ÁNGEL: noches de insomnio
- Gastón Lemark

- 17 may 2023
- 16 min de lectura
Actualizado: 25 mar

Cuando Kath me avisó de lo que había pasado, salí corriendo, al llegar a la casa de mi hermano, Ángel me abrió la puerta aún muy afectada, tenía los ojos rojos de tanto llorar, al verme solo me abrazo y nuevamente sus lágrimas comenzaron a caer, ahora sobre mi hombro. Aún no llegaba la ambulancia, el cuerpo de mi hermano estaba en la cama de Ángel desnudo y frío, mi sobrina aún no se vestía, solo estaba cubierta por una bata.
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