Sidney: El Masaje
- Gastón Lemark

- 20 feb 2023
- 6 min de lectura
Actualizado: 6 mar

La conocí en mi clínica como paciente, cuando entró intuí que sería una de esas pacientes "especiales".
Sidney era una buena chica, tenía un hijo de 4 años y estaba sola, sin trabajo y vulnerable. Le ofrecí que me ayudara con el aseo de la clínica, así que ella llegaba cuando el personal se iba, para dejar todo limpio, y yo me quedaba haciendo algún trabajo extra, un día llegó con unas calzas azules y una polera blanca, tocaba limpiar las ventanas, y ella se encaramaba al borde de la ventana, si bien era un segundo piso, siempre la ayudaba por temor a que le pasara algo.
Pero ese día su culo apretado por esas calzas me hipnotizaron mientras la ayudaba a sostenerse del borde de la ventana, andaba con colaless porque los glúteos estaban perfectamente separados por la tela, y se asomaba la hendidura de su vulva, con mi cara a 30 cm. de ese culo, solo me podía imaginar dándole un mordisco, se notaba que su culo era turgente, trabajado o bien una bendición de la naturaleza, comencé a salivar y no sabía cómo podía cogerla.
Después que ella se diera cuenta que yo estaba descaradamente mirándole el culo, sus ojos notaron el abultamiento en mis pantalones y ella automáticamente me dijo, ya terminé muchas gracias.. y ya no pude seguirla ayudando.
Quizás por el movimiento rápido para incorporarse, pero cuando se bajó del borde de la ventana, quedó doblada, al parecer una contractura en la espalda baja le provocaba mucho dolor, no se podía mover, se apoyó en el mesón de trabajo, con la cola bien parada, para estirar los músculos lumbares, yo por mientras... le seguí mirando el culo…
Te duele mucho? Sí!… Me dijo ella… - no soy el kinesiólogo de la clínica pero te puedo poner un gel antiinflamatorio en la zona, si quieres… No, muchas gracias, ya se me va a pasar… Pero niña, se nota que te duele, y este gel es muy efectivo… Cuando trató de incorporarse no pudo... Me dijo: No sé cómo me voy a ir a la casa así… Ven, le dije, y la lleve a la camilla (donde un tiempo después follaría a la PROMOTORA).. Acuéstate boca abajo, ella no tenía más opción que obedecer, subí la polera y me percaté que el colaless era rojo.. que combinación más patriótica pensé.. Ella aún con dolor no podía moverse mucho, le dije.. esta crema tiene anestésico, el kinesiólogo lo usa con sus pacientes deportistas, se sentirá fría pero te ayudará, puse la crema en mis manos, y luego mis manos en su espalda baja.
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