Ángel: Incoming Job
- Gastón Lemark

- 14 may 2023
- 4 min de lectura

Los gemidos provenientes del box de mi tío parecían extraños, no eran quejidos de dolor, que es lo que primero pensé, estos quejidos eran mucho más duraderos, con un final dulce, la voz entrecortada. "Deben ser rollos tuyos" me dije, seguí limpiando el wc, con esos guantes que me quedaban grandes, ser fontanera no era lo mismo que limpiar los baños, pero no me molestaba en lo absoluto, un nuevo quejido me hizo dejar de fregar el wc, luego silencio, no se escuchaba que estuviera usando esa maquinita infernal típica de los dentistas, la chica que estaba adentro era bastante linda, me pareció verla el primer día que había venido, cuando conocí a mi tío, volví a limpiar y cuando había terminado y salido del baño, volví a escuchar ese quejido, al final del estrecho pasillo, la puerta del box entreabierta dejaba colarse un fino hilo de luz que iluminaba la pared, me quise acercar en general no soy metiche, pero es que esos quejidos... Cuando estuve cerca de la puerta se escuchaban las respiraciones agitadas de mi tío, de la chica y de Débora... No podía ver nada, el sillón dental estaba vacío, y la puerta casi cerrada no me permitía ver para donde estaba el escritorio de mi tío con su gran sillón de cuero negro, seguía escuchando las respiraciones y los susurros...
- ay que rico! Por fin se escuchó, yo levanté las cajas sorprendida y me lleve la mano a la boca... Luego escuché como el escritorio golpeaba la pared, rítmicamente y cada vez más rápido.
Me comencé a alejar de aquella puerta.. "wow... No pensé que mi tío se cogía a esa paciente, con Débora!" Las imágenes de los tres cuerpos desnudos, comenzaron a invadir mi imaginación, sentí como los pelos de los brazos se me erizaban y mi entrepierna se iba haciendo cada vez más jugosa, al salir a la sala de espera, estaba Kat mirándome con cara de risa.
- te pasó algo?
- no.. por qué?
- tienes cara rara...
- no es nada...
- ya te acostumbraras... Me dijo con una mirada cómplice...
- acostumbrarme?
- sí, a limpiar los baños...
- ah, sí jaja bueno por algo se parte...
- así es... Si ya estás lista te puedes retirar, nosotros tenemos para rato con Isabella...
- ah... Ok, bueno me voy entonces. Me fui a cambiar y salí de la clínica, Kat ya no estaba en la sala de espera, y la escuché riéndose en el box junto a mi tío, Débora e Isabella... Ni siquiera intenté en despedirme. Al salir el frío viento me llevó a la realidad.
Cuando llegué a mi casa mi papá estaba viendo el fútbol.
- cómo te fue en el trabajo?
- hola! Bien! Lo típico, ya sabes cómo es... Le dije sacándome la chaqueta y los zapatos...
- tuviste que hacer muchas visitas?
- no ni tantas, solo dos clientes una reparación de una fuga, y una conexión de una lavadora...
- te podría haber ayudado...
- no papá tú ya me has ayudado mucho, además el doctor te dijo que debías hacer reposo...
- bueno y como podemos solucionar esto? Me dijo mi papá haciéndose a un lado la bata y mostrándome su pene parado y duro... Se me hizo agua la boca y la entrepierna era justo lo que necesitaba..
- bueno, como no te puedes mover mucho. Quédate así y yo me encargo...
Me saqué toda la ropa, y luego me arrodillé, mi papá seguía viendo el partido, a mi la verdad no me molestaba que no me pusiera atención, cuando tuve la verga de mi papá bien mojada de mi saliva me paré de espaldas a él y me senté en su gorda verga, mientras me movía ambos mirábamos el partido, me comencé a mover más rápido y de pronto las imágenes de Débora, Isabella, Kat y mi tío me comenzaron a bombardear la cabeza, me hubiera enca tado estar ahí, o ser yo Isabella... Me los imaginé a todos desnudos y tan revueltos que no se pudiera saber cuál pierna correspondía a quien, recordé los quejidos de Isabella y yo misma me comencé a quejar como ella, por un momento pensé que la verga de mi papá era la de mi tío... Sentí como el semen caliente de mi papá me llenaba por dentro, y yo acabé pensando en que era solo cuestión de tiempo para que el equipo de la clínica me diera esa bienvenida...
- ay que rico te movías hija!! Parece que venías caliente de hace rato!
- jaja si, es que extrañaba tu verga papi...
Esa noche volví a soñar con esa imagen, en el sueño yo era una paciente de mi tío, y era Débora quién me comía la concha mientras mi tío ponía su verga en mi boca... Desperté mojada, había eyaculado, pero quería más, saqué mi consolador del cajón de la mesita de noche, y me lo comence a meter con fuerzas primero estando acostada boca arriba, y luego me puse en cuatro y me lo metí por detrás... Volví a mojar la cama. Me quedé dormida con el dildo metido en mi vagina y el trasero descubierto...
Me desperté sintiendo un peso sobre mi, además de mi culo expandido, no sé cómo no me di cuenta cuando mi papá me lo había metido en el culo, se sentía rico ahora que estaba más despierta, me hice la dormida para darle en el gusto a mi papá, el trataba de meterlo lento y sin tanta fuerza para que yo no despertara, era un detalle lindo de su parte, no había sacado el dildo de mi vagina, y el movimiento de mi padre me hacía sentir el roce de su verga con el dildo, separados por una delgada línea de carne, me sentía llena, empecé a suspirar u mi papá a medida que le indicaba que me encantaba lo que estaba haciendo, me penetraba con más fuerza, no duró mucho rato a ese ritmo, de pronto paró en seco, y se desplomó sobre mí, sabía que lo había disfrutado tanto como yo, sentí un chorro inmenso de esperma caliente, llenándome el culo, con el peso de su cuerpo casi no me podía mover, debió quedar exhausto, no sabía desde hace cuánto lo hacía, lo que si sabía es que me había preparado el desayuno, la bandeja con café y pan estaba en mi mesita de noche, me sonreí...
- ay papi, gracias!! Me trajiste desayuno!!
-....
- parece que te cansaste! Me reventaste el hoyito! Jijiji
-....
- papi?
-...
- papá!!!




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