Las memorias de Kath: INICIA
- Gastón Lemark

- 7 may
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Actualizado: 20 jun


Con Kath era difícil tener secretos, ella me conocía desde que era una estudiante del instituto donde hacía clases, era mi alumna preferida, tan preferida que no dudé en llevarme la a trabajar conmigo apenas salió, y a pesar que yo ya tenía mi doble vida, con ella teníamos una relación de padre e hija. Había respeto y cariño, ella linda y joven aprovechaba sus mejores años para salir...
- hola!... Te pasó algo?
- hola doc... Estoy media enferma... Me dijo con voz disfónica y las mejillas coloradas...
- te destaparon los pies parece... Le dije.
Anoche antes de irnos Kath se había arreglado bien linda para salir con su nueva cita, un tipo que había conocido en la calle...
- no me diga nada doc... Lo pasé pésimo anoche...
- y eso? Te hizo algo ese tipo?
- no lo dejé, pero el tipo era desagradable, habló todo el rato de lo exitoso que era... Me cargó...
- y como fue que te resfriaste?
- después que le tiré la copa de vino en la cara el se fue, no tenía dinero y el dueño del restaurante me hizo lavar algunos platos para compensar, le expliqué que no era mi culpa, pero él me dijo que tampoco era la suya... Igual tenía razón, y un mesero me empujó y se me cayeron los platos, di vuelta un balde con agua, dejé un desastre en la cocina, el dueño me dijo que me fuera... Estaba mojada, manchada y sin plata... Y me tuve que ir caminando así, con el frío que hacía anoche...
- pero por qué no me llamaste?
- jaja no, después su señora se enoja con usted por andar salvando pendejas...
- pero algo se me hubiera ocurrido para irte a buscar...
- no se preocupe, llegué bien, aunque dormí poco... Ahora me duele la garganta...
Trabajamos durante la mañana, yo veía que Kath cada vez se sentía peor...
- Katherine... Cancela a los pacientes de la tarde...
- no se preocupe si puedo...
- cancélalos, voy a irte a comprar un medicamento...
- Oki... Gracias doc...
Cuando volví Kath estaba acostada de cara en el escritorio, saqué la jeringa y preparé la camilla de la sala del kinesiólogo...
- Ok... Ven...
- me va a inyectar?? Ay no! Si no me siento tan mal...
- Kath...
- es que esas duelen...
- te lo pondré con cuidado, nadie tiene mejor mano para una inyección que yo...
Kath me miró con terror, pero se sentía tan mal que me hizo caso...
- Ok acuéstate... Le dije golpeando la jeringa con las uñas para eliminar las pequeñas burbujas de aire...
- ay que miedo!... doc si de verdad...
- destápate el cachete izquierdo...
- ahí??
- un poco más...
- me ayuda? No tengo muchas fuerzas...
Tomé el pantalón celeste y lo tiré con fuerza para abajo, agarré su nalga y la apreté con los dedos, y clavé rápidamente, la aguja hasta el fondo...
- Auch!!
- dolió mucho?
- no tanto...
- quédate tranquilita, te voy a poner muy despacio el líquido, así no te va a doler...
- Ok... Ya me tiene como quería... Me dijo... Cerró los ojos pero esa frase siguió resonando en mi cabeza... Me la habrá dicho por algo? Comencé mirando la jeringa pero mis ojos comenzaron a recorrer la piel blanca y suave de sus glúteos...
En ese momento recién me di cuenta que tenía a Kath con el pantalón de su tenida clínica abajo, en la mitad de los muslos y su trasero estaba al aire, la pobre Kath se sentía tan mal que solo estaba como dormida con los ojos cerrados y las mejillas rojas de fiebre...
- te duele?? Le pregunté...
- ...
- Kath?
- ...
No me respondió, aún me quedaban 3/4 de la penicilina, y temí que se hubiese desmayado...
- Kath?
-...
Saqué mi mano de su nalga y la llevé a su frente, no parecía tener fiebre...
- tengo calor, por fin me dijo...
- te duele?
- nada... Me puedo sacar la polera??
- no te muevas aún no termino...
- tengo calor... Dijo Kath moviéndose...
Le volví a apretar la nalga para que la aguja no se moviera...
Kath se sacó la polera quedando en sostenes... Yo llevaba la mitad de la inyección...
- Ok quédate tranquila ya voy a terminar...
- tómese el tiempo que quiera...
Otra vez sus palabras retumbaron en mi cabeza.
Comencé a mirar la hermosa espalda de mi asistente y alumna, su piel parecía de seda, sus nalgas ahora se veían turgentes y blandas, a diferencia de lo dura que se le veían con el uniforme clínico...
- no me mire mucho... Dijo como adivinando lo que mis ojos enfocaban.
- no te estoy...
- jaja tranquilo... Es una bromis... ¿le gusta mi piercing?
- ¿cual?
- ahh no lo alcanza a ver... No importa...
- jaja no pero dime, ¿es en tu oreja?
- ammm nop, jajaj ya pero no me pregunte, termine de ponerme la inyección no más... Mire que la fiebre me tiene loca!
- no te muevas! Que te va a doler... Ok no te voy a preguntar nada más...
- ...
- ...
- si quiere le muestro! ...
- quédate tranqu....
Kath en un solo movimiento se tomó los glúteos con la manos y se los abrió, dejándome ver un pequeño piercing en forma de anillo que estaba justo en uno de los bordes de su vul.v4. Sin poder moverme y con los ojos clavados en el aro metálico, sentí como mis glándulas salivales comenzaron a funcionar a máxima velocidad.
Kath después de 8 benditos segundos se soltó los glúteos...
- lo vió?
- sí...
- es lindo, no?
- sí...
- no le vaya a contar a nadie... Solo mis novios saben que lo tengo...
- Ok... Le dije tragando saliva... - listo! Ya terminé...
- ay que tiene la mano suavecita... No sentí nada...
- gracias...
- aún tengo mucho calor...
- si quieres te vistes...
- es injusto! Usted me vió entera!
- ...
- lo justo sería que yo también lo pudiera ver...
- ...
- puedo?
- Kath... No creo que sea bue...
- quiere ver mi piercing de nuevo? Mire... Se me ve bonito?
Kath volvió a abrirse ante mis ojos...
- si se ve bonito...
- por esta vez puede tocar si quiere...
- estás segura?
- dele no más si yo con usted tengo toda la confianza del mundo... Afirme acá...
Kath me tomó de las manos y las puso en reemplazo de las suyas...
- vamos a ver qué tiene acá, me dijo desabrochando mi pantalón...
- Kath... No creo que sea...
- Doc... Acaso cree que no lo he visto mirándome cuando limpio el sillón? O antes cuando me hacía clases y yo iba toda arregladita?
- pero esto se nos puede complicar...
- jaja, así como lo veo yo, ojalá que se nos complique... Y mucho, a ver... Qué tiene para mí?
Kath abrió el cierre y mi metió su mano fría para sacar mi pene...
- mmmm, justo como me lo imaginaba...
Yo estaba realmente extasiado mirando a mi alumna favorita, y luego mi asistente, lamiendo la punta de mi pene...
- mmm me gusta su sabor... Decía mientras pasaba la lengua por los bordes de mi pene...
- mmmm....
- quiere jugar con mi arito?
Kath se apoyó en la camilla y recostó su torso dejando caer las piernas, yo me agaché para separar las nalgas de mi joven y hermosa asistente con las manos, ver si vulva rosada, y pasarle la lengua a ese pequeño aro. Mientras Kath solo gemía, yo degustaba la conchita de mi asistente...
- ya doc, métamelo!!!
Me paré y comencé a frotar la cabeza de mi pene en la entrada de su vagina, estaba húmeda, Kath se afirmaba las nalgas, separándolas con fuerza... Mi pene entró de un solo movimiento.
Tomé a Kath de las caderas y comencé a penetrarla con fuerza, el roce del aro se sentía extraño, casi doloroso, Kath estaba caliente, sentía hervir su conchita...
- ay! Estoy acabando! Me dijo...
- yo te quiero seguir probando!!
- acabe conmigo doc!!
- aún me falta...
- cuántas veces soñó con tenerme así?!
- mmmm muchas!!
- vamos Gastón Lemark, dime tus perversiones más sucias!! Cuando era tu alumna me querías culear??
- siiii!!
- y si me hubieras conocido en el colegio?
- también!!!
- mmm, me hubiera gustado que fueras mi profe en el colegio... Y que me llevaras a tu oficina... Y me la metieras así de rico!!
- Kath! Me vas a hacer acabar...
- mmm te gusta imaginarme siendo follada con uniforme de colegio? Era muy putita!!
- uff! Sigue!!
- de hecho tenía un profe gordo y feo, y el me culeaba... Tenía una verga gorda y fea!!
- uff... Que más??
- me encantaba saber que mis vecinos me miraban las piernas cuando subía a mi departamento...
- sigue!!!
- he sido muy putita!! Debiste haberme aprovechado cuando me conociste, te hubiera dicho que siiii!! Ay!! Me vas a hacer acabar!!!
- acaba!!! Estoy acabando!!!!
- ay siiii!!! Eres un pervertido!!! Yo soy una pervertida!!! Ay!!! Me corro!!!
- aghhhh!!!!
Los golpes entre las nalgas de Kath y mis muslos de podían escuchar desde la calle... Cuando terminamos de acabar.. nos quedamos pegados...
- por qué mierda te demorastentantonen hacerme esto? Me preguntó Kath, resoplando...
- no sabía si querías...
- a veces eres muy ciego Gastón Lemark...
- cómo te sientes de la fiebre?
- jajaja... Tú tienes el termómetro metido adentro, dime qué tan caliente estoy...
- mmm...
Al día siguiente, cuando llegamos a la clínica, Kath me saludó con un beso en la boca...
- Te traje algo... Me dijo, pasándome un paquete pesado...
- y esto?
- son mis cuadernos... Quiero que los leas... Ahí están todas mis perversiones, incluso lo que hicimos ayer...
- no sabía que escribías...
- deberías intentarlo, es liberador...
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Continuará
Memorias de Kath
Gastón Lemark.
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