ÁNGEL: agua fría
- Gastón Lemark

- 18 may 2023
- 8 min de lectura

Nos bajamos del auto sin hablar, un torbellino de frases que podía decir se atacaban en mi cabeza, preferí callar, Ángel estaba sería, quizás le molestó lo que pasó en el auto, "por dios Gastón ¿ni a tu propia sangre respetas?" Era la pregunta que más se repetía en mi cabeza... Subí al mi cuarto, Ángel se fue a la cocina, se preparó algo para comer... Me tiré a la cama, tratando de pensar en cualquier otra cosa que no fuera mi sobrina, me resultaba difícil, incluso me obligué a pensar en Débora, la que hasta antes que llegara Ángel se llevaba la mayor parte de mis pensamientos, pero inevitablemente volvía a recordar los labios entreabiertos de mi sobrina en el auto, me preguntaba cómo saben sus besos, recordé el olor exquisito de su vulva joven, cuando estaba durmiendo, me preguntaba si esta noche volvería a masturbarse con ese dildo, me imaginé teniendo nuevamente la oportunidad de estar a su lado aquella noche, todo lo que hubiera hecho diferente, todo lo que pudo pasar y no pasó. También recordé a mi hermano, y lo muy molesto que debiera estar, revolcándose en su tumba, de saber que su hermano quiere follar a su hija, su princesa... Tenía demasiadas cosas en la cabeza, salí de mi cuarto, necesitaba una ducha fría, para calmar a mi cuerpo y volver a pensar de forma más racional, pensé que Ángel aún estaba en la cocina, corrí hacia el baño, si no me bañaba con agua fría era capaz de bajar a la cocina y atropellar a mi sobrina con un beso desenfrenado, cuando entré al baño el sonido de la ducha y el agua que caía me hizo entender que no era el único que se le había ocurrido ducharse en ese preciso momento...
_______
Ángel:
Salimos del auto y mi tío parecía molesto, quizás no se dió cuenta que yo quería besarlo, que no corrí la cara porque no quisiera, que fue ese maldito auto y su conductor desesperado el que me hizo voltear... Quizás se había dado cuenta que solo soy una pendeja para él, quizás en realidad nunca me ha visto como mujer... Sentí rabia por quizás estar haciendo "el loco" fantaseando con un tipo resuelto en su vida, que tiene más mujeres que los dedos de sus manos y pies, un tipo así no se fijaría en una pendeja, quizás esa caricia fue algo paternal, como cuando mi papá me hacía cariño cuando mamá estaba viva, sin deseo, sin morbo solo cariño, estaba tan acostumbrada a terminar follando con todos que no sabía cuándo una caricia era solo de cariño, ahora sentía tristeza, nostalgia...
"Que follé con otras no significa que quiera hacerlo conmigo", nunca me había considerado una chica guapa, aunque todos los que dejaba que me follaran lo decían, siempre sentí que lo hacían con el único fin de meter sus vergas en una vagina o un culo... Me dio una crisis de ansiedad, como cuando tenía 14, el hambre había vuelto, ese hambre destructivo, que sentia cuando en el colegio mis compañeros bromeaban con mi cuerpo, con mis caderas, con mi desarrollo. Recordé cuando me llamaban vaca lechera, porque tenía más tetas que la profesora Paloma, recordé cuando mis profesoras me pedían que me tapara como si algo estuviera mal conmigo, cuando el inspector del colegio me llevó a esa sala en el subterráneo y me castigó, por ser demasiado provocativa, haciéndome lo que según él, yo quería provocar en los hombres, recorde su cuerpo sobre mí, el dolor lacerante de su verga intentando meterse en mi concha, su lengua entrando en mi oído, y recuerdo como eso de alguna forma me había gustado... Y ese temor de avisarle a mamá o papá, para que no pensaran que era una puta vaca lechera, luego recordé cuando mis compañeros me encerraron en los camerinos, y tres de ellos me follaron, solo unos segundos duró cada uno, recordé la rabia, de que hubieran durado tan poco, y como a raíz de eso, comencé a buscar hombres mayores, que podían durar al menos 5 minutos... Recordé cuando intenté animar a mi papá luego de que mamá murió, y vi a mi mamá desde su tumba llamándome puta vaca lechera... En ese momento, entrando a casa el hambre era insoportable, me fui a la cocina, saqué leche me hice un sándwich con lo que pillé, me lo comí desesperada intentando calmar esa sensación que me quemaba las tripas, en algo bajó la ansiedad, mi piel comenzó a quemarme, mi vagina se empezó a contraer, parecía una puta vaca lechera en celo, necesitaba refrescarme, ¡agua helada! Subí corriendo las escalas, pase por frente del cuarto de.mi tío sin hacer ruido, prendí la ducha y me desvestí, me miré al espejo, mis amplias caderas, a veces las amaba, hoy las odiaba, mis tetas, mi vulva que palpitaba... ¡Agua helada! me metí a la ducha, el agua fría hizo que mi piel se erizara, mis pezones duros dolían, cerré los ojos y me quedé ahí, parada bajo el chorro de agua suspiré largamente, poco a poco esos fantasmas se fueron disipando, ya no sentía el agua tan fría... Estaba más calmada...
La puerta se abrió y mi tío entró apurado, me quedé ahí quieta mientras el agua de la ducha me caía en la cabeza, casi sin respirar... Mi tío al darse cuenta que estaba en la ducha se quedó parado, quieto.. los dos callados, los dos sin decir nada... Se hizo eterno ese momento, solo el agua que caía hacia algo de ruido... No podía creer que a centímetros de mi desnudez estaba el culpable de mis cuestionamientos....

_________
Gastón:
Creo que pasaron más de treinta segundos antes, de moverme, detrás de esa delgada cortina estaba mi sobrina, desnuda, quieta, quizás incómoda de que yo hubiera entrado sin tocar la puerta, una oleada de corriente me recorrió el cuerpo, sin saber cómo me comencé a sacar la ropa, lentamente, esperando que mi sobrina se diera cuenta de mi presencia y me dijera que me fuera, pero no decía nada, mis demonios más oscuros se habían apoderado de mi, estaba cegado como un tiburón que va a atacar a su presa, en ese momento no me importaba nada, ¡solo quería meterme en la ducha u follar a mi sobrina!
________
Ángel:
Escuché cómo mi tío se desabrochaba el cinturón, me mordí los labios de solo pensar que se iba a meter a la ducha conmigo, no dije nada, quería que él fuera ese hombre que sabía que era, mi vulva empezó a palpitar como preparándose para lo que en segundos sucedería...

_________
Gastón:
Comencé a salivar cuando estuve desnudo parado al lado de la ducha, empecé a escuchar la respiración de Ángel, tomé la cortina y la abrí, Ángel , mi bella sobrina estaba ahí, mordiéndose el labio inferior, la quedé mirando a los ojos, ella me miró con una mirada profunda, luego con mis ojos comencé a recorrer sus hermosas curvas, primero su cuello y la forma en que el agua recorría serpenteante su piel, sus hombros y clavículas que se marcaban con cada respiración, sus senos tiernos y suaves, con los pezones duros a causa del frío del agua, su cintura pequeña y sus amplias caderas, como de ninfa del amazonas, su sexo oculto por sus hermosos y contundentes muslos, sus pies pequeños y sensuales, ella me dejó mirarla, fijándose en cómo la miraba, luego de recorrer su cuerpo con mi mirada me fijé que ella también recorría mi cuerpo, quedando su vista atrapada en la erección que me asaltaba por ver tanta hermosura, aún con su labio atrapado entre los dientes la bella Ángel se llevó la mano a su entrepierna, y acarició su vulva separando magistralmente sus piernas, se tocó como si fueran mis manos la que la estaban tocando, lenta y reverencialmente, sin sacar la vista de mi cara, metió sus dedos en su vulva depilada, lentamente vi desaparecer sus dedos en sus profundidades, mi pene estaba llegando a su máxima expresión, luego de hurgar en su vagina, sacó su mano con la misma lentitud, y extendió su mano, dejándola a centímetros de mi boca, sus dedos húmedos por sus manantiales, traían su aroma a día de verano en la playa, abrí la boca para meter esos dedos en ella, y los chupé probando el sabor sabor de mi sobrina, entonces con la punta de mis dedos acaricié la punta de mi pene, recolectando la primera gota de líquido preseminal que salía, y llevé los dedos hasta su boca abierta, ella me chupó los dedos sin dejar de mirarme... Ninguno tenía prisa, queríamos disfrutarnos, se habían esfumado las dudas, los malos entendidos, ahora sabíamos que ambos nos teníamos hambre, vimos y probamos la entrada, y nos había encantado, el plato principal estaba ante nuestros ojos, y ambos teníamos esa cara de estar con muchísimo apetito.
Me metí entonces a la ducha, y por fin nos besamos, el agua fría se colaba por entre las lenguas y los labios, tomé a mi sobrina de las caderas con fuerza y la acerqué hasta mí, pegando su frío cuerpo a mi cuerpo hirviendo en deseo, la abracé y la apreté en contra de mi cuerpo, sus manos frías recorrieron mi espalda y mis glúteos, mis manos hicieron lo mismo, apretando sus mojados y fríos glúteos, mi pene atrapado entre nuestros cuerpos palpitaba, la bella Ángel entonces lo tomó con sus manos mojadas y frías, y me lo comenzó a frotar, mientras me seguía besando... Luego se separó de mis labios y se arrodilló para ir a meter mi pene en su deliciosa boca, el agua caía sobre ella, y sobre mi, el contraste frío del agua con lo caliente que ambos estábamos por dentro, era una exquisita e irónica sensación, la boca de mi sobrina era gentil con mi pene, apretaba sus labios solo un poco, lo suficiente para sentirme rodeado por sus labios, luego lamía el tronco de mi pene sin soltar su mano de mi verga, por los costados y por el borde inferior su lengua recorría con calmada lujuria el tronco de mi venoso pene, y de nuevo abría la boca y hundía mi pene en su boca hasta la garganta, controlando el reflejo nauseoso, haciendo su saliva más espesa, después de un buen rato de saborearme, mi sobrina se levantó, y yo ma besé y comencé a bajar con mi boca por su cuerpo, por su cuello, sus senos, los costados de su cintura, le di un mordisco a sus caderas, luego ella se apoyó en la pared y abriendo sus piernas me mostró su vulva, abierta por sus dedos, metí mi lengua en esa abertura color camín hasta donde podía llegar, chupé su vulva por los costados, y con la boca abarcando toda la extensión de esa abertura, mi lengua comenzó a moverse rápido, mi sobrina rápidamente tomo mi cabeza por el cabello, y elevó su pubis, haciéndome entrar cada vez más adentro de sus pliegues, cerró los ojos y elevó su cara al cielo, desee mi perspectiva solo veía sus senos y entremedio de ellos su mentón, con mis manos tome sus generosas nalgas frías las apreté, las amasé y las separé quería sentirla partida a la mitad, como el fruto prohibido. Sentí los estertores de mi sobrina, y luego la vi bajar la cara para mirarme, me sonrió con cara de asesina, y me paré junto a ella, volvimos a besarnos, ella volvió a apoyarse hacia atrás en la muralla de la ducha y elevó su pubis, tomé mi pene y con él empecé a frotar el clitoris de la hija de mi hermano, primero froté solo en la zona de su clitoris, luego cada vez más atrás hasta que mi pene parecía ubicarse en la entrada de su vagina, dejé ahí mi pene, y Ángel comenzó a danzar y a moverse, mi pene no podía entrar completamente en ella, pero si podía sentir lo esponjoso de su vulva, casi tan esponjosa como los labios de mi sobrina. Ángel entonces cortó el agua de la ducha, era tiempo de irnos a disfrutarnos a un lugar mucho más cómodo...

______
Cuéntame en los comentarios como quedaste con esta lectura, quiero saber todos los detalles, recuerda que somos un grupo selecto de lectores, y espero que todos seamos amigos, comencemos a compartir y a conocernos 😏
Te leo abajo, y me lees en el próximo post!
Gastón Lemark.




Comentarios