top of page

Mi Tía

Actualizado: 8 feb



Desde chico me gustaba mi tía, en ese tiempo ella era una adolescente y yo un niño, siempre la encontré linda, además era la que me cuidaba cuando mi mamá salía a trabajar, ella me enseñó a dibujar... Recuerdo que la admiraba por sus retratos realistas, y le preguntaba cuando podría yo algún día dibujar como ella, me enseñó a tomar bien el lápiz y a que la constancia era la clave...

Pasaron los años y ella comenzó a estudiar arquitectura, y yo cada día me hacía mejor dibujante, mis primeros retratos de ella aún los tiene colgados en su casa.

También recuerdo la primera vez que ella me pidió hacer un retrato mío a torso desnudo, para mí a esas edad era un aburrimiento enorme, y con lo único que me quedaba quieto, era con la promesa que algún día yo también podría retratarla a ella de torso desnudo...

Cuando comenzó mi pubertad mi tía era la protagonista de todas mis fantasías, y pasaba largas horas encerrado en el baño imaginando su cuerpo siendo recorrido por mis manos...

No recuerdo bien cuando fue la primera vez que la espié en el baño, pero si recuerdo la sensación de calentura que ella provocaba en mí, para ella yo era el niño de sus ojos... Para mí era la única mujer que me gustaba en el mundo, y no es exageración.

Muchas veces la miré detrás de la puerta del baño, sacándose la ropa para tomar su ducha, otras veces entraba sin hacer ruido a su cuarto cuando ella dormía la siesta... A veces no me podía contener las ganas de rozar levemente su piel, se convirtió en un juego, un desafía poder tocarla sin que ella se despertara...

Cuando yo ya era un joven, ella un día de la nada me dijo:

- te acuerdas cuando yo te dibujaba?

¿Deseas ampliar la información?

Suscríbete a gastonlemark.net para seguir leyendo esta entrada exclusiva.

Entradas recientes

Ver todo

Terminos de Uso

Redes Sociales

Politica de Privacidad

  • alt.text.label.Instagram
  • alt.text.label.Instagram

©2023 - 2026 Creado por Gastón Lemark

bottom of page