La Deuda
Actualizado: 10 feb

Las luces de la patrulla iluminaban mis ojos por el retrovisor, mi corazón estaba a mil por hora, esa sensación inminente de que todo se iba a ir a la mierda, Julio no había alcanzado a volver a meter su verga dentro de su pantalón, y yo tenía el lápiz labial corrido, no había tiempo para nada, el policía tocó la ventanilla del auto...
- Buenas noches... Documentos por favor.
- Buenas noches oficial si acá los tengo! Dijo Julio con una sonrisa nerviosa, se agachó a recoger los documentos de debajo de su asiento y su billetera que estaba justamente tapando su verga aún llena de mi saliva resbaló...
El oficial se dió cuenta... Alumbró con su linterna la verga de Julio, y luego alumbró mi cara... No podía ver la cara del oficial, pero sabía que me reconocería...
- Ximena? Dijo el oficial de pronto… yo sonreí nerviosa.
- sí? ¿Quién es? La luz de la linterna en mis ojos no me dejaba ver a quien nos había detenido...
- soy Alan... Dijo, yo ahí supe que todo se había ido a la mierda...
- Alan!! Tanto tiempo! ¿Cómo has estado?
- bien y tú?? Qué haces tan tarde por acá?
La pregunta era retórica, Julio me miraba con ojos saltones... Él también sabía que ese oficial me conocía a mí y seguramente a mi esposo...
- pues acá ando, pagando una deuda le dije...
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