La Ducha
- Gastón Lemark
- 23 nov 2024
- 14 Min. de lectura
Actualizado: 7 mar

Y ahí estaba, seguía siendo una niña por dentro, pero su cuerpo había crecido... Cómo pasó esto? En tan solo dos años mi hermanita, la gordita y molestias Eri, ahora se convertía en una mujer llena de sensualidad y curvas...
Lo había notado ayer que llegué a la casa, mi postgrado en Vancouver había sido intenso, no tuve tiempo siquiera para venir a Venezuela a ver a mi mamá, lo último que recuerdo de la Eri es que se había enojado conmigo por dejarla sola, me dijo "igual que papá"...
- pero yo voy a volver piojo...
- vas a encontrar a una tipa y te vas a quedar allá... Me respondió con los ojos llorosos...
- jaja ojalá! Jaja
- Rubén!! Dijo mi mamá pegándome en el estómago
- es broma piojo, voy a volver...
- te vas a perder la navidad... Y se fue llorando...
Dos años después y en vísperas de la navidad, la navidad real no esa impuesta por Maduro, llegué de sorpresa...
Reconocí a mamá pero a la pijo me costó... Claro desde los 15 a los 17 pasan muchas cosas... Sobretodo en el cuerpo de las mujeres...
Ahora Eri era toda una mujercita... Y vaya que estaba buena... Pero se notaba que aún tenía la mentalidad de niña... Aún tenía algunos juguetes, los ordenaba y cuidaba... Pero en el fondo, lo que más me llamaba la atención era ese cuerpo... Se parecía a mi mamá... Sobretodo cuando comencé a hacerme las primeras pajas en su honor a mis 12...
- mierda!!! Me asustaste!!
- tranquila piojo... Puedo pasar?
¿Deseas ampliar la información?
Suscríbete a gastonlemark.net para seguir leyendo esta entrada exclusiva.



