Voyerista
El nudo de la soga que estaba en mis muñecas, estaba por fin cediendo, ellos estaban aún a mi alcance, a cuatro metros, en otro cuarto, podía sentir los quejidos de la vecina y los suspiros del tipo que me había amarrado... En unos segundos más podría ir a verlos y vengarme...
Pero que estupido fui al pensar que ella me había invitado porque yo le gustara...
___
Hace un mes
El ruido de los silbidos me despertó...
- no!! Cuidado!
- afirma con fuerza!
- pero que están haciendo?! (Esa voz, una voz de mujer me hizo levantarme)
Mientras caminaba a la ventana escuché el ruido del golpe seco de algo... Apuré mi paso pensando que aquella voz de mujer era de una chica que necesitaba ayuda...
Cuando me asomé a la terraza, vi abajo una caja grande y uno de esos sillones curvos que ponen en las películas porno... Lo que se había caído era ese sillón... Abajo la chica reclamaba a dos hombres que a esa hora estaban haciendo una mudanza... Así conocí a la nueva vecina del barrio, "la puta" como le llamaban todos los vecinos antiguos...
La vecina era una mujer de voz potente, cabellos rojos, tatuajes, un aro en la nariz y una personalidad que hacía que nadie, absolutamente nadie, se atreviera a reclamarle por los ruidos o la música a todo volumen que se comenzó a escuchar desde su departamento desde que llegó.
Un día llegué tarde del trabajo, habíamos salido con los colegas y había tomado un poco, tenía ganas de hacer algo entretenido, y con un poco de intención me puse a mirar por la ventana con las luces apagadas hacia el cuarto de la vecina...
Una luz azul inundaba su cuarto, la música se escuchaba incluso en mi departamento que estaba al frente... Estuve mirando un buen rato, tenía un poco de morbo de saber que ella podría asomarse por mi ventana, y por esas cosas de la vida, después de un rato ella apareció, estaba vestida con lencería, yo tenía una vista directa a su cama, no era la primera vez que la miraba...
Parecía que la vecina estaba sacándose fotos, porque se movía super sensual, siempre mirando en una misma dirección, me quedé ahí quieto... Recordé a la antigua vecina que tenía que de vez en cuando se masturbaba en la terraza, lástima que se hubiera ido, lo bueno es que ahora había llegado una chica a la cual podía mirar sin que ella lo supiera, había algo en esa sensación de estar escondido que me calentaba muchísimo... Desde chico que espiaba a mi tía, y luego a mis primas...
Mientras miraba a la vecina nueva, comence a sentir una erección, no podía controlarlo, la vecina se comenzó a desnudar... Sensualmente, mirando siempre al mismo punto... Luego desapar ció de mi vista... Cuando volvió venía en la mano con un consolador extragrande, ella comenzó a lamerlo y meter la punta en la boca (que era lo único que le cabía), luego de un rato de sentó con las piernas abiertas, yo la podía ver como si estuviera mirándola desde su hombro derecho... Y comenzó a frotar ese tremendo dildo en su entrepierna, no veía detalles, la posición en que ella estaba no me permitía ver todo con lujo de detalles, pero si podía ver un extremo se ese consolador, y su mano haciendo presión para que pudiera entrar...
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