
- jaja tranquila, no te preocupes, ven a comer algo rico, Alan me consiguió un vino exquisito que tengo oxigenando...
- si mi vida, solo.. déjame ducharme y bajo!
Mientras estaba en la ducha y me sacaba los restos del semen de Alan del culo, y del de Pedro de la concha pensaba en que el muy desgraciado de Alan sabía que estaba de aniversario y no me lo había recordado!
_________
Fin
Gastón Lemark.




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