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Sucia

  • Foto del escritor: Gastón  Lemark
    Gastón Lemark
  • 30 abr 2024
  • 25 min de lectura

Actualizado: 7 mar


Lo último que escuchó antes del golpe fue "sucia ramera!" Luego de eso todo se puso negro, Susan flotaba en el agua tibia y burbujeante, Antonia a su lado gritaba, y Héctor, al ver como la sangre corría por la nuca de Susan soltó el florero de cerámica y salió corriendo de ese cuarto de hotel...


En ese momento, los gritos del amor de su vida se escuchaban lejanos, sentía frío y quietud, estaba feliz por que al menos esa semana, había podido amar como nunca antes, a la mujer que en un principio fue su amiga, confidente, y que con las largas horas de desvelo, esperando por Héctor, se había transformado en su amante, incluso mucho antes de siquiera reconocércelo a si misma, sentía gratitud, sentía paz...


-donde estoy?

- Susan... que recuerdas?

- me duele la cabeza..

- Susan soy la dra. Johnson, estás en el hospital..

- qué me pasó??

- Susan sabes en qué año estamos?

- Emm... No recuerdo.. 2014?

- Susan sabes cómo te llamas?

- Susan Elizabeth Figueroa Ponce..., Qué me pasó?.. tengo sed...

- aquí tienes un poco de agua, toma despacio..


Susan sintió un alivio indescriptible al sentir la frescura de esa agua..

- Susan.. tuviste una contusión en tu cabeza... estuviste en coma por un año..., hoy es el 22 de abril de 2024, hay cosas que no recuerdas producto del golpe, poco a poco irás recordando más y más, no te sientas afligida, afuera están tus padres esperando, los recuerdas?


Susan un poco incrédula movió la cabeza afirmativamente, al entrar sus padres se veían viejos, y demacrados, la madre de Susan, Ester lloraba y el padre, Jorge tenía una sonrisa de alivio por ver de nuevo despierta a su hija, los tres se abrazaron, Susan aún no podía creer que estuviera en el año 2024, ¿qué había pasado?... Qué golpe tan terrible fue ése?... Se habrá caído de algunas escaleras? Todo era muy confuso, ni bien los padres terminaron de abrazar a su hija, la dra. Johnson, les pidió que salieran y que dejarán descansar a su hija, Susan de nuevo quedo sola, no podía pensar con claridad, no entendía bien lo que pasaba, los ojos le pesaban, la enfermera le dijo que durmiera otro poco, ella cerró los ojos...


Antonia cómo todos los días, llamó al hospital, cuando se enteró de la noticia corrió.

Cuando Antonia llegó al hospital, se encontró a los padres de Susan saliendo del ascensor


- ¿qué mierda haces aquí?, Inquirió el papá de Susan

- supe que había despertado...

- acaso no te bastó con lo que provocaste?! Ahora quieres verla?! Estás loca! Tienes una orden de alejamiento de ella, cúmplela o llamaré a la policía, y te secarás en la cárcel junto a Héctor!

- yo solo quiero verla, pedirle perdón...

- eso debiste pensarlo antes de meterte en su vida, mírate solo vas causando daño por donde pasas, preocúpate de tu hija y no vuelvas a venir!. Le dijo a quemarropa la madre de Susan.


Antonia quedó aturdida por las palabras de los padres de Susan " vas causando daño por donde pasas" resonaba fuerte y ella mismo lo había pensado cuando esta larga espera había iniciado, llorando salió del hospital, su hija ya ni siquiera vivía con ella, su ex esposo se la había quitado después que ella se tomara un cóctel de píldoras para dormir... desde ese incidente Antonia nunca más pudo dormir, la culpa la acechaba en sus sueños, veía una y otra vez el cuerpo de Susan flotando en el agua, su cabeza sangrando, la impotencia de no saber que hacer...


Si ella no le hubiera dicho lo que sentía, Susan estaría bien, con el idiota de Héctor pero sana, no le hubieran quitado a su hija, no estaría así de afligida, hubiera deseado volver el tiempo y haberse callado sus sentimientos.


Cuando subió al taxi una nueva oleada de llanto la asaltó, el taxista trató de calmarla, pero lloró hasta que llegó a su casa, sola, triste, y sin poder ver a Susan... miró sus pastillas para dormir, quiso tomarse el frasco entero, pero solo tomó 4 cerro las cortinas, y se recostó sobre la cama desecha, en aquella desordenada habitación ...


Al llegar a la casa Susan no esperaba la bienvenida sorpresa con que fue recibida, mucha gente, a la mayoría los conocía, otros en cambio eran absolutos desconocidos para ella, hizo como que conocía a todos mientras disimuladamente su hermana Raquel le decía al oído de donde los conocía, la celebración por la llegada de Susie duró hasta la noche, después ella subió a su cuarto, y se acostó, en una habitación que le parecía muy diferente a lo que ella recordaba.


-buenos días mi niña, cómo amaneciste?

- un poco aturdida aún, la amnesia me confunde, mi habitación ya no es la misma

- Susie, tu comenzarás de a poco a recordar, hace mucho que no dormías en esa habitación, estuviste casada, pasaron muchas cosas, viviste en otro lugar junto a tu ex marido...


Susan sabía que su ex marido, Héctor, le había causado la contusión que la dejó en coma, pero no recordaba nada de él, ni su cara, ni su voz, ni su amor...


- papá.. por qué mi ex marido me golpeó?

- bueno hija, ya te dije, que tomaste una mala desición y tu ex, reaccionó peor.. pero no hablemos de eso, que te pareció la bienvenida?

- pues... bien... a algunos no los recuerdo, pero estuvo lindo!


Susan quería saber más de lo que había pasado con su vida, tenía curiosidad, sabía que algo se le estaba escondiendo, pero aceptó lo que su papá le dijo.

- Conchi ... Dijo Susie entrando al cuarto de Raquel... Me puedes contar lo que ha pasado?

- ay Susie... Mira estas acá, eso es lo importante...

- sé que algo pasa, cómo es ese Héctor?

- es un hijo de perra, tienes suerte de no acordarte de él...

- pero si me casé con él, supongo que nos amábamos aunque sea al principio...

- Héctor era un tipo encantador cuando lo conocimos, pero ahora está donde debe estar...


La mirada de Raquel dió a entender que Susie no debía seguir preguntando, al menos no por ese día.


Cuando Susie abrió la puerta estaba Clara, su amiga de infancia, de ella sí que se acordada, se abrazaron, Clara lloraba...

- amiga! Disculpa por no haber venido ayer...

- no te preocupes linda, me da tanto gusto verte!

- ay amiga! Hace tanto tiempo que quería darte este abrazo!


Clara lloraba, cuando se calmó, salieron, Susie quería tomar aire.


-Clari... Qué me pasó?

-que te han dicho? ...

- estuve casada, con un tal Héctor, y me golpeó en la cabeza, ahora está en la cárcel...

-amiga, tú sabes que te adoro, pero no sé si sea bueno que te cuente más de lo que sabes...

- quiero saber de Héctor...

- es un idiota... Simple, eso lo resume todo.

- me casé con él...

- bueno no tan idiota, tenía buen gusto... jajaj


Aunque Clara trato de desviar la pregunta de Susan, la cara de ella, le obligó a contarle un poco más..


- Héctor era un tipo muy agradable, a todo el mundo él le simpatizaba, pero tenía un lado oscuro...

-anda.. cuéntame, ya comenzaste

- te engañaba, con varias, era un infiel, y tú lo querías tanto que lo perdonabas, o no sabías...

- ¿alguna vez yo te dije que era infiel?

- tú.... Nunca me lo mencionaste... bueno, nosotras nos alejamos cuando Héctor llegó a tu vida, yo sabía que te engañaba, pero cuando te lo dije, no me hablaste más...


Susan no podía creer que no le hubiese creído a Clara.

-¿hace cuánto que no hablamos entonces??

- casi 5 años...

- con quién me juntaba entonces?

- bueno, Héctor tenía un mejor amigo, él y su señora se juntaban con ustedes, eran muy cercanos, después que nos separamos, supe que solo te juntabas con ellos, lo único que sé es que él y Héctor trabajaban juntos, y que su mujer, Antonia...


Cuando Clara mencionó ese nombre, algo en las tripas de Susan dió un vuelco, se le apretó la garganta.


- Antonia y su marido parece que tampoco están juntos, es lo que sé, no tengo más para decirte, quizás ellos sepan que pasaba, pero yo no te puedo ayudar con esos años que no recuerdas...

- crees que mis padres y Raquel sepan más? Tengo la sensación que saben algo que no me quieren contar...

- ay amiga, entiéndelos, ellos te perdieron por todo un año, no creo que quieran contarte algo que te vaya a herir...


Susan le encontró sentido a lo que Clara ple decía, tampoco es que quisiera recordar todo, por lo que le habían contado, era un regalo no recordar esos años, pero algo le decía que debía encontrar a esa Antonia.


Susan llamó a la puerta, le abrió una chica despeinada, y con cara de no haber dormido bien...

-buenos días, se encuentra Antonia?


Antonia quedó con la cara descuadrada, helada, con los pelos erizados, se abalanzó sobre Susan y la abrazó llorando.


- perdón! Perdón! Perdón!


Susan sin saber que hacer, estaba petrificada ante esta inesperada reacción, en cierta forma, sabía que no era el primer abrazo que se daban, pero de todas formas se sintió invadida, al ver lo tiesa que estaba Susan, Antonia recompuso su actitud, un poco extrañada... un poco asumida...


-no me reconoces verdad? Le dijo a Susie con los ojos llenos de lágrimas y una sonrisa falsa...

- disculpa... yo...

- pensaba que me ibas a recordar...

- puedo pasar?

- oh, que tonta... sí... pasa, está todo desordenado


La casa de Antonia en verdad estaba desordenada, parecía que vivía sola, Susan se sentó en el brazo de un sofá, el único lugar que estaba sin ropa tirada...


- ¿quieres un café?

- no, gracias no tomo café..

- Antonia miró extrañada a Susan.. ella era amante del café, pero no dijo nada...

- quieres un vaso de agua?

- eso sí, gracias..


Mientras Antonia iba por el vaso de agua, sentía que iba a desfallecer, quería correr a los brazos de aquella mujer, a decirle lo mucho que la extrañaba y lo mucho que la amaba, contuvo con gran esfuerzo ese impulso.


- Antonia... Sé que éramos amigas antes de mi accidente, o buenas conocidas... quizás tú me podrías ayudar a saber que me pasó?


Antonia tomando un sorbo de agua, entendió que la Susie que ella amaba aún seguía dormida, no sabía si iba a despertar, pensó en ser prudente...

- ¿qué recuerdas?

- disculpa, pero creo que hay unos 7 años que no recuerdo bien, no recuerdo a mi ex, sé que por él estuve en coma, sé que está en la cárcel, sé que ustedes, tú y tu marido, eran amigos nuestros, pero eso es lo que me han contado, no me han querido contar mucho, esperaba que tú me pudieras ayudar...

- ¿recuerdas a tu ex?

- no... solo me lo han nombrado, y su nombre no me provoca nada, como si nunca lo hubiese conocido...


Antonia entendió que ella tampoco estaba en los recuerdos de Susan.


- pues... Sí, fuimos amigas, nuestros maridos eran amigos, salíamos mucho..

-eso ya me lo habían dicho, tú sabes por qué Héctor me golpeó?

- lo estabas engañando y él te descubrió...


Susan no podía creer que ella engañara a alguien, no era de las que engañan, era de las que terminan una relación toxica...

- estás segura de eso??

- pues sí... Pero él te engañó muchísimas veces, nosotras nos hicimos amigas, justamente por eso, un día llegaste a mi casa llorando, porque te habías enterado de uno de sus engaños, y ese en particular te dolía mucho...

- siento que como todo el mundo me está tratando como una niña, disculpa pero me puedes decir bien lo que pasó? Ya se que tú sabes mucho más de lo que dices, quiero saber!

- Susan no creo que sea...

- al carajo! Si tampoco me vas a ayudar, creo que es mejor que me vaya...

- no, no es eso!

- sé que tú sabes lo que me pasó! Acaso no éramos amigas?! , Todo el mundo me quiere proteger, si estaba engañando a mi marido, si él me engañaba entonces tenía una vida de mierda! Pero quiero saber, para por último no repetir esos errores ..

- errores?!


Antonia se puso a llorar, le caló hondo ser un error en la vida de Susan...


-quieres la verdad?

-obvio!? Tú crees que habría venido si no la quisiera?

- Héctor te engañó con Raquel... Ese día llegaste llorando...


Susan sintió náuseas... no podía imaginar a su Conchi, siendo desleal con ella, inmediatamente pensó en irse, tomó su cartera, se paró


- te vas a ir? ... Típico...

- disculpa?! Te das cuenta que estás acusando a mi hermana chica? Acaso crees que me conoces?? Estás muy equivocada no sé quién te creas en mi vida, pero no voy a aceptar que difames a mi hermana.

- entonces vete! Deja de urgar en el pasado, no te va a gustar lo que encontrarás!


Susan salió de la casa de Antonia confundida, iracunda, decepcionada, se sentía vulnerable, estúpida y como una niña... no podía ser cierto lo que esa mujer le había dicho...


Los días pasaron y Susan miraba a Raquel, mientras la Conchi reía con sus padres, Susie pensaba que no podía ser cierto lo que Antonia le había dicho, decidió saber toda la verdad aunque doliera, se vistió y fue a visitar nuevamente a Antonia.


Tocó y tocó la puerta, nadie contestó, de repente el vecino de Antonia apareció por la ventana del segundo piso de su casa


- no está! Salió ayer!

-disculpe... Sabe dónde fue??


El tipo de unos 60 años le dijo con la mano que se esperara. Salió después por la entrada de su casa tapado con una bata de levantarse, era domingo a las 9 de la mañana, la mayoría de los vecinos aún estaban en la cama.


- hace mucho que no la veía por acá, le dijo el tipo

- usted me conoce?

- claro, soy bueno para las caras

- Antonia... ¿Sabe dónde está?

- los fines de semana se va al lago, a la casa de sus padres...

- oh... Gracias

- por nada, y el tipo se le acercó a Susie, sabe que aún recuerdo cuando usted y su amiga tenían fiestas, cuando quieran repetirlas yo encantado les voy a ayudar... Luego de eso el tipo le guiñó el ojo y se dió media vuelta.


Susan quedó un poco confundida, pero sabía que todo iba a confundirla.


- disculpe... ¿sabe el apellido de Antonia?

- Alvarado! Pensaba que usted sabía!?

- tengo pésima memoria jaja

- bueno, los caballero también tenemos pésima memoria... El tipo le volvió a guiñar el ojo...

Susan sintió un poco de asco de aquel señor.. luego de eso ella se fue... el lago quedaba a unos 50 minutos en auto, llamó un taxi y le indico que la dejara en la villa de casas cerca del lago, si Antonia Alvarado estaba en el lago, la podría encontrar ahí.


Cuando se bajó del taxi preguntó en un negocio por la familia Alvarado, la señora que atendía el local le indico que habían dos familias Alvarado, luego Susie preguntó por Antonia.


- Antonia! Ah sí, tienen su casa como a 5 cuadras de acá, es la única casa verde.


Para Susan ese lugar le parecía familiar, se sentía acogida en ese vecindario, fue fácil dar con la única casa verde entre todas las casas blancas, llamó a la puerta y le abrió una niña de unos 7 años.


- tía!! Cómo estás!?

- disculpa...

- mamaaaaaaá la tía Susie está acá!!


Antonia apareció en la puerta, ocultando a la niña detrás de ella.

- cómo me encontraste?

- disculpa que te moleste.. pensaba que podríamos hablar, pero veo que fue imprudente...


De pronto la voz de un hombre mayor sonó desde dentro de la casa.


- quién es?!

- es la tía Susie! , Dijo bien contenta la niña tras la puerta

- Susie?! Apareció en la puerta un hombre con el cabello blanco.. - Susie!! Eres tú!!


Había alegría genuina en los ojos de aquel hombre..

- pasa hija, pasa!!


Antonia con una evidente mueca de incomodidad abrió la puerta para que Susie entrara, la niña se le colgó al cuello, y el hombre de cabello Cano también.

- cómo te fue en tu viaje??! Preguntó el papá de Antonia...

- mi viaje?? ...

- tía Susie conociste China?? Cómo es??


La cara de Antonia se desfiguraba más y más, miraba al suelo, con la evidente vergüenza de saber que su mentira sería descubierta, Susie se compadeció de Antonia.


- ahh el viaje!! Si!! Super lindo!! Todo muy lindo!! Es maravilloso por allá...

- Yupi!! Y después de eso la niña salió corriendo al patio...

- Susie hija.. quieres un café?

- no, gracias, agua prefiero..

- vaya que cambiaste con el viaje! Jajaj bueno, te traeré agua, seguro tienen mucho que conversar...


El señor amablemente le pasó el vaso con agua y Antonia lo recibió dándole las gracias, quedaron solas en la sala de estar.


- muchas gracias, dijo Antonia..

- por qué? Lo del viaje?? Así que estuve de viaje??...

- no podía decirle a Amanda que te había pasado y tampoco a mi papá, ellos te adoran, y justo coincidió con lo de mi mamá...


En ese momento Susan entendió que no estaba la mamá de Antonia, entendió que dos tragedias son difíciles de asumir para una niña y un viudo, Susan sintió un poco de pena por Antonia.


- tu mamá...???

- cáncer ....

- lo siento...

- yo también...


Se hizo un silencio, Susan por alguna razón sintió que deseaba darle un abrazo a aquella extraña, sentía el dolor de esa mujer como su propio dolor, pero se contuvo...


- Antonia...

- quieres que te cuente más??

- sí...

- estás segura?

- no... Pero debo saber, sea lo que sea...

- Ok, te voy a contar... Pero no acá , Amanda podría llegar o mi papá.

- entiendo...

- Quédate a almorzar, y luego vamos al lago a caminar y conversar... Le dijo Antonia a Susan.


Algo en el interior de Susan le tendía a recordar que ya había estado en esa casa, pero aún no venía ninguna imagen a su cabeza solo sensaciones vagas.


El almuerzo estuvo agradable, si bien para Susan ellos eran completos extraños, algo había en su calidez, que la hacía sentir como en casa, Amanda la pequeña, era muy amorosa con su tía Susie, y Susan en poco tiempo sintió muchísimo cariño por la niña y por el padre de Antonia, que se notaba un caballero de esos que ya no existen, hablaron de la muerte de la mamá de Antonia, de lo mucho que la extrañaban, del viaje ficticio de Susie a China, de todo un poco, no fue difícil para Susan fingir sus historias ni tampoco el cariño que seguramente antes sentía por la familia de Antonia, cada vez que Susie miraba a Antonia ella ya la estaba mirando, y la mirada de esa chica, le penetraba en cierta forma más adentro que el resto de las miradas.


Cuando terminaron de almorzar, Amanda y el abuelo se fueron a ver una película, y Antonia aprovechó para salir con Susie, caminaron los primeros 10 minutos en silencio, pausadamente, Susan disfrutaba de ese día, y estaba incluso media arrepentida, de arruinarlo con revelaciones que podrían no gustarle.


- que pasó con el papá de Amanda?

- me dejó, se llevó a Amanda con él, solo la veo cuando vengo a ver a mi papá, es la única forma de poder verla...

- lo siento...

- está bien... digamos que yo no fui la mejor de las madres...

- como así?

- desde que tú tuviste el accidente, para mí fue demasiado shockeante, súmale la muerte de mi mamá... tomaba pastillas para dormir... un día tome demasiadas, Amanda estaba ahí... Ella sabía cómo llamar a su padre, ya estábamos separados, al final el juez le dio la tutela a él...


Susan sintió que ella en cierta forma era responsable de la suerte de Antonia...

- Antonia dime... ¿que pasó?

- tu marido llegó al hotel, nosotras estábamos juntas, en el jacuzzi, se puso celoso, estaba drogado, tomó un florero y te pegó, salió corriendo, yo me quede ahí... contigo... mientras te morías, uno de los empleados se dio cuenta y llamo a la ambulancia y a la policía


- Espera... Estábamos juntas??

- sí...

- bañándonos juntas? Cómo amigas?


Antonia vio la cara de incomodidad de Susan, entendió que aunque le dijera toda la verdad, Susan no querría creerle.


- claro que como amigas!, Héctor se pasó un rollo en su cabeza y no aguantó la idea, por eso te pegó...


Antonia omitió lo que Susan le dijo a Héctor cuando las descubrió, omitió lo que sintieron esa última semana, omitió todo lo que sentían...


La cara de Susan de nuevo dejó de tener esa mueca de desacuerdo y se relajó.


- tan celopata era Héctor?

- pues eso era lo menos malo que podría tener...

- aún no puedo creer que Raquel estuvo con mi marido, y aún no puedo entender cómo tuve un marido así, como me pude enamorar de alguien así, y peor... como no me aparté de él desde el primer engaño...

- como sabes que él te engañó tantas veces?

- algo me dijo una amiga de infancia... Por el perfil, si se pudo meter con mi hermana, se pudo meter con cualquiera...


En ese momento Susan, al ver la cara de Antonia entendió que ella también había caído en los encantos de Héctor...


- tú también??

- pues... Es complicado...

- es simple... estuviste con mi ex?

- no como tú lo crees

- cómo piensas que lo creo?

- como dos amantes engañandote...

- no entiendo...

- Susan .. la verdad, cualquier cosa que te diga solo te hará daño y te confundirá...

- otra vez protegiendo a la niña?

- Ok... Estuve con Héctor y contigo, y también con mi marido... Éramos amigos swinger...


Susan no entendía mucho, la palabra swinger.. simplemente no le cabía en la cabeza haberlo hecho, ella no era así.


- Susan... Estás bien?

- creo que fue una pésima idea venir... Envíale cariños a Amanda y a tu papá.


En el taxi Susan solo pensaba en el tipo de mujer en el que se había convertido, que vivencias tuvo, que la terminaron llevando a hacer esas cosas? Sentía lástima por ella, y sentía vergüenza.


Esa noche Susan no podía dormir, Raquel entró a su habitación

- te pasa algo?

- quiero estar sola.

- Susie, sabes que puedes confiar en mí... que te pasó?

- confiar en ti?? Ja! Déjame sola por favor...


Raquel intuyó que no le convenía seguir ahí, se preguntó si alguna vez Susie supo lo que pasó entre ella y Héctor... Nunca antes del accidente ella le había insinuado nada, pero ahora...

Parecía que ella se hubiera acordado de algo... sintió miedo y culpa, salió de la habitación de su hermana con un nudo en la garganta.


Susan se quedó dormida mucho más tarde que de costumbre... Cuando despertó recordaba aún lo que estaba soñando, ella estaba en una cama, las sábanas blancas estaban mojadas, lo sentía con sus manos, pues apretaba sus puños afirmándose de éstas, sentía un placer exquisito una lengua experta recorría el interior de su vulva, todos los pliegues de su sexo eran suavemente degustados por esa lengua, su otra mano empuñaba un mechón de cabello largo, y apretaba la nuca de quién estaba haciéndole el mejor oral de su vida, sentía cosquillas hasta en los dientes con esa lengua, si bien pudo haberse inclinado para mirar a su experimentado servidor, estaba en tal grado de éxtasis que no atinaba a moverse, solo a sentir, de pronto ese experto subió con su bendita lengua por su ombligo, pechos y cuello, cuando Susan vio que era Antonia, no sintió temor, ni repulsión, sintió deseos de que ella la lamiera completa, de pronto la mirada de Antonia se dirigió hacia atrás de la cabeza de Susan, tenía una sonrisa tan malévola y sexy, ella volteó y vio a su vecino, ese caballero regordete, y canoso, desnudo, con un pene gigante, él se acercó a la cara de Susan y ella como aceptando todo abrió su boca e inclinó su cabeza hacia atrás, mientras veía acercarse al vecino de Antonia al revés, sintió como esa gigantesca verga entraba directamente en su garganta y la asfixiaba, además volvió a sentir los labios de Antonia en su concha, en ese momento Susan deseaba ser penetrada por todos lados, exprimida como un limón, para quedar seca de deseo... sin poderlo evitar, mientras recordaba este sueño, sus manos, tomaban el papel de la lengua de Antonia.


Susan entonces volvió a si misma, sacó sus manos de sus adentros, y a pesar que la imagen del señor y de Antonia la perturbaban, no podía sentir algo parecido al rechazo, sino más bien algo en ella se había despertado del coma, "y si esto realmente pasó? " Se preguntaba...


Dejó de pensar en todo, se fue a duchar, para despejarse, el sonido del agua cayendo, el calor que rodeaba su cuerpo, esa sensación placentera, hicieron que Susan se demorara cada vez más en jabonarse, se miró los senos sus pezoneas estaban duros, eran lindos sus pezones le daban ganas de mordérselos, lo intentó, pero solo los alcanzó con la lengua, de todas formas sentir su lengua acariciando sus pezones la volvió a prender, recorrió su cintura, sus caderas, sus glúteos, puso el antebrazo entre sus nalgas le gustó la sensación tanto para sus nalgas como para su antebrazo, contorsionada, comenzó a frotar su antebrazo, por entre sus nalgas como si del miembro del vecino se tratara, poco a poco su antebrazo, fue separando sus glúteos, la sensación de que algo duro y grande se estaba hundiendo entre sus nalgas mojadas la excitaba, con sus manos enjabonadas comenzó a masajear su ano y primero uno y luego dos de sus dedos entraron dentro de su culo, la otra mano hizo lo mismo por delante se agachó en la ducha, para tener un acceso más fácil, y sentirse más abierta, mientras el agua le caía y resbalaba por su espalda hasta llegar a esos dedos que se hundían y volvían a salir de ella... Se imaginó al vecino, a Antonia, deseaba tener al vecino dentro de ella, mientras Antonia los lamía a ambos... Acabó con un chorro, agachada en la ducha, una corriente le llegó hasta la memoria, que como una película de fotos pasaron a mil por segundo, ella con otras personas, ella atada a la cama, ella dejándose coger por muchos hombres, ella lamiendo vaginas, ella inhalando cocaína, ella recibiendo dinero, ella espiando a su hermana con un tipo, escondida detrás de la puerta y masturbándose, ella en un jacuzzi con Antonia, ella de la mano de Antonia en el lago, ella sintiendo el suspiro de Antonia... Ella y Antonia... Ella desatada, ella perversa y caliente, ella...


Susan había recordado gran parte de los años más recientes, se dió cuenta que era una persona diferente, no sabía si debía volver a ser la Susan perversa o la Susan correcta, de algo no se acordaba, de Héctor, no sabía cómo se conocieron, cómo se enamoraron, cómo se casaron, como conocieron a Antonia y a su marido... aun sentía que faltaba mucho por descubrir... Al día siguiente decidió ir de nuevo a la casa de Antonia, ella era la única que podría decirle si lo que recordó era verdad o eran solo fantasías, cuando llegó de nuevo Antonia no contestaba la puerta, salió el vecino, vestido de ropa deportiva, al parecer se preparaba para salir a caminar o trotar.


- buen día! Sabe si Antonia habrá regresado?

- hola! Sí llegó ayer en la noche, hoy la vi salir temprano...

- ahhh...

- quieres esperarla en mi casa? Seguro no tarda en llegar...


Susan no era confiada, de hecho ese señor le daba bastante desconfianza, pero recordaba su sueño, y se sentía obligada a responderle que sí..


- bueno, pero usted va saliendo?

- sí, pero no te preocupes, soy jubilado, y viudo, no tengo nada que hacer, puedo salir a caminar más tarde, entra, te preparo un café...

- no tomo café pero quizás un té lo aceptaría...

- el hombre la miró extrañada y le hizo un ademán con la mano invitándola a su casa, Susan le agradeció con una sonrisa forzada, y entró en su casa.


La casa era un poco sombría, aunque estaba impecable, habían cuadros del mismo señor con uniforme, saltando de un paracaídas, ganando medallas...


- es usted?! Señalando al hombre que se veía con uniforme y un paracaídas..

- sí! Es de hace 10 años, era de la fuerza de élite del ejército, los boinas negras..

- yo no podría ni siquiera mirar de un balcón de un edificio de más de 7 pisos...

- te acostumbras como a todo en la vida, dijo el hombre con una mirada sombría y nostálgica, Susan intuyó que lo decía por su señora fallecida...

- hace mucho que está viudo?, Luego de decirlo Susan se llevó las manos a la boca... lo siento no debí preguntar.

- no te preocupes, llevo 5 años de viudo, la verdad ha sido difícil pero como te dije, uno se acostumbra a todo.


Susan se fijó en el cuadro que miraba el hombre, era un óleo....

Era un óleo de una mujer desnuda...

- esa era su señora?

- así es... Era linda

- wow vaya que sí lo era y atrevida como para dejar que la pintaran así...

- no sabes lo que peleamos por tener ese cuadro, le dijo el señor extendiéndole la tasa de té, ella quería hacerlo, yo no quería que lo hiciera, me daba celos que otro hombre la mirara desnuda...

- entiendo... Y cómo logró convencerlo ella?

- contratamos a una pintora.. y luego los tres terminamos haciendo el amor jaja


Susan quedó sorprendida, no sabía si era broma o verdad, prefirió reírse...

- siempre lo hacíamos con mi señora...

- que cosa?

- tríos con otras mujeres, a ella le encantaban...


Susan no sabía cómo ni porqué la conversación había dado este giro, pero volvió a recordar su sueño, y el morbo comenzó a crecer en ella.


- o sea que lo de la pintora es verdad?

- jaja claro que sí!

- vaya... que bien por usted y su señora.

- por mi señora sobre todo, yo la tenía a ella y para mí ella lo era todo, pero ella anhelaba estar con otras mujeres, cuando la conocí ella tenía una pareja mujer, luego me escogió a mí, pero nunca dejaron de gustarle las mujeres, a mí me gustaba complacerla, y bueno, también la pasaba bien, pero no te imaginas lo feliz que la hacía estar con otra mujer y conmigo, decía que era tener lo mejor de dos mundos.


Esas palabras resonaron fuerte en Susan... tuvo un flashback con Antonia en donde ella le decía que estar con ella y los chicos, era tener lo mejor de dos mundos... derramó el té en su ropa, quedó empapada.


- ay pero qué torpe, disculpe! Dijo Susan evitando que las gotas de té cayeran en la alfombra blanca, y pulcra del señor.

- tranquila querida, estás bien? El té estaba caliente... Le dijo el señor mientras sacaba unas toallas de cocina, y le pasaba una a Susan..

- ay si! Está caliente! Susan no había sentido el calor del té, ahora se estaba quemando los senos...

- deja que te ayudo! Dijo el señor, secando con la toalla que tenía en su mano, los senos de Susan, la blusa blanca que traía estaba ahora beige, y el calor del agua había endurecido sus pezones , el señor intentaba secar, apretándole los senos, rápidamente la sensación de quemazón pasó.


Mientras el señor seguía estrujando los pechos de Susan, ella, sentía cierto placer...


- aún quema??

- ay si!! Me duele!


Rápidamente el hombre tomó su ropa y se la sacó rompiendo los botones, Susan quedó solo en brasier, el cual también estaba mojado, el tipo seguía poniendo los paños ahora húmedos sobre la piel de los senos de Susan, y de vez en cuando los apretaba levemente, esto era lo que comenzó a excitar a Susan.


- Sacate el sostén!

- me quema! Decía Susan...


Entonces el señor rápidamente le bajó el sostén, que estaba evidentemente frío, dejando ver las aureolas y pezones grandes de Susan, el señor siguió jugando a secar las tetas de Susan y Susan siguió jugando a que aún le quemaba...


Hasta que luego de varios apretones, ella lanzó un suspiro de calentura que inmediatamente el hombre maduro, alcanzo a oír, dejando caer el paño de cocina, sus manos ahora apretaban los fríos senos de Susan, y ella se seguía quejando... El hombre entonces acercó su boca a los jóvenes pezones de la chica, y con sus labios cerrados los frotó, esto los endureció aún más y le puso la piel de gallina a Susan...


Finalmente el caballero abrió su boca para mamarle los senos a Susan, mientras ella apretaba la blanca cabeza del señor contra su pecho, el caballero sabía lamer muy bien, y Susan perdió la noción del tiempo...


Susan despertó en el sillón del señor, se sentía descansada, ya eran las 4 de la tarde, aún tenía su torso desnudo, frente a ella, su camisa con los botones cocidos y sus sostenes limpios y sin manchas, del señor no había pista alguna, Susan se puso rápidamente su ropa, y salió de la casa del vecino de Antonia...


Al salir como por arte de magia, vio que Antonia venía entrando a su casa, con bolsas de supermercado llenas, ambas se vieron, Antonia alcanzo a ver que Susan había salido de la casa del vecino, le hizo un ademán con la cabeza y abrió la puerta, ambas chicas entraron a la casa de Antonia...


- que haces acá??

- vine a verte...

- a mí o al vecino?

- algo muy raro me pasó...


Cuando Susan entró con Antonia a su casa, Antonia la notaba algo inquieta


- que te pasó?

- creo que tu vecino me drogó, me desperté en su sillón, y no recuerdo muy bien qué pasó...

- no puede ser...

- si, recuerdo que me invitó a pasar para esperarte, y me dió una taza de té, después no recuerdo nada más, desperté semidesnuda, en su sillón y él...

- y él??

- y él no estaba...

- Susan segura que estás bien?

- no me crees?

- si te creo, pero...

- pero que?!

- mi vecino me llevo a hacer las compras... estuvo todo el rato conmigo...


De pronto el vecino de Antonia llamó a la puerta..

- Antonia! Dejaste está bolsa en el auto!

- ya voy!


Mientras Antonia salía de su casa para encontrarse con el vecino este ya había entrado a la casa de Antonia


- hola querida! Te despertaste!

- si... Dijo Susan evidentemente confundida...

- creo que la quemadura te hizo desmayar, tuve que dejarte ahí, con la piel desnuda, para no aumentar la irritación, como te sientes? Ya veo que encontraste tu camisa...

- espere.. dijo Antonia.. qué??

- tu amiga te estaba esperando desde bien temprano en la mañana, yo le ofrecí esperarte en mi casa, le serví un té y se quemó, mientras le sacaba la camisa con el té hirviendo, ella se desmayó...

- usted me estaba lamiendo las tetas!! Le gritó Susan indignada

- sí! Muy ricas tetas!

- pero que mierda le pasa!? Dijo Antonia ahora también indignada

- tranquila vecina su amiga fue quien quería, con la ropa tirada en el suelo, y yo masajeando esas hermosas tetas ella se fue acalorando.. yo también.. y ... no es primera vez que las pruebo!


Después de todo hace unos años estuvimos los tres en esta misma sala y dos veces distintas follando, cual es el problema?!


- César... Ella estuvo en coma un año... no recuerda nada... Le dijo Antonia al tipo mayor...


La cara del hombre maduro se comenzó a desfigurar..

-ohh cuanto lo siento... no sabía...

- nadie que me conoce lo sabe, confesó Antonia...

- o sea que sin acordarte igual querías que te chupara las tetas?


Susan estaba con la boca abierta, no sabía que decir...

- ustedes y yo.. ya hemos follado?

- Susan calma, no te espantes... dijo Antonia

- siiii! Claro que sí! Y fue muy placentero!


En su interior Susan sabía que era cierto, ya lo había soñado, y seguramente también había hecho todo lo que vió durante su ducha.


Susan entonces se puso a llorar, lloraba con tristeza, con desilución, con rabia, como era posible que esos años hubiera sido así? No se reconocía, es como si hubiese existido otra Susan.


- ay querida... pero no llores, dijo el señor...

- Susan tranquila todo va a estar bien...

- mentira! Nada está bien, cada vez que te veo, me avergüenzo más de mí, de lo que hice, no se como pude haber sido amiga tuya, esposa de ese monstruo!, Quiero que no me busques más!


- pero Susie tu me buscaste.

- fue un error!

- Susie no me hagas esto, no me digas que te arrepientes, que te avergüenza, lo nuestro era mágico..

- mirate.. no eres ni siquiera una buena madre, perdiste todo y acaso crees que valió la pena?

- yo casi muero, terminamos haciéndolo con ancianos!

- Ey!.. yo aún estoy vigente!...

- silencio!! Gritaron las dos al unísono

- si tú me quieres, si te importa que yo esté bien, me dejaras, no me buscarás, yo no te buscaré, trataré de nunca recordar este episodio de mi vida...

- Susan por favor, lo único que quiero es estar contigo!!!

- pero yo no!! No quiero ser quien fui! No quiero volver a cometer los errores que casi me costaron la vida!!


Cuando Susan salió de la casa de Antonia, se juró nunca más volver a intentar recordarla, se perdió en las calles de la ciudad, luego de un rato, valoró la oportunidad que le ofrecía la vida, a veces es una bendición no acordarse de ciertas cosas, se dijo, y siguió caminando..




EPILOGO


No todas las historias tienen finales felices para todos, nunca antes sentí que fuera necesario un epílogo, de las muchas historias que les he contado, pero si bien esta historia parecía la de un amor romántico entre dos mujeres, terminó siendo la historia de un nueva oportunidad de mirarnos, de comprender que aunque a veces transitamos caminos que pueden parecer excitantes y placenteros, si los hechos te demuestran una y otra vez que estás tomando un mal camino, más vale olvidar eso que nos hace estar en llamas, por un futuro mejor, aunque sea más desabrido, pero mejor.


Esta historia es para todas las que alguna vez pensaron que estaban en una historia de amor real, pasional y visceral, y se dieron cuenta que al final terminó siendo un amor tóxico.


Es mejor salir, haciéndonos el propósito de ni siquiera recordar, para no caer en nuestros demonios internos.



La vida le dio una nueva oportunidad a Susan y creo que esta vez ella tomará nuevas decisiones, que le hagan sentido con lo que realmente quiere ser desde ahora.








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