Star en llamas
- Gastón Lemark

- 10 sept 2024
- 14 min de lectura
Actualizado: 7 mar

El dolor de cabeza era insoportable, me desperté con la resaca que hace años no sentía, no me acordaba de casi nada, algunos recuerdos vagos de lo que había pasado ayer... mi cabeza era lo único que me importaba... me levanté aún medio mareado cuando puse los pies en el suelo, la habitacion seguía dando vueltas, conté hasta tres para pararme, uno... dos...
- mñmaznanmnsszz...
Sentí a mi lado ese ruido... me volteé y de un brinco me paré de la cama... Una hermosísima rubia de cabello hasta el cuello y completamente desnuda estaba en mi cama, tapada por la fina tela de las sábanas, la hermosa chica estaba boca abajo y dejaba ver sus piernas, en su espalda y brazos unos mandalas tatuados, su culo aún estaba cubierto por la delgada sábana blanca... no podía creer que no supiera como diablos semejante monumento de mujer había llegado a parar desnuda a mi cama, uno de sus senos se asomaba por entre sus brazos, unos enormes, blancos y turgentes senos...
Me quede ahí mirándola "estaré soñando aún?" Era lo que me preguntaba. La rubia dormía más que plácidamente con el sopor de el exceso de alcohol en la sangre... me miré y sí... yo tambien estaba desnudo... pero no recordaba como había llegado hasta ahí y menos como había logrado yo, un tipo normalito, haber sido acompañado por esta bella durmiente.
Sin hacer ruido me fui al baño, me miré... tenía el pelo más revuelto que de costumbre, me acerqué al espejo tenía las tetillas heridas, rojas, los dientes de aquella mujer marcados en mis pechos y en mis hombros, un chupón en el cuello... tenía ganas de orinar... obviamente el chorro dividido en dos mojó más allá del wc, me agaché para limpiar el desastre que había dejado y mi cabeza empezó nuevamente a bombear... - vamos Gastón recuerda! Me dije mirándome a la cara luego de haberme lavado la cara con agua fría... me pegué una cachetada, me dolió, no estaba dormido... mi espalda me molestaba... me pasé la mano por la espalda y sentí las líneas abultadas por la inflamación, me miré como pude y en mi espalda dos líneas alcancé a divisar... latigazos?? Salí del baño, respirando hondo... La rubia aún dormía, miré para el suelo y el látigo de cuero negro estaba ahí tirado... junto con un expansor anal de metal, un dildo color fucsia y un sombrero de huaso, más bien sería de huasa porque no era mío nada de eso era mío... Recogí mis boxers y me los puse... y sin hacer ruido salí de la habitación... en el living, bajando las escaleras, dos copas, dos vasos tres botellas y la ropa de la chica, una tenida de huasa de salón...la falda estaba en el suelo y en el sillón la chaqueta y la blusa... también mis pantalones. Me fui a servir un poco de agua y me tomé un antiinflamatorio, estaba seco... y confundido. Me senté en el mesón de la cocina, intentando recordar... nada... lo último que sabía era que había acompañado a julio, un pasante de mi clínica a la fonda del Sporting Club... recuerdo que llegamos, y entramos a una de las tantas fondas que había en ese lugar, de hecho no era cualquiera, era la fonda más cara, si bien no recordaba mucho, recuerdo que la entrada me había sorprendido por lo cara, en ese lugar casi vacío (evidentemente por el alto precio) solo habían chicos y chicas guapas. Yo en ese lugar no tan solo era el más viejo, sino el que iba con menos estilo, a los minutos Julio se me desapareció, y yo me quede ahí con mi trago (incluido con la entrada al menos) y mirando como en vez de bailar Cueca, o algún ritmo más tradicional, todos bailaban al ritmo del DJ de turno, música electrónica...
Sacudí la cabeza, pero que me pasaba!? Tenía a una chica hermosa en mi cama, y desnuda y yo intentando encontrar una explicación... comencé a salivar con la sola idea de volver a subir... mientras mis piernas ya estaban en movimiento, mi corazón se aceleraba...
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